Aparece muerto uno de los perros que mataron a más de 70 ovejas en el Valle de Leniz

Grupo de cinco pastores junto a la txabola de Jesús Etxabe en Degurixa./GOIENA
Grupo de cinco pastores junto a la txabola de Jesús Etxabe en Degurixa. / GOIENA

Se desconocen las circunstancias en las que murió el animal, así como el paradero del otro can que se encuentra perdido

JOXEBI RAMOS

Un guarda forestal encontró ayer muerto a uno de los perros que se habían escapado de una vivienda de Leintz-Gatzaga y llevaban semanas protagonizando ataques al ganado en terrenos del municipio de Eskoriatza. La Er-tzaintza puso los hechos en conocimiento del Ayuntamiento, aunque no se facilitaron las circunstancias en las que se produjo la muerte del animal ni el lugar en el que fue hallado su cadáver. Se desconoce también cuál de los dos perros desaparecidos es el que ha fallecido, así como el paradero del otro animal.

Los canes, un pastor alemán llamado 'Kira' y un mestizo de pastor vasco con border collie llamado 'Kaxk', dos de las razas que habitualmente se utilizan para realizar el pastoreo, se escaparon el pasado 13 de octubre de una vivienda del municipio gatzagarra y comenzaron a realizar ataques en la zona del valle de Leniz, afectando a los rebaños de las localidades de Aretxabaleta, Eskoriatza y Leintz Gatzaga, del valle de Leniz en la comarca de Debagoiena.

El primero de los ataques se produjo en la zona de Degurixa, donde aparecieron muertas las primeras cinco ovejas. Posteriormente los perros atacaron a otros cinco rebaños de diferentes pastores, hasta llegar a matar a más de setenta. Los ataques de los dos perros eran coordinados. Mientras uno atacaba por delante mordiéndole la boca a la oveja, el otro le atacaba por detrás. En poco tiempo los dos animales se habían asilvestrado.

Tras el primer ataque de los perros a las ovejas, los pastores mantuvieron una reunión con la Ertzaintza y los guardas forestales para informales de la situación. En aquella reunión, el dueño de los dos perros perdidos dio permiso de palabra para que se sacrificaran y posteriormente oficializó la autorización en el Ayuntamiento de Eskoriatza. La Ertzaintza recomendó a los pastores que habían sufrido algún daño en su ganado que interpusieran una denuncia.

Un cercado trampa

Por su parte, los pastores decidieron poner en práctica un plan, por el que mantuvieron cercadas una docena de ovejas en un corral al aire libre, en la zona de Degurixa, como cebo para que los dos perros se acercaran a atacarles. Por turnos y por parejas, se organizaron para controlar la zona durante todo el día, aunque fue tan solo en una ocasión cuando dos pastores vieron a los perros atacar a unas cabras que estaban sueltas en la zona, pero no dentro del cercado colocado a modo de trampa. Como señalaba uno de los pastores afectados, «incluso algún día el dueño de los perros subió a la zona de Degurixa a llamar a los perros para ver si le hacían caso, pero jamás hubo respuesta».

 

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