Lemas diversos contra «la corriente xenófoba que se asienta en el país»

Marcha contra el racismo. /PEDRO MARTÍNEZ
Marcha contra el racismo. / PEDRO MARTÍNEZ

Cientos de personas apoyan a las ONG en la manifestación de Trintxerpe a Donostia para rechazar «políticas de preferencia nacional»

Teresa Flaño
TERESA FLAÑO

La pancarta que que ha encabezado este domingo la 'Marcha contra el Racismo' no tenía ningún lema. Ahí ha estado la peculiaridad de esta veintitrés edición, que «ante el peligro del ascenso de las extremas derechas para las políticas migratorias de asilo», cada uno creara y portara su propio eslogan en el que reflejara aquello que le hace rebelarse contra «los discursos de las corrientes xenófobas, que tienen un amplio predicamento en la mayoría de los países de la UE y que también comienzan a asentarse en nuestro país, lo que, sin duda, podría afectar a las políticas de inmigración», como ha señalado al final de la manifestación Maitane Arnoso, presidenta de SOS Racismo Gipuzkoa.

La marcha ha comenzado en Trintxerpe y, con un ambiente festivo, ha lleago hasta la plaza Gipuzkoa de Donostia. Por el camino, especialmente a la altura de Gros, se ha ido sumando más gente para mostrar su disconformidad con los mensajes de algunos partidos políticos que en estas fechas previas a las elecciones del 28 de abril se «magnifican».

«Ninguna persona es ilegal», «Vamos a gritar hasta quedarnos sin voz», «Odiar a la gente por su color está mal», «Inor ez da ilegal», «No sobran inmigrantes, sobran racistas» han sido algunos de esos lemas que han portadi en cartones los participantes en la marcha. Entre ellos han estado , en un grupo de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) de Gipuzkoa, Nura, que llegó hace un año y seis meses del Sáhara, y Maira, de Guinea Conakry. Para ambas era la primera vez que participaban en una manifestación, pero aseguraban que «hay que hacerlo, si nos mostramos indiferentes cómo nos van a apoyar los demás». También añadían que «estamos contentas de haber llegado aquí, Donostia es un lugar que nos ha acogido bien».

SOS Racismo, Médicos Mundi Gipuzkoa, la Coordinadora de ONGD de Euskadi y cuarenta asociaciones más se han sumado a esta marcha para reflejar el «sentido negativo» que pueden tener en la sociedad «las corrientes xenófobas». Por ejemplo, «en las políticas de inmigración y el derecho de asilo y refugio, en las que se acrecentarían los recortes y aumentarían las trabas de acogimiento» o en «el incremento de las discriminaciones vía la aplicación de políticas de prioridad o preferencia nacional, que reforzarían la exclusión de una parte de los derechos laborales y sociales actualmente reconocidos, bien a la población extranjera en general o a partes concretas de ellas a través del acceso al trabajo, a las prestaciones sociales, a la educación, a la sanidad o a la participación política». También han denunciado «el reforzamiento de la alterofobia –el desprecio hacia el otro–, aumentando la confrontación entre 'nosotros' y 'ellos'».

Por todas estas razones, como han señalado en el comunicado que leído en la plaza de Gipuzkoa, «propugnamos la solidaridad entre las personas; propugnamos el respeto y reforzamiento del derecho de asilo y refugio; rechazamos las políticas de prioridad nacional» y sobre todo «rechazamos los recortes en materia de democracia».