Nuevo impulso para las 192 universidades jesuitas

Jesuitas procedentes de todo el mundo aprovecharon su visita a Loyola para fotografiarse ante la Basílica. / FOTOS ARIZMENDI
Jesuitas procedentes de todo el mundo aprovecharon su visita a Loyola para fotografiarse ante la Basílica. / FOTOS ARIZMENDI

El padre general Sosa constituye en Azpeitia la Asociación Internacional de Universidades Jesuitas, entidad con naturaleza jurídica propia

ELI AIZPURU AZPEITIA.

Media docena de autobuses hicieron ayer su entrada en Loiola poco antes de las 10 de la mañana. Decenas de personas llegadas de todas partes del mundo, entre ellas, rectores y responsables de universidades e instituciones jesuitas, se daban cita en la explanada de la Basílica para tomar parte en un acto histórico que marcará un hito en el proceso de fortalecimiento y coordinación regional y global del trabajo de las universidades de la Compañía a lo largo y ancho del planeta. Se trataba de la constitución de la International Association of Jesuit Universities (IAJU). Esta asociación dotará a toda la red universitaria jesuita de naturaleza jurídica, estructura y estabilidad. Será un nuevo impulso para las universidades en el mundo.

El Padre General de la Compañía, Arturo Sosa, protagonizó la cuarta jornada de la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior. En la cuna de Ignacio de Loyola, subrayó el objetivo de «fortalecernos como cuerpo apostólico universal inspirado en el carisma ignaciano, unido por una fecunda tradición intelectual humanista, enraizada en la fe cristiana».

Cámaras y móviles en mano, jesuitas y representantes de diferentes instituciones de todo tipo de nacionalidades se apresuraban en inmortalizar el momento y sacarse una foto en las afueras de Loiola. Para la mayoría de ellos era la primera vez que ponían sus pies en la sede de la Compañía de Jesús.

La asociación permitirá que haya relación de trabajo entre 192 universidades jesuitas

Una de ellas era María Eugenia Ibarraran, de México. «Se ve todo muy lindo», aseguraba con su peculiar acento. Forma parte del grupo de trabajo sobre Ambiente y Ecología y se encarga de organizar debates y discursos dentro del encuentro bajo el tema Ambiente y Justicia Social, «uno de los ejes que podría ser importante e identitario en esta nueva asociación», asegura.

La creación de esta asociación supone para ella un gran cambio, ya que «habrá mayor relación de trabajo entre todas las universidades jesuitas porque ahora mismo trabajamos cada uno por su cuenta». Cerca de 192 universidades se reunirán y contarán con ejes de trabajo comunes, «el de Ambiente será uno. Hay otro de Paz y Reconciliación, identidad ignaciana, educación para personas en situación de marginalidad o diálogo interreligioso», matiza.

400 personas

A su lado, se encuentra Jimena Dávila, Directora de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ella es la encargada de la internacionalización universitaria. Destaca la relevancia del encuentro «porque estamos por firmar una asociación entre universidades», explica. «Actualmente existen varias redes regionales pero la idea es una red mundial que permita unificar las prácticas, encaminar intereses comunes que nos harán más fuertes para ayudas en la transformación del mundo».

Esta estancia en el País Vasco le permite además «conocer a mucha gente». «Pertenecemos a la Red de Universidades latinoamericanas y esta es una excelente oportunidad para conocer a mis homólogos de otras universidades y retomar conexiones con centros de otras redes estadounidenses o europeas, entre otras».

También es su primera visita al País Vasco y al margen de obligaciones profesionales, aprovechará «para hacer turismo». «Me quedaré un poco más de tiempo para recorrer la zona porque no todos los días se tiene una oportunidad así».

El acto de Loiola supone una celebración singular dentro de la Asamblea Mundial de Instituciones Jesuitas de Educación Superior que se está llevando a cabo en la Universidad de Deusto. Un evento que ha reunido a cerca de 400 personas. Dadas las dimensiones de la cita son muchas las personas que trabajan como voluntarios para que todo salga la perfección. Es el caso de Juliana Hernández, argentina que estudia doctorado en Derechos Humanos en la Universidad de Deusto, que se mostraba encantada «de formar parte en esta fecha tan histórica e importante» ofreciendo su colaboración «para que estas personas puedan participar libremente en el evento, sin preocuparse por la comida, dónde tienen que ir, etc».

Para Juliana, esta ha sido «una experiencia única». «Hemos tenido la oportunidad de conocer a mucha gente. Además la mayoría son rectores u ocupan altos cargos y hemos podido compartir con ellos una experiencia formativa. Nosotros somos becados y compartimos docencia en nuestras tierras por lo que nos estamos encontrando con nuestros propios rectores y nos estamos viendo reflejados en la formación que tienen estas personalidades sobre lo que aportaremos nosotros en nuestras universidades», aseguraba con el entusiasmo marcado en su rostro.

Esta estudiante argentina lleva dos años viviendo en Bilbao y no conocía Loiola. «Me ha encantado», decía, fascinada sobre todo «por la cúpula del Santuario», aunque algo avergonzada por no haber visitado la cuna de San Ignacio con anterioridad, se excusaba y «no soy la única», decía, mirando de reojo a sus compañeros.

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