La actuación policial en el caso del detenido que falleció fue proporcionada, dice Seguridad

Beltrán de Heredia./
Beltrán de Heredia.

Beltrán de Heredia ha comparecido en el Parlamento para explicar lo sucedido en el barrio donostiarra de Altza

Javier Peñalba
JAVIER PEÑALBA

La consejera de Seguridad del Gobierno Vasco, Estefanía Beltrán de Heredia, ha afirmado que la actuación de los agentes que intervinieron en la detención de un varón que falleció en San Sebastián cuando era reducido, se «ajustó a los principios de adecuación, necesidad y proporcionalidad». Beltrán de Heredia ha comparecido ante la Comisión de Seguridad del Parlamento, donde ha ofrecido detalles de lo acontecido el pasado 15 de abril. La titular de la cartera de Seguridad indicó asimismo que, a falta de lo que la instrucción judicial pueda deparar, el examen forense descarta la existencia de lesiones compatibles con la muerte producto del forcejeo y del uso de la fuerza que se empleó para reducir al fallecido.

La consejera, que lamentó la muerte del detenido, señaló que los hechos tuvieron lugar la madrugada del 15 de abril cuando una mujer, vecina del barrio de Altza, solicitó mediante una llamada telefónica efectuada al 112 la presencia de la Ertzaintza en su domicilio, ante la actitud agresiva y amenazante, de uno de los inquilinos a los que acababa de arrendar una habitación y que, según indicó, «había estado presumiblemente consumiendo droga en propia casa».

«Nerviosas y asustadas»

Beltrán de Heredia indicó que cinco minutos después del aviso se personaron el lugar tres patrullas de protección ciudadana. Detalló que los primeros agentes hallaron la puerta del domicilio abierta y observaron la presencia de un varón en el rellano de la escalera y de otro, que posteriormente se supo que era su hermano, junto a la puerta. La consejera identificó a este segundo individuo como «más corpulento», al tiempo que precisó que se mostraba excitado y discutía con las dos mujeres, que, a su vez, permanecían «nerviosas y asustadas».

Según Beltrán de Heredia, los agentes trataron en un primer momento de tranquilizar los ánimos» e instaron al exaltado a que saliera al descansillo. Este, no obstante, desatendió el requerimiento y asimismo desoyó los consejos de su hermano.

La consejera señaló que en esta situación, el hombre que más tarde falleció se abalanzó de forma «repentina e injustificada» sobre uno de los agentes. Este cayó al suelo, donde terminaron también el agresor y otros dos policías que trataron de controlarlo. En los instantes posteriores y tras la llegada de refuerzos, el sospechoso pudo ser reducido, «esposado y controlado en el suelo». La consejera indicó que fue identificado, «se le leyeron los derechos y se le comunicó que quedaba detenido por presunto delito de atentado a agentes de la autoridad».

Beltrán de Heredia manifestó que «un minuto» más tarde y de «manera súbita», dejó de respirar, tras los cual los agentes le practicaron las maniobras de reanimación al tiempo que demandaron la presencia de los servicios sanitarios. Asimismo, manifestó que se llevaron a cabo maniobras de resucitación mediante un desfibrilador. Tras la llegada de los sanitarios, el paciente quedó en sus manos. El médico certificó la muerte a las 2.26 horas.

Beltrán de Heredia señaló que aun cuando el caso está judicializado, Asuntos Internos ha abierto una investigación que, de manera preliminar, ha concluido que la actuación policial se «ajustó a los principios de adecuación, necesidad y proporcionalidad». Además de lamentar la muerte, mostró su solidaridad con los agentes que vivieron esta experiencia «para la nunca se está preparado».

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