Iñigo Urrutia (Defensor de la UPV-EHU): «El campus de Gipuzkoa de la UPV es el que más conflictividad tiene»

Iñigo Urrutia, en el vicerrectorado del Campus de Gipuzkoa./
Iñigo Urrutia, en el vicerrectorado del Campus de Gipuzkoa.

El nuevo Aldezle toma mañana posesión de su cargo. Este doctor en Derecho reivindica la institución como una vía para mejorar la sociedad

TERESA FLAÑOsan sebastián

El vizcaíno Iñigo Urrutia (Maruri-Jatabe, 1966) toma posesión mañana de su nuevo cargo, el Aldezle, el defensor de la UPV-EHU. Sustituye a Itziar Etxebarria, que inauguró esta figura y que durante cinco años ha ido estableciendo las bases de la institución. Urrutia, doctor en Derecho y profesor agregado de Derecho Administrativo de la Facultad de Economía y Empresa de la UPV, se ha impuesto el reto de que toda la comunidad universitaria conozca el papel de esta institución para que pueda recurrir a ella.

- ¿El Aldezle es una figura todavía desconocida?

- La verdad es que sí, aunque es una figura muy importante porque trata de mejorar el servicio de la universidad y también garantizar derechos de toda su comunidad. Es una figura interesantísima. Habría que hacer un poco más de pedagogía. La idea que tengo es ponerme en contacto con los estudiantes, con los sindicatos. Mi intención es trabajar de una forma más proactiva, explicando los derechos y las garantías, no esperar a las quejas. Quiero tomar la iniciativa para visibilizar más la figura, aunque el trabajo que realizó la anterior Aldezle fue muy bueno, sobre todo porque tuvo que poner en marcha la institución. La labor que ha realizado se demuestra en que el 80% de las propuestas de la institución se han admitido por parte de las distintas instancias. El reto que se me plantea es seguir en la misma línea. Quiero que la gente sepa que puede contar con el Aldezle para desarrollar sus ideas.

- ¿Cuáles son sus funciones?

- De entrada y de forma muy resumida: mejorar el servicio público. Para mi trabajo futuro me he planteado nuevos retos, por ejemplo con cuestiones que tienen que ver con la diversidad y con las discriminaciones, incluso las más pequeñas.

- ¿Qué le ha llevado a presentarse para este cargo?

- Tengo experiencia en cargos de gestión de la universidad. Durante siete años he sido secretario del Campus de Bizkaia, también fui su director y decano de la Facultad de Economía y Empresa. He participado en los comités de seguridad laboral, en relación con los sindicatos... Todo esto me ha dado la posibilidad de conocer la universidad por dentro y cómo funciona. Además, mi vida académica y mi investigación han estado relacionadas siempre con los derechos fundamentales. Veía que el Aldezle es una institución donde lo social y lo jurídico se entrecruzan y entendí que podía aportar mi experiencia.

- ¿Cuáles son los objetivos que se ha fijado?

- Sobre todo mejorar el servicio público de la universidad. También, claro, que se garanticen los derechos de los estudiantes, así como los del personal laboral, de servicios y de los profesores, que con la crisis económica han sufrido bastante, con lo que se han generado importantes tensiones. La crisis económica ha supuesto una reducción de gasto importante que ha tenido repercusiones en lo social, en lo laboral y en la carrera universitaria. Me gustaría, desde la institución, canalizar las tensiones que se plantean en relación con los derechos laborales, congelaciones de sueldo, límites a la carrera universitaria, plazas que no salen... Quiero poner el acento en la prevención. Cuando se detecte un conflicto, intentar desactivarlo antes de actuar en claves de resolución. También quiero dar mucha información, me parece muy importante que todo el mundo conozca sus derechos y garantías. Además voy a estar con el oído muy abierto y tener una relación muy cercana, no formal.

- La anterior Aldezle era bastante crítica con la falta de apoyo del Gobierno Vasco en la investigación desde la UPV.

- Respecto a la investigación hay varias cuestiones en las que hay que trabajar. Por ejemplo, el estatus de los investigadores. Es importante garantizar posibilidades a todas las personas que sean aptas para investigar, abrir al máximo los procedimientos de ayudas. Muchas veces las noticias que se dan sobre la UPV tienen que ver con rankings, pero detrás de una universidad pública tiene que haber un alma de investigación, de servicio público y hay que saber transmitirlo. Investigamos para extender el conocimiento, mejorar nuestras empresas y la sociedad, no para entrar en listas de competición. La clave está en que la UPV es el mayor centro de investigación del País Vasco e investigamos para su desarrollo. A la sociedad le faltará algo si no se da importancia a esa alma que tiene la universidad.

