«Carmelo siempre estaba dispuesto a ayudar a todo el que lo necesitase»

Carmelo Arrizabalaga practicando el piragüismo por la ría de Deba, una de sus grandes aficiones./ANDER SALEGI
Carmelo Arrizabalaga practicando el piragüismo por la ría de Deba, una de sus grandes aficiones. / ANDER SALEGI

Consternación en Deba por la muerte del vecino que colaboraba en la búsqueda de la mujer desaparecida hace diez días en Eibar

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÀN.

El fallecimiento del debarra Carmelo Arrizabalagacuando colaboraba en la búsqueda de la vecina de Eibar desaparecida haca diez días, ha sumido a Deba en el dolor. Vecinos de la localidad costera destacan el espíritu de solidaridad y colaboración que guiaba en gran medida todas las actividades que la víctima desarrollaba. «Siempre estaba dispuesto a todo. Si hacía falta un voluntario, para lo que fuese, era de los primeros. Se apuntaba a todo. Era muy voluntarioso y tenía una legión de amigos», afirma José María Izaga, presidente de la agrupación de Amigos del Camino de Santiago de Deba, entidad de que el fallecido eran también socio. «Precisamente, le hubiese tocado trabajar este domingo. Ha sido una verdadera desgracia. Todos en Deba lamentamos lo que le ha sucedido», añade Izaga.

Carmelo Arrizabalaga perdió la vida la tarde del jueves cuando tomaba parte en la búsqueda de Martina B., de 84 años de edad, desaparecida la noche del pasado 24 de octubre en Eibar. Este último operativo se diseñó después de que los servicios de rescate oficiales dieran por concluidos los trabajos. Atrás quedaban dos semanas de intenso rastreo en torno a Deba, Mutriku y también Zumaia. Precisamente, ayer se supo a través de un tuit que varios especialistas en rescate resultaron accidentados por un golpe de mar en estas mismas labores.

La falta de resultados que pudieran aportar algo de luz al caso llevaron a los responsables del dispositivo oficial a poner término a la búsqueda.

«Conocía el terreno a la perfección, no sabemos qué le pudo suceder»

Esta tarde se oficiará el funeral en la iglesia parroquial de su localidad natal

Pese a ello, un grupo de voluntarios secundó el jueves una llamada efectuada a través de las redes sociales, principalmente por whatsapp, en la que se invitaba, a quien lo deseara, a sumarse a un nuevo rastreo. Los participantes estaban convocados a las 14.30 horas, en el parking de la playa de la localidad. Aprovechando las horas de la baja mar, algunos de ellos se dirigieron a inspeccionarla la zona próxima a Itziar. Allí, sobre las 17.00 horas, uno de los voluntarios descubrió en las rocas de Sorginetxe el cuerpo de Carmelo Arrizabalaga, de 61 años.

«No sabemos qué pasó»

Fuentes consultadas indicaron que en el operativo tomaron parte cerca de medio centenar de personas. Las mismas fuentes no pudieron precisar, sin embargo, si Carmelo Arrizabalaga acudió a la hora señalada o si se incorporó a la búsqueda con posterioridad. «Conociéndole estoy seguro que acudió a echar una mano. Él era así, estaba siempre dispuesto a colaborar. Era su carácter. Estaba donde había que ayudar. Era el primero en acudir», afirma José María Izaga.

El presidente de la asociación del Camino en Deba pudo ayer conversar con una de las personas que acudió a la llamada realizada por personas allegadas a la familia de la mujer desaparecida. «Me dice que no sabe si Carmelo estaba en el momento en el que se formaron los grupos y se repartieron el trabajo. Había bastante gente e ignora si salió antes o con posterioridad. Lo que es evidente es que le hallaron en las rocas y conociendo su carácter no tenemos duda de que había ido a ver si encontraba el cuerpo». Izaga añade en este sentido que un «primero de noviembre nadie va a las cinco de la tarde a coger cangrejos a las rocas. Además, parecer ser que se encontraba por la parte de la ladera y que sufrió una caída. Igual vio algo que le llamó la atención y se acercó a verlo. No sabemos lo que sucedió».

De lo que no hay duda es que Carmelo sufrió una inesperada caída. Fuentes cercanas al caso señalaron que junto al cadáver se hallaron restos de plantas y hierbas que a juicio de los investigadores son la evidencia de que la víctima intentó sujetarse a ellas cuando perdió el equilibrio.

La víctima era un gran conocedor de la zona en la que sufrió el accidente. «Había nacido a unos quinientos metros de donde se produjo el suceso. Conocía el terreno a la perfección. Y no solo la parte de tierra, también la del mar. Era piragüista, un gran aficionado, y había recorrido esa zona en innumerables ocasiones desde el agua», recuerda José María Izaga.

Hospitalero de Deba

Carmelo Arrizabalaga era miembro de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Deba que cuenta con un albergue, situado en la estación del ferrocarril . «Carmelo era uno de los que atendía. Era muy activo. De hospitalero, si había que sustituir a alguien que por cualquier circunstancia podía acudir, ahí estaba él. Decía: 'apúntame'. De hecho el domingo iba a estar él en albergue. Le tocaba hacer de hospitalero. Y el jueves estuvo su hermana, que es igual de colaboradora que lo era él», relata Izaga.

El presidente de la asociación ayer todavía no había podido conversar con la familia. «No he tenido oportunidad. Todos estamos muy afectados por lo acontecido. Hemos comentado el caso entre los compañero de la asociación, que está también muy apenados».

Carmelo Arrizabalaga era asimismo miembro de la plataforma Debarren Ahotsa, un grupo de mujeres y hombres de Deba que constituyeron una candidatura independiente para las pasadas elecciones municipales. «Es esta faceta era también un miembro muy activo. Es que era así en todos los ámbitos. Era tremendamente colaborador y dispuesto a ayudar a todo el mundo, tanto en el Camino, en las iniciativas municipales y como en este último caso en la búsqueda de una persona desaparecida».

El funeral por Carmelo Arrizabalaga se oficiará esta tarde, a partir de las siete horas en la iglesia parroquial Santa María la Real de la localidad.