Biodonostia, en la vanguardia mundial con un proyecto sobre el cáncer de cabeza y cuello

Charles Lawrie y Lorea Manterola, en uno de los laboratorios de Biodonostia. /USOZ
Charles Lawrie y Lorea Manterola, en uno de los laboratorios de Biodonostia. / USOZ

Su trabajo sobre biomarcadores permite detectar si las lesiones pueden llegar a ser malignas

Iker Marín
IKER MARÍN

El grupo de Oncología Molecular del Instituto Biodonostia ha logrado situarse en la vanguardia mundial en la lucha contra el cáncer de cabeza y cuello gracias a un trabajo sobre biomarcadores de ADN para la detección precoz del carcinoma de laringe. La publicación en la prestigiosa revista 'Scientific Reports' de un estudio científico sobre la detección de esta enfermedad realizado en el centro médico donostiarra y el interés de colaborar en el proyecto de hospitales de todo el norte de España confirman el buen trabajo realizado por el equipo que dirige el doctor Charles Lawrie. El director del Área de Oncología de Biodonostia y profesor Ikerbasque explica el éxito de una investigación, que tras cuatro años de recorrido, comienza en este momento a coger velocidad de crucero.

«Los carcinomas de laringe evolucionan de lesiones premalignas. Algunos pacientes con estas lesiones desarrollan cáncer y otros no. Analizamos las mutaciones presentes en los dos grupos de pacientes y encontramos que son diferentes. Es la primera vez que se describe esto en pacientes con cáncer de laringe», señala. En el estudio publicado advierten de que «cuando llega un paciente a la consulta y se le diagnostica una lesión premaligna poder mirar las mutaciones que tiene y decir si va a progresar a cáncer o no es muy importante a la hora de tratarlo. Si sabemos que va a progresar se puede plantear un tratamiento más agresivo, o un seguimiento más estrecho». Este estudio «todavía no lo aplicamos en la clínica», añade, ya que primero hay que confirmar los resultados en un número mayor de pacientes «pero ya tenemos una primera herramienta para trabajar».

La clave en la que se basa este trabajo que firma Biodonostia está «en el diagnóstico precoz de cáncer de cabeza y cuello», que es el área en el que se incluyen los carcinomas de laringe, garganta, boca y nariz, por ejemplo. Los biomarcadores son los elementos científicos imprescindibles en este propósito. Lo explica Lorea Manterola, componente del Grupo de Oncología Molecular del centro. «Estas moléculas nos permiten diagnosticar antes si hay riesgo de que las lesiones premalignas se conviertan en cáncer», dice. Este estudio es el primero que se hace a nivel mundial que permite clasificar a los pacientes analizando las mutaciones que presentan.

El trabajo en la búsqueda de biomarcadores en cáncer se realiza en Biodonostia en diferentes líneas, «entre pacientes y población sana, entre pacientes con lesiones tempranas que pueden o no progresar a un cáncer agresivo, y pacientes que van a responder o no a un determinado tratamiento», dicen. Para lograr los resultados y diagnósticos trabajan con biopsias sólidas (tejido), y líquidas (sangre y saliva). Estas últimas «son ideales para los 'screenings' de detección precoz y para monitorizar la respuesta al tratamiento, por ejemplo». Esta es la manera de proceder en todas las investigaciones que realizan en Biodonostia con el cáncer, «con los linfomas, melanomas, próstata, páncreas, riñón, cabeza y cuello», enumera Manterola, que dirige la línea de trabajo en ese último tipo de tumor.

Datos de interés

13% de los hombres
de Gipuzkoa que fueron diagnosticados con cáncer en Gipuzkoa entre 2007 y 2011 padecieron un tumor de laringe. La afección en las mujeres fue del 1,1%
Euskadi:
Entre 2007 y 2011 fue del 15,6% en los hombres y del 1,2% en las mujeres. Fue el quinto cáncer más común entre 2004-2008 y causó el 4% de las defunciones.
España:
Es el país del mundo con mayor incidencia de este tipo de cáncer con 18 casos por cada 100.000 habitantes.
Mundo:
El cáncer de cabeza y cuello constituye el 6% de todos los tumores que se diagnostican.

