120 años en la vanguardia médico-sanitaria

120 años en la vanguardia médico-sanitaria

El Colegio Oficial de Médicos de Gipuzkoa se fundó el 20 de abril de 1899 con el respaldo de 25 doctores. Juan José Celaya fue el primer presidente de una entidad que protagonizó varias iniciativas «pioneras» en Pasaia, Irun, San Sebastián y Zizurkil

Iker Marín
IKER MARÍNSAN SEBASTIÁN.

Acabar con el intrusismo en la profesión y dar respuesta a las demandas de la medicina y la salud. Con el fin de lograr estos dos propósitos se fundó el 20 de abril de 1899 el Colegio Oficial de Médicos de Gipuzkoa (COMGI). Su primera sede estuvo situada en la calle Urbieta de San Sebastián y fue el doctor Juan José Celaya, médico titular de Usurbil, Orio y Azpeitia, el primer presidente de la entidad. 25 médicos fueron los precursores de un Colegio que conmemora su 120 aniversario desde su imponente sede del paseo de Francia con el respaldo de más de 4.000 asociados.

Como parte fundamental de la historia sanitaria guipuzcoana, desde el COMGI tienen claro que la crónica médica de este aniversario se diferencia «en dos etapas: la anterior a la Guerra Civil y los años posteriores hasta la actualidad». Hasta 1936 la medicina en Gipuzkoa «vivió un periodo especialmente brillante» y a pesar de los escasos medios de la época, «fuimos pioneros en muchas iniciativas médico-sanitarias». Estos logros estuvieron siempre ligados a la figura de los doctores más destacados e influyentes de la época, tanto a nivel nacional como internacional. Desde el reputado tisiólogo Emiliano Eizaguirre, responsable de la lucha contra la tuberculosis que organizó en 1912 en San Sebastián el II Congreso Internacional dedicado a esa enfermedad hasta Luis Urrutia, verdadero creador de la gastroenterología quirúrgica que le llevó a trabajar a París, Londres, Viena y Estados Unidos. Los nombres de Luis Ayestarán y Benigno Oreja también han trascendido a su época tras comprobar la necesidad que tenía el territorio de crear un centro específico en la lucha contra el cáncer, independiente del que había en el Hospital de Manteo y fundar en 1933 el Instituto Radio-Quirúrgico (actual Onkologikoa). Otro profesional destacado fue el doctor Beguiristain. Médico internista de gran prestigio, tras estudiar en Valladolid se especializó en dermatología y sífilis en París.

EL COLEGIO EN DATOS

4.147
colegiados tenía a 17 de abril de 2019 el Colegio de Médicos de Gipuzkoa. 1.879 son hombres y 2.268, mujeres.
3.368
de estos doctores colegiados están en activo. 573 ya están jubilados, 35 están en desempleo y 171 en otras situaciones.
Más datos
Tipo de ejercicio.
De los doctores en activo, 2.014 trabajan en el sector público, 944 en el privado y 410 en medicina mixta.
Sedes.
Calle Urbieta (1899-1909), plaza Buen Pastor (1909-1920), Embeltrán (1920-1927), Buen Pastor (1927-1968), plaza Zaragoza (1968-1995) y paseo de Francia (1995-actualidad).

Siempre contaron estos médicos con el respaldo de las instituciones locales. San Sebastián y Gipuzkoa estuvieron en muchas ocasiones al frente de las medidas sanitarias que requería la época en la lucha sanitaria. Así, Donostia fue pionera en cuanto a servicios relacionados con la higiene. «Fue declarada la primera ciudad de España en higiene», recuerdan desde el COMGI. El consistorio donostiarra creó servicios de desinfección, desinsectación, inspección escolar y vacunación. Asimismo construyó Casas de Baño y los primeros evacuatorios subterráneos de España en 1906. La higiene pública en Gipuzkoa se concretó, además, en la creación de las estaciones sanitarias de Irun y del Puerto de Pasaia. La de Irun fue la primera de España y una de las más completas de Europa, dedicada al servicio sanitario de fronteras y a la regulación y tráfico del movimiento migratorio. Por su parte, la estación del puerto pasaitarra fue creada para evitar que enfermedades como la cólera o la peste entrasen a Gipuzkoa a través de los barcos. Las naves sospechosas eran desinfectadas totalmente y existía un dispensario antivenéreo para los marineros. A nivel del territorio, también tuvo su importancia la casa cuna de Fraisoro en Zizurkil, donde desde 1900 se atendía a los niños expósitos por «la abundancia de leche y aparatos para esterilizar y materializarla». El primer médico responsable de la Casa Cuna de Fraisoro fue el doctor de Villabona José Joaquín Albea.

Donostia fue la primera ciudad del Estado que contó con evacuatorios subterráneos en 1906

A lo largo de la historia cada generación de médicos ha tenido, y tiene, su particular caballo de batalla en cuanto a enfermedades se refiere. Durante las tres primeras décadas del siglo pasado fue la tuberculosis la que generó auténticos problemas en Gipuzkoa. De hecho, fue nuestro territorio el que «mayor índice de mortalidad» tuvo del Estado por esta dolencia. Este hecho motivó que surgieran varios centros específicos para intentar que la incidencia de esta enfermedad fuera la menos dañina posible. Hubo centros preventivos en el Sanatorio Nuestra Señora de las Mercedes de Donostia, en el Sanatorio situado en el monte Andazarrate de Asteasu, en el Hospital de Manteo donostiarra y varios más en Eibar, Irun, Tolosa, Azpeitia y Bergara. Fue en 1930 cuando se comenzó a vacunar contra la tuberculosis.

USOZ, COMGI Y KUTXAKETA

El estallido de la Guerra Civil paralizó el primer gran proyecto conjunto que Ayuntamiento de Donostia y Diputación planificaron. Acordaron edificar en la capital un nuevo hospital que diera servicio a todo el territorio. Con un presupuesto de 12 millones de pesetas, decidieron construirlo en Zorroaga. La guerra, sin embargo, no hizo posible llevar el proyecto hasta sus últimas consecuencias. No obstante, la idea perduró y las administraciones comenzaron a edificar hospitales en la zona.

El psiquiátrico y el Tórax

En 1944, la Diputación levantó el Psiquiátrico, bajo la dirección de Luis Martín Santos. En 1953 se construyó el Hospital del Tórax, que con el paso de las décadas acogió a las pacientes del Sanatorio de las Mercedes, a los niños del Hospital San Antonio Abad y a los pacientes de Andazarrate. En 1981, este hospital se transfirió al Gobierno Vasco y siete años después fue bautizado como Hospital de Amara. Mientras, en 1957 se acordó utilizar como Hospital Provincial el pabellón previsto para la Escuela de Enfermería. El Psiquiátrico y el Provincial, ambos de la Diputación, constituyeron el Hospital Provincial, que en 1985 pasó a manos de Osakidetza. En los 90 pasó a llamarse Hospital Gipuzkoa.

También se inauguró en el año 60 en Zorroaga la Residencia Nuestra Señora de Aránzazu. En 1985 se edificó en su parte trasera el materno infantil. Dos años después este nuevo complejo, llamado Hospital Arantzazu, se incorporó a la red pública. El proceso de unificación de los tres hospitales culminó en 2001 bajo en nombre de Hospital Donostia. Un complejo que cuenta además con la Policlínica, Biodonostia y Onkologikoa.

Más