Bruselas amplía aún más las restricciones

La Comisión Europea obligará a una veda de tres meses en la pesquería de la anguila en todas sus fases de vida, incluida la angula

A. A. SAN SEBASTIÁN.

La Comisión Europea ha decidido proteger aún más a la anguila europea, ampliando las restricciones dictadas desde Bruselas el año pasado, cuando por primera vez se incluyó a la especie entre las cuotas a negociar y que proteger. «Hemos seguido avanzando en la protección de la población de anguilas, que sigue estando en estado crítico», ha dicho el comisario europeo de Medio Ambiente, Karmelu Vella. Así, se aplicará «una veda de tres meses consecutivos, que se elegirá entre agosto y febrero, para todas las pesquerías de anguila europea -incluida la pesca recreativa- como en todas las fases de la vida, incluida la angula. Esta veda se aplicará a todas las aguas marinas y a las aguas salobres y son medidas cruciales para garantizar la recuperación de la población».

Estíbaliz Díaz, del equipo de investigación marina de Azti y asesora del Gobierno Vasco en la gestión de la población de anguila, corrobora con datos el descenso de la población de anguila (la angula es el pez alevín). «Este año, el reclutamiento de la especie sigue manteniéndose fuera de los límites biológicos seguros», afirma. En concreto, se situó en el 2,1% en el Mar del Norte y en el 10,1% en el resto de Europa respecto a la media del periodo 1960-1979, de ahí que su pesca no sea sostenible, según el criterio científico del grupo del ICES (International Council for the Exploration of the Sea). Los expertos mantienen su consejo científico de reducir a cero o que sean lo menores posibles los impactos sobre la población de anguila: la pesca recreativa y comercial en todas las etapas, la energía hidroeléctrica, las estaciones de bombeo o la contaminación, cita.

En Euskadi, explica Díaz, la población de angula sigue disminuyendo, pese a la ligera recuperación de la especie en 2014. Las mediciones se hacen por las diferentes cuencas de toda España y todas las series muestran esa curva descendente, especialmente acentuada en el Mediterráneo. «Tanto el índice de reclutamiento como la biomasa de anguila plateada indican que la situación de la anguila europea sigue siendo crítica», concluye la bióloga.