Biodonostia trabaja estrechamente con los otorrinos, patólogos y oncólogos del Hospital Universitario Donostia desde 2014. El magnífico resultado del estudio publicado en 'Scientific Reports' ha hecho que el centro donostiarra se haya convertido en la referencia de este tipo de investigación en todo el norte del Estado. Además de colaborar con los profesionales de Onkologikoa, Hospital Universitario Cruces, Basurto y Galdakao, Hospital Universitario Araba, lo hacen con los del Hospital Universitario Central de Asturias en Oviedo y Hospital San Pau de Barcelona.

En junio celebraron una reunión de trabajo en Biodonostia para presentar los resultados del trabajo realizado y asistieron también médicos de las distintas especialidades de Burgos, Zaragoza y Barcelona. «Da una idea del interés y de la necesidad que hay de realizar este tipo de trabajos», señala Charles Lawrie. Tras analizar y compartir los resultados del proyecto y vislumbrar la importancia clínica que puede tener la investigación de Biodonostia, la gran mayoría de los centros antes mencionados están enviando ya al equipo del doctor Lawrie las muestras sólidas y líquidas suficientes para que el estudio se «reconfirme» con un mayor número de pacientes.

Tabaco y alcohol

Necesidad. Es el término utilizado por el profesor Ikerbasque cuando se refiere a la investigación precoz en una enfermedad que constituye el «6% de todos los tumores diagnosticados en el mundo». La mayoría de estos carcinomas afecta a la laringe y España es el país de todo el planeta «con mayor incidencia de este tipo de cáncer con 18 casos por 100.000 habitantes», señala. Euskadi, por su parte, es la comunidad con la tasa más elevada en hombres y mujeres del conjunto de territorios donde hay registros de cáncer. Esta variabilidad, igual que en el cáncer de cavidad oral y faringe, está muy influenciada por la prevalencia del consumo de tabaco y alcohol. En la CAV, el cáncer de cabeza y cuello es el quinto cáncer más frecuente; causó el 4% de las defunciones en el periodo 2004-2008. La incidencia del cáncer de laringe en 2007-2011 fue de 15,6% en hombres y 1,2% en mujeres. Y en Gipuzkoa fue de 13,8% en hombres y 1,1% en mujeres. Como indican los datos, son los hombres, -«mayores de 55 años»-, los que más la sufren.

Tanto Lawrie como Manterola señalan que la clave para reducir las estadísticas antes mencionadas está en dar pasos para ser más efectivos en la «detección precoz» de una dolencia que se «diagnostica tarde». Dice el director del Área de Oncología de Biodonostia que «el 60% de los pacientes presentan la enfermedad avanzada y el 10% ya tienen metástasis» cuando son evaluados.

A pesar de los continuos avances en las distintas modalidades de tratamiento (cirugía, radioterapia y quimioterapia), la supervivencia a 5 años de los casos avanzados «es solo del 31,5%. Además, el 30-50% de los casos recaen con metástasis, lo que implica una menor supervivencia y menores opciones de tratamiento». Por el contrario, «el 85-90% de los carcinomas de laringe que se diagnostican en estadios tempranos se curan con un único tratamiento, con cirugía o radioterapia». Por todo ello, dejan claro los investigadores, «es evidente que es necesario diagnosticar antes, la detección precoz es clave para poder tomar medidas de prevención y aplicar estrategias de tratamiento efectivas».

Existe otra línea de trabajo en Biodonostia para intentar solucionar los casos en los que la enfermedad está avanzada y el protocolo estándar de tratamiento, que consiste en el tratamiento de quimio-radioterapia con cisplatino, no responde. En estos casos, se repite la estrategia. «Estudiamos las mutaciones a pacientes que responden y no responden al cisplatino con el objetivo de poder identificar a los no-respondedores y tratarlos con otro protocolo de tratamiento desde un principio, sin esperar a que fracase el tratamiento con cisplatino».