Caen un 20% las viviendas para turistas en Donostia

E.V.

Desde que se aprobara en San Sebastián la nueva ordenanza encargada de regular las viviendas de uso turístico, la asociación Aparture ha visto cómo el volumen de alojamientos «se desploma». Así de rotundo se expresa su presidente, Asier Pereda, quien ha visto cómo el mes de julio regresaba a cifras de hace dos años, después del 'boom' del año anterior.

El mes pasado, el volumen total de viviendas ofertadas en el portal Airbnb rondó las 1.386, una cifra similar a la de 2016, cuando se ofertaron 1.394. Al margen de interpretaciones sobre si el dato es elevado o entra dentro de lo estimado, lo cierto es que comparativamente con el mismo periodo del año anterior, cuando hubo 1.695 disponibles, el volumen total de inmuebles se ha reducido un 20%.

«Un sector reglado fuerte es el mejor dique de contención contra la oferta clandestina», remarca Pereda, quien recuerda y defiende que las viviendas turísticas en Euskadi deben cumplir con la norma municipal, foral, autonómica y laboral.

Por otro lado, en relación a quienes achacan a los pisos turísticos la carestía del precio de la vivienda de alquiler residencial, el portavoz del colectivo, apunta que en Mallorca se ha reducido la oferta de pisos en un 35%, sin embargo, «el precio del alquiler sigue subiendo».