«Crear esta silla para niños era un imposible»

Mikel Garrido, uno de los creadores, sostiene el sistema de retención infantil. El producto SRI se pliega como un maletín./MIKEL FRAILE
Mikel Garrido, uno de los creadores, sostiene el sistema de retención infantil. El producto SRI se pliega como un maletín. / MIKEL FRAILE

El equipo Textia desarrolla un material reutilizable y moldeable que puede sustituir al plástico

SARA ECHEVARRIASAN SEBASTIÁN.

Desarrollar una idea y que esta luego termine siendo un verdadero invento no es nada fácil. A veces, la creación se queda en el laboratorio; otras, sin embargo, progresa hasta llegar a buen puerto. Aquellos proyectos que son tildados de «imposibles» son los que más remueven el ingenio de los 'padres de la criatura', que no buscan otro objetivo que lograr que su experimento triunfe en el mercado. Esto mismo ocurre con Textia, un proyecto realizado por Tecnalia Ventures, la empresa de innovación tecnológica guipuzcoana, que ha desarrollado y comercializado productos elaborados con la tecnología 'Varstiff', una materia textil inteligente, cuya dureza varía en función del grado de vacío al que es sometido.

El material es transparente, moldeable y flexible, pero al vacío adopta la misma dureza que el plástico convencional. Se divide en capas y dependiendo de cuantas tenga, el objeto será más o menos rígido. Los creadores del textil cuentan que para hacer la pantalla de un teléfono móvil apenas se necesitan tres capas, mientras que para crear un objeto que está incorporado en un avión se necesitan veinte, «depende de qué dureza se necesite».

El concepto de Textia surgió a finales de 2013 de la mano de Mikel Garrido, experto en desarrollo de negocios; Aitor Belloso, director técnico; Gorka Hermoso, gerente financiero, y Javier Tabernilla, gerente de soporte empresarial. «Cuando vimos que este material podía abarcar muchos campos como el de la automoción, el sociosanitario o el del camping, nos dimos cuenta de que teníamos que lanzarlo al mercado», explica Garrido.

Según cuentan los creadores, este material podría servir para fabricar cualquier objeto que sea plegable o necesite adoptar una forma específica. Por ejemplo, podrían hacerse tiendas de campaña, sillas de camping, escayolas para movilizar cualquier parte del cuerpo, objetos de decoración y muebles para casa...

El 'Varstiff' es transparente, moldeable y flexible, pero al vacío se vuelve rígido

«Con el SRI solo se necesita una única silla y se pretende reducir el gasto familiar medio en un 75%»

A pesar de ser un textil novedoso y «muy práctico», se encontraron con un problema: nadie confiaba en 'Varstiff' porque no existía ningún artículo que demostrara su fiabilidad. Por lo tanto, los cuatro emprendedores decidieron ponerse manos a la obra para crear un producto que sirviera de prototipo y demostrara las diversas funciones que puede tener este producto. Se decantaron por el mercado del automóvil, porque es un sector «muy exigente» y querían empezar «por lo más alto, para que el resto de sectores vieran de lo que es capaz este material», explica el empresario.

«Cuando se nos ocurrió esta idea, todo el mundo nos decía que era el típico imposible, que no la llevaríamos a cabo, pero para nosotros esto ya es un logro», cuenta Garrido, también presidente de la Asociación Nacional de Seguridad Infantil de España. Como padre y conocedor del sector, decidió desarrollar a mediados del año pasado, junto al resto del equipo Textia, un Sistema de Retención Infantil (SRI) compuesto por 'Varstiff'. Esta idea surgió al apreciar que el 70% de las sillas que van dentro de los coches están «mal elegidas, mal instaladas en el asiento o no se ajustan bien al menor y, no hay cosa más bonita que juntar las palabras niños y seguridad».

Adaptada al crecimiento

Este producto se adapta al crecimiento de los niños hasta los 12 años porque es moldeable y se pliega como un maletín. «Es cierto que conozco el campo del automóvil, pero me di cuenta de este problema cuando tuve hijos. No había ninguna sillita que se ajustara a ellos, siempre tenía que estar comprando nuevas y abultaban muchísimo», explica el inventor. Por lo tanto, al tener que adquirir una única silla, el gasto familiar medio se reducirá en un 75%. Además, este producto está diseñado para poder viajar con él en cualquier transporte o incluso para que los taxis o VTC los incorporen en sus servicios.

Actualmente, esta creación se encuentra en la segunda fase, la de establecer el producto funcional, y estiman poder lanzarlo al mercado a mediados de este año. En este periodo se están realizando todos los cambios y mejoras para tener el SRI terminado lo antes posible. Se prevé que el precio en el mercado oscile entre los 200 y los 300 euros.

«Vamos a realizar un par de mejoras para comenzar cuanto antes las pruebas de impacto, para después homologar el producto», explica Aitor Belloso, el ingeniero del equipo. Estas pruebas consistirán en introducir el invento en el interior de un vehículo para comprobar su funcionalidad. El equipo pretende «enamorar al cliente con el 'Varstiff'», pero para ello, son conscientes de que deben tener un buen producto que «enganche y despierte el interés de los consumidores», añade.

La misión de Textia no es crear los artículos hasta la última fase, sino lo que pretenden es hacer de intermediarios y distribuidores en el mercado. Es decir, son quienes elaboran el material textil y la tecnología innovadora. «Esto mismo sucede con el material 'Goretex'. Sus creadores no se dedican a elaborar los zapatos o abrigos, venden su textil a diversas marcas que se encargan de fabricarlos», explica Garrido.

Aunque no sea el objetivo principal de Textia, han puesto «muchísima ilusión» en el proyecto y «sería un orgullo poder llegar a la fase final», dicen con una sonrisa. De hecho, han sido galardonados con un premio europeo sobre instrumento Pyme. «No queremos hacernos esperanzas, pero ganar ese premio ha sido un chute de energía para seguir con más fuerza que nunca», afirman los componentes de Textia.