Carcedo destaca la «importante tarea» del BCC para trabajar contra «epidemias del futuro» como la obesidad

Aizega y Carcedo en las instalaciones del Basque Culinary Center/Unanue
Aizega y Carcedo en las instalaciones del Basque Culinary Center / Unanue

La ministra de Sanidaden funciones destaca que «el principal riesgo de desigualdades en salud» está en la alimentación, en especial entre los niños

SOL GRACIELA VLOEBERGH

La ministra de Sanidad en funciones, María Luisa Carcedo, ha destacado la «importante tarea» que desarrollan instituciones como el Basque Culinary Center (BCC) de San Sebastián, que aglutina una facultad y un centro de investigación en gastronomía, así como los centros tecnológicos en general, para combatir «enfermedades muy prevalentes» que «pueden ser las epidemias del futuro, como es el caso de la obesidad».

Carcedo ha visitado este martes junto al director del BCC de la capital guipuzcoana, Joxe Mari Aizega, las instalaciones de este centro que «no es sanitario, pero tiene mucho que ver con la salud» en lo relativo a «enfermedades muy prevalentes y que indican que pueden ser las epidemias del futuro, como es el caso de la obesidad». «Tenemos que trabajar contra esta epidemia, prevenirla; y luego dar atención singularizada a las personas que la padecen e intentar resolver sus problemas», ha sostenido.

La visita ha comenzado en la cocina de la tercera planta, para después continuar el recorrido por las diferentes instalaciones del centro, como los laboratorios, las aulas de análisis sensorial y  los talleres. El director de la institución y la directora de gastronomía hicieron especial énfasis en que la ministra conociese el centro tecnológico de la gastronomía, donde se presentaron otros proyectos puestos en marcha por el BCC. Carcedo terminó la visita almorzando en el restaurante del centro. 

La ministra en funciones ha incidido en que la obesidad es ya «la epidemia de este siglo, no solamente en los países desarrollados, sino también en los países en vías de desarrollo» y ha destacado su relación con los hábitos de vida. «En primer lugar con los hábitos alimenticios y, en segundo lugar, con el sedentarismo al que la vida actual invita, sobre todo a los niños, en la adquisición de los hábitos cotidianos», ha explicado.

En este sentido, ha destacado que tres de los programas que se desarrollan en el BCC «tienen que ver con la infancia, con la adolescencia y con los hábitos de vida». «Que la ciudadanía sepa que lo que come influye en su salud es una pieza fundamental de la promoción de la salud y de la promoción del ejercicio físico, para que ese balance entre ingesta de calorías y consumo de calorías esté equilibrada«, ha apuntado.

Además, ha aplaudido que ello se logre a través de la investigación y el conocimiento «desde la óptica de la gastronomía, del gusto, de la cultura, y dentro de los alimentos de cercanía», que desde el Gobierno se pretende impulsar.

María Luisa Carcedo ha afirmado que «en la alimentación está el principal riesgo de desigualdades en salud» y ha puesto el énfasis en los niños, «sobre todo porque el riesgo de obesidad en los que nacen en familias con menos recursos es muy superior al de los que tienen otros niveles».

Por su parte Aizega ha calificado de «privilegio» la visita de la ministra en funciones y ha recordado que, desde su puesta en marcha, el BCC ha desarrollado «una visión interdisciplinar de la gastronomía» y ha otorgado «mucha importancia a la parte de salud, a la dimensión saludable de la gastronomía».