Decimotercer cetro para la morcilla de Olano

La edil Leire Artola; Loinaz Usabiaga, con el trofeo; Isabel Imaz; Josema Olano con la txapela y el presidente de la Cofradía, Martín Urkiola./FOTOS: JUANTXO UNANUA
La edil Leire Artola; Loinaz Usabiaga, con el trofeo; Isabel Imaz; Josema Olano con la txapela y el presidente de la Cofradía, Martín Urkiola. / FOTOS: JUANTXO UNANUA

La carnicería engrandece su currículum y gana un año más el Concurso de Cata de Morcilla de Beasain

JUANTXO UNANUABEASAIN.

Vuelve a reafirmarse como la mejor de las morcillas que se elaboran, y así lo entienden además los diferentes certámenes celebrados aquí y allá. Se trata de la 'odolki' elaborada por la carnicería Olano de Beasain que ayer volvió a imponerse, y con nota, en puntuación sobre sus otras diez rivales.

La villa vagonera celebró ayer el trigésimo cuarto Concurso de Cata de Morcilla de Beasain, certamen al que concurrieron once chacineros elaboradores de la exquisita tripa rellena de diferentes municipios del territorio. Hasta llegó un lote de la capital guipuzcoana.

La cifra

11 chacineros
tomaron parte en el XXXIV Concurso de Cata de Morcilla de Beasain presentando cada uno un lote de 14 morcillas. Tres fueron de Beasain. También se presentaron morcillas de carnicerías de Donostia, Ibarra, Lasarte-Oria, Ordizia, Orio, Ormaiztegi, Zaldibia y Zegama.

El de ayer fue un concurso diferente al de anteriores ediciones, más ágil, con cambios en el jurado y reducido en cuanto a bocas catadoras. Quedó patente, un año más, la unanimidad de criterio: si una odolki se disparaba en los puntos otorgados en una de las planillas, la misma elaboración lo hacía en el resto de las hojas en las que anotaban su valoración el resto de miembros del jurado.

Fueron 11 los lotes de 14 morcillas, cifra similar a la del certamen del año pasado. Todos fueron entregados la víspera. Una de las morcillas se reserva para catarse en el concurso; el resto, se elabora en forma de pintxos que fueron a parar al bar de la Cofradía, en el que el numeroso público asistente pudo probar los mismos productos que el jurado oficial.

El triunfo supone el decimotercer cetro de su historia y el sexto consecutivo para la carnicería beasaindarra Olano

La dinámica del concurso dio un giro de 180 grados. Las tradicionales 8 mesas con 32 catadores quedaron reducidas a dos mesas con un total de 12 catadores. En las mesas del jurado, la paridad fue toda una realidad. Los 12 miembros no lo tuvieron fácil a la hora de puntuar y, como estipula el reglamento, siempre atendiendo a la presencia, envoltura, corte, sabor, aroma, tamaño del picado de los ingredientes... Los once lotes de morcillas concursantes procedían de Beasain (3), Donostia (1), Ibarra (1), Lasarte-Oria (1), Ordizia (1), Orio (1), Ormaiztegi (1), Zaldibia (1) y Zegama (1). Todos fueron sometidos a un proceso de cocción similar y simultáneo en 11 cazuelas diferentes y en las mismas condiciones.

El jurado no lo tuvo fácil a la hora de puntuar, había mucha igualdad pero también diferencias como la de una de las morcillas «que en vez de guindilla tenía pimienta».

De la primera ronda fueron seleccionadas las cinco más puntuadas. Eran Olano y Zubeldia de Beasain; Maialen, de Donostia; Campos, de Ormaiztegi y Urmeneta de Zegama.

La última de las catas dio la mayor de las puntuaciones a la de la carnicería Olano (17 puntos de diferencia sobre la segunda clasificada, la de Urmeneta de Zegama).

El triunfo supone el decimotercer cetro de su historia y el sexto consecutivo para la carnicería beasaindarra Olano, ubicada en la calle Andre Mari, 53.

La entrega de premios cerró el concurso. El trofeo les fue entregado por la edil Leire Artola, quien ademmás estuvo en la mesa de cata. El presidente de la Cofradía de la Morcilla de Beasain, Martín Urkiola, caló la txapela al ganador, y le entregó el talón de 300 euros y el encargo de realizar la morcilla para la comida que la Cofradía celebrará el día de su Capítulo General, el próximo 5 de febrero.

La receta basada «en la de la amona María Luisa Segurola»

«Estoy contentísima por haber vuelto a ganar» y la verdad es que no ocultaba su alegría. Es Isabel Imaz, la ama de Josema Olano y durante décadas, elaboradora de las prestigiosas odolkis, labor que ahora realizan Loinaz Usabiaga, esposa de José Manuel Olano, regente de la carnicería y Luis, hermano de Loinaz. «Secretos ninguno, producto fresco y mucho mimo, receta que enseñó a mi ama Isabel, su suegra, la amona María Luisa Segurola, y que ella ha transmitido a mi mujer, Loinaz, y a su hermano Luis, quienes ahora elaboran las morcillas», remarcaba Josema Olano. Es un proceso similar, como siempre; «con el orégano, como especia; los puerros que nos suministran de Garin y Gudugarreta; la cebolla, que llega de Navarra y la sangre y el intestino que traemos del matadero de Tolosa», desvelaba Olano.

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