Un conductor de autobús denuncia la agresión de un pasajero en Donostia

Concentración de conductores de Dbus tras la agresión a un compañero hace un año./SARA SANTOS
Concentración de conductores de Dbus tras la agresión a un compañero hace un año. / SARA SANTOS

Un varón de mediana edad le propinó un puñetazo el pasado miércoles tras intentar parar a golpes el vehículo fuera de una parada, según relata el chófer de Dbus

Arantxa Aldaz
ARANTXA ALDAZSAN SEBASTIÁN.

Sucedió el pasado miércoles a plena luz del día, en una céntrica calle de Donostia. G. H. realizaba la ruta de la línea 40 entre los barrios de Gros e Igara cuando unos fuertes golpes propinados desde la calle contra el lateral del autobús sobresaltaron la tranquilidad del pasaje. En el exterior, un hombre de mediana edad, que se encontraba fuera de la parada correspondiente, la emprendía a patadas contra el autobús de la compañía Dbus y vociferaba toda una serie de insultos contra el chófer a quien pedía que detuviera el vehículo, con actitud violenta. El hombre, al parecer, creyó que el autobús no le recogía en la parada, pero en lugar de esperar al siguiente servicio o de simplemente enfadarse, volcó su ira contra el chófer.

El incidente pasó a mayores. Según consta en la denuncia interpuesta por el conductor, el supuesto autor de los hechos, al ver que el autobús no se detenía, se interpuso en su camino aprovechando que el semáforo estaba en rojo para el tráfico y continuó golpeando el vehículo, mientras el chófer le reprendía a voces, nervioso, su actitud. «En un momento dado, cogió el limpiaparabrisas y lo dobló», motivo por el cual el chófer bajó a recolocarlo. Fue cuando el hombre se le enfrentó, cuenta. Continúo insultándole de forma agresiva: «Cabrón, hijo de puta», y le lanzó un puñetazo en el pómulo izquierdo al chófer, a quien también escupió. Este, según relata, intentó defenderse hasta que el presunto autor salió corriendo.

El supuesto autor de los hechos se interpuso en el camino del autobús en un semáforo en rojo

«Dobló el parabrisas y al bajar a recolocarlo fue cuando me lanzó un puñetazo en el pómulo»

El chófer, que se quedó «en estado de shock», prosiguió con su ruta para no entorpecer aún más la rutina de los viajeros. Según consta en la denuncia, el autobús acababa de recoger a varios viajeros a la altura de la parada cercana al hotel Londres y había emprendido la marcha cuando se produjeron los hechos. El hombre, relata el conductor agredido, se encontraba en una parada provisional -debido a las obras que se están acometiendo para la prolongación de la línea de Topo hacia La Concha- de las líneas 5 y 25, «parada en la que no tenía que detenerme», puesto que la correspondiente a la de la línea 40 se encuentra unos metros atrás. «Llegó corriendo al autobús cuando este ya estaba circulando», y entonces la emprendió contra el chófer hasta terminar por golpearlo. «Los conductores no podemos recoger a pasajeros fuera de las paradas habilitadas», apunta el denunciante.

El conductor cubrió su horario laboral y al terminar su turno de trabajo se personó en el cuarto de socorro y, junto con el parte médico, acudió a la comisaría de la Guardia Municipal para interponer la correspondiente denuncia. Según relata, pasó toda la tarde «con bastante ansiedad» y aún sigue nervioso por lo ocurrido. Las cámaras de seguridad del autobús ayudarán a identificar al presunto agresor que, según la descripción del conductor y de varios pasajeros testigos de los hechos, tendría en torno a 40 años.

Anterior agresión

El conductor del autobús agredido ya sufrió hace dos años otro incidente que acabó también con denuncia. Entonces, un coche, cuyo conductor al parecer se encontraba en estado ebrio, tuvo un accidente contra su vehículo. «Al bajar a ver el golpe, el hombre empezó a gritarme y a agredirme y a culparme de todos los golpes que tenía el coche».

El chófer lamenta que los conductores de autobús sean de nuevo blanco de la furia de ciertos pasajeros o de otros conductores. El año pasado, se produjeron al menos cuatro agresiones contra estos profesionales. Una de ellas fue la que sufrió Xabier Arzelus a finales de septiembre. Un pasajero que había perdido el autobús en el Boulevard donostiarra, cogió el siguiente hasta el Antiguo y esperó fríamente a que el anterior chófer regresara para montarse en su línea y golpearle en la cara. El agresor era un joven de 22 años, estudiante de la UPV, y quedó en libertad con cargos.

 

Fotos

Vídeos