Condenados a dos años cuatro acusados de pagar con moneda falsa en Donostia

AGENCIAS

La Audiencia de Gipuzkoa ha condenado a dos años de prisión a dos hombres y dos mujeres que abonaron dos consumiciones con dinero falsificado en un bar de San Sebastián y a los que, tras ser detenidos, les fueron intervenidos un total de 28 billetes falsos por un valor total de 680 euros.

Inicialmente, la Fiscalía reclamaba cinco años y medio y distintas multas por un importe total de 2.260 euros como autores de delito de tenencia de moneda falsa con fines de distribución y de un delito leve de estafa.

No obstante, durante el juicio celebrado este lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial las defensas de los cuatro procesados han alcanzado un acuerdo con la Fiscalía, han reconocido los hechos y se han conformado con una condena de dos años y diferentes multas por un total de 850 euros.

Tras este acuerdo, el tribunal ha accedido a suspender la pena de prisión para los encausados, con la condición de que no vuelvan a delinquir en los dos próximos años.

Según el escrito de acusación del Ministerio Público, al que ha tenido acceso EFE, los hechos enjuiciados sucedieron sobre las 2.00 horas del 20 de marzo de 2016 en un pub de la capital guipuzcoana, en el que una de las procesadas abonó una consumición con un billete de 20 euros falso «siendo perfectamente consciente de su mendacidad».

Una de las camareras del establecimiento sirvió a la encausada la copa que le demandó y le entregó el dinero correspondiente a las vueltas, tras lo que otro de los inculpados intentó repetir la misma acción «con el mismo ánimo crematístico».

No obstante, en esta oportunidad el personal del local se apercibió de «la posible irregularidad de los billetes entregados», por lo que alertó a la Guardia Municipal, una de cuyas dotaciones acudió al local e intervino a los procesados cuatro billetes falsos de 50 euros, y 22 de veinte, junto a los dos que habían entregado a los camareros.

Todos los billetes fueron «analizados pericialmente» y resultaron ser «falsificaciones peligrosas».