«Las cinco semanas nos permiten disfrutar más de nuestros hijos»

Lander López e Itxaso Templado, de Irun, abrazan a la pequeña Aiara, que nació el jueves a las 00.30 h./ARIZMENDI
Lander López e Itxaso Templado, de Irun, abrazan a la pequeña Aiara, que nació el jueves a las 00.30 h. / ARIZMENDI

Los primeros guipuzcoanos que se beneficiarán de la ampliación del permiso de paternidad reclaman igualdad de derechos en la conciliación

Aiende S. Jiménez
AIENDE S. JIMÉNEZZUMARRAGA/SAN SEBASTIÁN.

Naroa Erostabe Gordo y Area Nogueira Martínez nacieron en el Hospital de Zumarraga con menos de dos horas de diferencia. La primera llegó al mundo el miércoles, día 4, a las 23.30 horas. La segunda, el día 5, a las 01.19 horas. Noventa y nueve minutos que suponen una diferencia de una semana en el permiso de paternidad de los padres de ambas. Todo porque desde las 00.00 horas del día 5 el Boletín Oficial del Estado recogía los nuevos Presupuestos Generales, que incluyen una partida destinada a financiar la semana adicional de permiso de la que podrán gozar los padres a partir de ahora. Esa prestación ya no es de cuatro semanas, sino de cinco.

Se trata de un pequeño avance que los padres y también las madres han acogido con entusiasmo. «No hay comentario más machista que el de 'una madre es una madre', porque un padre también es un padre», afirma Brais Nogueira. Los aitas de Area están de acuerdo en que a un bebé «no solo hay que alimentarlo, hay que hacer mucho más y también disfrutarlo». Para Brais, «en las dieciséis semanas de permiso que tiene la madre se puede crear el hábito de que sea ella la que se encargue de todo y pienso que los dos padres deben involucrarse de igual manera».

La cifra

4.525
padres guipuzcoanos recibieron la prestación de paternidad el año pasado, lo que supuso un coste de 8,6 millones de euros. En Euskadi se concedieron 13.627 permisos.

Brais disfrutará de las cinco semanas que le corresponden y otras diez que le cede su pareja, Carla Martínez. Ambos son gallegos, de Vigo, y llegaron a Gipuzkoa hace dos años por motivos laborales. Viven en Ormaiztegi. Ella se dedica a la hostelería y él es calderero. En su caso, ha pesado que «en la hostelería se cobra menos que en el metal, así que nos compensa».

«Me parece genial, así vamos a tener más tiempo para estar los dos juntos con la niña» Lander López | Irun

«Como padre te sientes apartado, parece que solo eres el hombre que puso la semillita» Brais Nogueira | Ormaiztegi

«Los permisos igualitarios permitirán acabar con la discriminación laboral por sexo» Luis Villarino | Donostia

Permisos igualitarios

El nacimiento de su primera hija, Area, estaba previsto para el 16 de julio, «pero se adelantó», explica el orgulloso aita mientras sostiene a la recién nacida 'piel con piel'. «Opino que el número de semanas de permiso tendría que ser igual para el padre y para la madre. Durante el embarazo, como padre te sientes un poco apartado, parece que solo eres el hombre que puso la semillita... Yo he tenido suerte con mi mujer que me ha permitido compartir la experiencia, pero creo que los protocolos se deberían centrar en que hay maternidad y paternidad, al cincuenta por ciento», afirma.

En el Hospital Universitario Donostia, Aiara López fue el primer bebé nacido el 5 de julio. Sus padres, Lander López e Itxaso Templado, son una pareja primeriza de Irun que está encantada con la noticia. «Me parece genial, así podemos pasar más tiempo juntos con la niña», señala Lander, quien podrá disfrutar de las cinco semanas de permiso gracias a que su pequeña nació apenas media hora después de que entrara en vigor la nueva norma. «Se ha portado fenomenal», señala el padre mientras admira a su bebé. No obstante, lo hará después del verano, ya que trabaja en hostelería y los meses de temporada estival son especialmente laboriosos. «Ya lo he hablado con mi jefa y está todo arreglado».

«Es una gozada que pueda disfrutar más tiempo de la niña», dice Juanma López, padre de Lander y orgulloso abuelo de Aiara. «Yo tengo cinco hijos y con todos he tenido solo tres días de permiso. Con los gemelos pensé que me darían seis días, pero qué va», cuenta.

En una habitación contigua, descansa Telmo, quien se ha adelantado unos días a la fecha prevista para su nacimiento, aunque no tanto como para que su padre, Luis Villarino, perdiera la semana de permiso adicional. «La verdad es que no me había dado cuenta y me lo han recordado unos amigos», reconoce. «Cuanto más tiempo tengamos mejor, porque ha sido un parto duro, la madre tiene que recuperarse y yo como padre quiero ayudar, implicarme y disfrutar de mi primer hijo», señala. Luis cree que la futura ley que contemplará unos permisos igualitarios, que ha iniciado su tramitación en el Congreso, «será una de las medidas más efectivas para terminar con las diferencias entre hombres y mujeres, y que también contribuirá a eliminar la discriminación laboral por sexo».

Así como ayer había muchos padres felices por beneficiarse de las cinco semanas de permiso de paternidad, también había quienes se habían quedado a las puertas por apenas unas horas. Es el caso de Carlos Erostarbe, el aita de Naroa, quien se tendrá que conformar con cuatro semanas de prestación retribuida. El nacimiento de la niña estaba previsto para San Juan, «pero se ha retrasado y finalmente ha sido un parto programado», explica Susana, la madre de la pequeña. Estos legazpiarras se enteraron de la ampliación del permiso de paternidad «la semana pasada por el periódico». En este caso será ella, encargada en un supermercado, la que disfrutará de las dieciséis semanas que le corresponden. El padre, que trabaja en un taller, «seguramente cogerá ocho semanas a media jornada, en lugar de las cuatro semanas completas», explica.

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