- ¿Comparada con otras universidades públicas, la comunidad de la UPV se queja mucho, poco, igual...?

- Analizando las memorias se ve que hay cuestiones similares como valoraciones de exámenes, condiciones de trabajo del personal docente... Estamos en unas ratios muy similares a otras universidades. Tengo interés en acercarme a la labor que hacen figuras afines en universidades europeas para ver qué cuestiones se plantean. También quiero entrar en contacto con el Ararteko para que me dé algún consejo.

- ¿Y quiénes se quejan más: los alumnos, el personal docente, el de administración y servicios (PAS)...?

- Las estadísticas dicen que el 50% son quejas de los alumnos, en segundo lugar el personal de investigación y docencia (PID) con cerca del 40% y luego el PAS, con el 10%.

- Sus propuestas no son vinculantes. ¿Debe tener un talante especial para que se tomen en cuenta?

- El Aldezle siempre tiene que trabajar con equidad y acuerdo a Derecho. Tiene poderes importantes, pero lo principal es que se trata de una figura que genera consensos y acuerdos razonables. Esa es su verdadera fortaleza, más allá de los poderes que le dé el reglamento. Si somos capaces de ello, la institución subirá. Hay que satisfacer las pretensiones de la gente que se siente indefensa o no tiene voz, estar a su lado. A partir de ahí crecerá la fuerza de la institución.

- ¿Es difícil abstraerse de las acciones violentas que se han vivido en algunos campus a lo largo del curso?

- En relación a esta cuestión me voy a empeñar en hablar y hablar, en no cansarme de hablar. Quiero tener relaciones fluidas con todos los grupos de la universidad para ver cuáles son sus demandas y qué expectativas tienen. Si hay que ir para atrás un poco en las conversaciones se va, pero para después dar un paso hacia adelante. La universidad avanza porque la sociedad lo hace y eso tiene que tener reflejo. Debe estar adecuada al tiempo que vivimos.

- ¿Cuáles son los casos más duros que le ha comentado la anterior Aldezle?

- Tienen que ver con cuestiones de acoso. Ahora se ha creado un comité ex profeso para este tema: el comité arbitral. Todo lo que sea instrumentos para desactivar conflictos, bienvenido sea.

- Estos días se ha conocido un caso de abuso sexual en la Facultad de Bellas Artes en Leioa. ¿El Aldezle debe tomar alguna medida?

- Aunque todavía no he tomado posesión del cargo, lo primero que hice fue mandar a la rectora un mensaje con mi solidaridad con la víctima. Al haber un procedimiento judicial abierto no me corresponde entrar a analizar oficialmente la situación. Pero en un segundo plano sí debemos hacerlo. Estudiar qué ha pasado en los últimos años en relación con este tema, ver qué protocolos hay, hablar con la dirección de igualdad y diversidad de la UPV para ver cómo van a enfocar la cuestión y también con otros colectivos para tratar de avanzar en este tema tan preocupante y evitar que se vuelvan a repetir.

- ¿Itziar Etxebarria le ha dado algún consejo concreto?

- Me ha comentado que suele haber bastantes quejas que son de resolución fácil, que basta con indicar cuál es la instancia a la que dirigirse para tramitarlas. También me ha recomendado mimo para algunas cuestiones. Soy consciente de que en algunos momentos me voy a encontrar con situaciones complejas. Me tendré que dirigir a órganos de la universidad para decirles que su actuación no ha sido la adecuada. Confío mucho en la UPV y sé que todas las instancias universitarias van a ser sensibles a las sugerencias que pueda hacer el Aldezle porque al final de lo que se trata es mejorar el sistema público. Van a entender bien nuestro trabajo.

- ¿De los tres campus, hay alguno más reivindicativo, más quejoso?

- Según la última memoria, el de Gipuzkoa es el que más conflictividad ha tenido. Tendremos que ver si es una tendencia. En principio no tiene unas condiciones para que haya más conflictividad. Puede que tenga que ver con la cercanía, porque nuestra oficina está en este campus y puede que sea más conocida. Mi idea es estar dos días a la semana en Donostia, otros dos en Bilbao y el quinto en Vitoria, en ese intento de tener una actitud proactiva y cercana.

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