Diez grados menos de un día para otro

Los socorristas atendieron el martes a siete personas por mareos a causa del calor./J.M.LÓPEZ
Los socorristas atendieron el martes a siete personas por mareos a causa del calor. / J.M.LÓPEZ

En el interior de Gipuzkoa se mantiene el aviso amarillo hasta las 20.00

ANA CHUECA

Después de batir el récord de calor histórico con una temperatura de 39 grados en Igeldo, donde no se suelen superar los 30 incluso en las peores olas de calor, el tiempo decidió tomarse un descanso y dar un pequeño respiro a la jornada sofocante del martes.

Ayer ya se dejaron sentir en la costa guipuzcoana hasta diez grados menos que el martes. Aunque las máximas temperaturas registradas -29,2 grados en Donostia y 28,1 en Zumaia- ni siquiera acariciaron la nueva marca más alta de Igeldo, la temperatura mínima no bajó de los 22 grados. Las tormentas que se originaron y la galerna que se dejó sentir pasadas las siete y media de la tarde del martes tampoco refrescaron excesivamente el ambiente.

Hizo calor. Pero nada comparado con el sofoco vivido el martes. Y es que no fue para menos. Ni estar en la playa confiando en el poder refrescante de la brisa, que solo se dejó sentir al final de la tarde, evitó que varios bañistas tuvieran que ser atendidos a causa de distintas dolencias derivadas del calor.

Los socorristas de la playa de La Concha atendieron el martes a siete personas por mareos y bajadas de tensión. «No hubo ningún golpe de calor grave, por lo que no tuvimos que llamar a la ambulancia en ningún momento. Todas las atenciones fueron por no beber agua, bajadas de azúcar por no comer o insolaciones por estar demasiadas horas al sol», explicó el responsable del puesto de La Concha.

Hasta el Hospital de Donostia se acercaron otras 8 personas desde las 17.00 horas del martes hasta las 09.00 de la mañana de ayer, «todas por exposición continuada al sol y por mareos debido al calor».

A estas atenciones hay que sumar las que se realizaron en los distintos centros sanitarios de Gipuzkoa. Al de la calle Bengoetxea, en Donostia, asistieron a unas diez personas. Esto es, el mayor número de asistencias coincidió con la jornada más sofocante en la que en el emblemático centro meteorológico del monte Igeldo se alcanzaron entre las dos y las tres de la tarde los 39 grados, batiendo así el récord de calor que mantenía la estación desde hace 91 años. Y en el resto de Gipuzkoa se superaron los 40.

La jornada de ayer no fue tan sofocante y eso tuvo su reflejo en las asistencias médicas. Únicamente se contabilizaron dos pacientes en el territorio, según Osakidetza.

La cifra

10
atendidos por exposición continuada al sol en los dos últimos días en Gipuzkoa. A estas hay que sumarle las asistencias de los centros de salud y de los puestos de socorro de la playa.
37,6°
temperatura máxima registrada ayer en Segura

Aún y todo, en el interior no corrieron la misma suerte que en el litoral. Las temperaturas bajaron entre dos y cinco puntos del mercurio, por lo que el descenso no fue tan notable como en la costa, aunque sí se rebajó la alerta que estaba prevista de naranja a aviso amarillo. Azpeitia pasó de los 39,7º del martes a los 33,4 de ayer. Aretxabaleta, sin embargo, volvió a alcanzar los 37,8 grados. La temperatura máxima de la jornada, 38,8, se registró en Segura.

Mañana, lluvias

Aunque todavía habrá «ambiente sofocante en el interior con temperaturas por encima de los 34 grados», según la previsión de Euskalmet, hoy al final del día el tiempo cambiará. Aún así, el aviso amarillo por altas temperaturas se mantendrá hasta las 20.00 horas. Está prevista «la llegada de un frente al final del día que traerá un alivio térmico importante, sobre todo a las regiones del norte, además de nubosidad y algún chubasco o tormenta en la zona cantábrica al caer la noche». En la costa, el tiempo será como el de ayer, «volverán a predominar las brisas y las temperaturas se quedarán por debajo de los 30 grados».

Para esta noche se espera que comiencen a descender las temperaturas, pero el cambio real y el fin del golpe de calor vendrá mañana y se quedará el fin de semana. Mañana será un día «lluvioso con desplome importante de las temperaturas diurnas. La nubosidad será abundante y soplarán vientos de componente norte frescos, que dejarán las temperaturas por debajo de los 25 grados».