Arantzazu, 100 años como patrona de Gipuzkoa

El obispo de San Sebastián, Juan Ignacio Munilla, ofició la homilía en un santuario abarrotado./MARIAN
El obispo de San Sebastián, Juan Ignacio Munilla, ofició la homilía en un santuario abarrotado. / MARIAN

Markel Olano destacó su «huella afectiva, es algo que los guipuzcoanos llevamos cosido en el corazón»

MARIAN GONZÁLEZOÑATI.

Se cumplen cien años de la proclamación de Arantzazu como patrona de Gipuzkoa y pese a la secularización de la sociedad, la amatxo del espino sigue siendo especial para muchos guipuzcoanos. Ayer, en su festividad no hubo aglomeraciones, pero fieles, montañeros y políticos de distintas siglas se dividieron entre la tradición, el protocolo y la devoción y vistieron de fiesta Arantzazu con un regalo inesperado: el sol. Por la tarde diluvió, pero los actos protocolarios y el concierto de la banda de Oñati contaron con la complicidad de la meteorología.

«La virgen nos ha echado un capote y al final no ha hecho falta el paraguas. Ha sido una misa muy bonita», decía un grupo de incondicionales a quienes gustó la intervención del diputado general, Markel Olano, en la homilía. «Ha destacado el vínculo afectivo que nos une a muchos guipuzcoanos con Aran-tzazu y nos hemos sentido muy identificadas».

Olano señaló tras la ofrenda floral que «Arantzazu es algo que los guipuzcoanos llevamos cosido en el corazón. Es huella afectiva e historia viva. Un lugar especial y un referente de valores como la solidaridad, el diálogo, el ecumenismo, el medio ambiente, el arte, el idioma, la música, la literatura, la ética, la paz, el humanismo, la convivencia, el sentido de la vida y la espiritualidad». Dio las gracias «al Santuario y a los franciscanos por haber enraizado valores referenciales en la sociedad», convirtiéndose en muchos aspectos en su «brújula», y les trasmitió el apoyo de la Diputación para lograr que «Arantzazu siga siendo huella afectiva al menos cien años más».

Artistas y pensadores

El provincial de los franciscanos, Juan Mari Martínez de Ilarduya, tuvo a su vez palabras de agradecimiento «primero a la virgen y a todos los guipuzcoanos y vascos que han hecho que Arantzazu sea como es. También a las instituciones y a los artistas (Oiza, Laorga, Oteiza, Chillida, Basterretxea, Eulate, Muñoz, Egaña...) así como a todos los arquitectos y pensadores que han ayudado a actualizar Arantzazu».

Una ofrenda floral del diputado general simbolizó el cariño del pueblo guipuzcoano

El obispo Munilla recordó que el patronazgo fue apoyado por 84 de los 90 ayuntamientos

El obispo de San Sebastián, Juan Ignacio Munilla, repasó por su parte algunos detalles que rodearon la proclamación de la virgen como patrona de Gipuzkoa hace un siglo. Recordó que «oficialmente, el primer paso lo dio el Ayuntamiento oñatiarra el 20 de abril de 1912, al solicitar a la Diputación el inicio de las gestiones con Roma». La propuesta consiguió el apoyo de 84 de los 90 consistorios de Gipuzkoa y recibió el visto bueno del papa Benedicto XV en 1918». En marzo , el pleno del Ayuntamiento de Oñati tomaba la decisión de que la fiesta se celebrase el 9 de septiembre. Por lo tanto, ayer se cumplieron también 100 años de la celebración ininterrumpida de la festividad.

En cuanto al protocolo institucional, además del diputado general asistieron el alcalde oñatiarra, Mikel Biain, la consejera vasca Arantxa Tapia y la presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejería, así como otros diputados forales y los concejales de Oñati.

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