5.000 usuarios diarios se beneficiarán del nuevo andén de Atotxa y la doble vía de Gaintxurizketa
El servicio de Cercanías experimenta una primera subida de frecuencias del 27% gracias al final de las obras del túnel ocho años después, mientras que la terminal donostiarra estrena su vía definitiva
l servicio ferroviario de Gipuzkoa de Cercanías, media y larga distancia vivió ayer una importante mejora con dos avances que se esperaban desde hace años: ... el final de las obras en el túnel de Gaintxurizketa, que permite recuperar la circulación en doble vía entre Lezo e Irun ocho años después, y la apertura del nuevo andén de Cercanías en la estación de Atotxa de Donostia, en el extremo más cercano a Egia y el edificio de Tabakalera. Dos novedades que coincidieron en el mismo día y que beneficiarán a cerca de 5.000 usuarios diarios, según datos proporcionados por el operador Renfe, que contarán con trayectos más cómodos y que además verán aumentadas las frecuencias de Cercanías un 27%, hasta las 47 diarias. Esta subida es solo la antesala del nuevo número de frecuencias que se podrá alcanzar dentro de aproximadamente un año, cuando terminen definitivamente las obras del 'tercer hilo' para que la red guipuzcoana pueda acoger el tren de alta velocidad (TAV).
La nueva estación de Atotxa, que tendrá poco que ver con la histórica estación del Norte, ya empieza a mostrar su cara definitiva con la puesta en marcha de los dos andenes que, en el futuro, estarán reservados para los Cercanías. Hoy en día todavía reciben a todos los trenes, pero cuando el TAV llegue a Donostia circulará por los andenes centrales de la estación, mientras que los dos de los extremos se limitarán a Cercanías. Ayer los usuarios pudieron acceder por primera vez a estos andenes desde el vestíbulo soterrado que se ha construido con acceso directo desde el pasadizo de Egia, que ha sido ampliado.
El ambiente en la mañana de ayer era tranquilo en Atotxa. Pasada la hora punta de viajeros, la mayoría de personas que se acercaban al vestíbulo nuevo lo hacían más por curiosidad que por necesidad. Después de tanto tiempo acostumbrados a ver la zona vallada sin saber qué se escondía al otro lado, ver las instalaciones ya terminadas —prácticamente, con detalles que rematar– no dejó indiferente a ninguno. «¡Anda, pero si ya está abierto!», «¡qué cómodo para los que somos de Egia, ahora no tenemos que dar la vuelta e ir al otro lado, podemos entrar por aquí mismo!», celebraban algunos.
El vestíbulo recién estrenado estaba impoluto y ofrece una clara muestra de lo que será la futura estación de Atotxa: una infraestructura moderna, amplia y funcional. Tal es el cambio que muchos de los usuarios que se acercaban a coger el Cercanías se detenían frente a los tornos –uno de los cuatro aún fuera de servicio—, dudando de si realmente podían pasar por allí. Los trabajadores y guardias les aseguraban que «sí, hoy de hecho es el primer día que pueden pasar por aquí».
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«Es una gran mejoría, llevamos mucho tiempo esperando»
Una vez pasado el torno, en la pared, dos pantallas permitirán consultar los horarios de llegadas y salidas de los trenes. Este es otro de los detalles para los que habrá que esperar; de momento, los televisores muestran una imagen estática, así que por ahora, unos papeles informativos indican hacia qué andén dirigirse quienes viajen a Hernani, Tolosa o Brinkola –el nuevo andén estrenado ayer, hacia el lado de Tabakalera– o hacia Irun o Pasaia –en el andén próximo al río Urumea, con fácil acceso desde el edificio remodelado de la estación del Norte–.
En un primer momento, los ascensores y las escaleras mecánicas para subir desde el acceso soterrado hasta los andenes no estaban en funcionamiento. Un grupo de técnicos continuaban por la mañana las labores para ponerlos en marcha. Y así fue. Al cabo de pocos minutos, los usuarios ya podían hacer uso de las escaleras y el ascensor para coger el tren.
El nuevo andén (número dos), el más cercano al edificio de Tabakalera, tiene una longitud total de 210 metros y una anchura media de unos 5 metros, oscilando entre un mínimo de 2 metros en el área de acceso junto a las escaleras y un máximo cercano a los 8 metros. En su mayor parte está cubierto por una marquesina y acogerá los trenes dirección Brinkola.
La nueva estación de Atotxa se terminará de constuir a finales de año, –según fuentes del Departamento vasco de Movilidad Sostenible–, con una nueva configuración de la playa de vías, con la implantación de un nuevo haz de seis vías con cinco andenes. Las vías exteriores de ancho mixto (con tercer hilo o tercer carril) estarán destinadas al tráfico de Cercanías –que ya están en funcionamiento y reciben trenes– y las cuatro vías interiores, de ancho internacional, a la circulación de trenes de media y larga distancia. La electrificación de vía y las instalaciones de señalización y comunicaciones completarán las obras ferroviarias. Por eso, de momento, quien haga uso de lo andenes laterales podrá ver de cerca cómo operarios de obra continúan rematando las vías interiores.
Reapertura de Gaintxurizketa
La red ferroviaria guipuzcoana tenía ayer doble motivo de celebración. Además de la apertura del nuevo andén de Cercanías y el vestíbulo en el pasadizo de Egia, también ayer se dieron por finalizadas las obras de adaptación del túnel de Gaintxurizketa, recuperando así la doble vía entre Lezo-Errenteria e Irun. Un punto clave en la línea que une Irun y Brinkola y cuyo funcionamiento se ha hecho esperar nada menos que 8 años, después de sufrir diversos contratiempos.
El principal, la quiebra de la empresa adjudicataria, que terminó provocando un parón de cuatro años en los trabajos a los pocos meses de iniciarse en 2017.
La apertura de la doble vía en este tramo permite que, desde ayer, los usuarios que viajen desde Lezo-Errenteria lo hagan de manera directa, sin transbordos por carretera. Solo quienes hagan el trayecto desde su primera parada, en Irun, tendrán que realizar la primera parte de su viaje (hasta Lezo-Errenteria) en autobús. Pero no solo eso. Los viajeros, además de comodidad, ganan en tiempo, porque la apertura del túnel de Gaintxurizketa también hace que la frecuencia de los trenes de circulación haya aumentado hasta la capacidad máxima que han permitido las obras desde abril de 2024. Ahora son 47 frecuencias diarias, diez más que las que se ofrecían hasta este pasado jueves.
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