Las máquinas entran en el aeropuerto de Hondarribia para el recorte de la pista

Un avión aterriza ayer en Hondarribia, mientras las máquinas esperan paradas. /
Un avión aterriza ayer en Hondarribia, mientras las máquinas esperan paradas.

Los trabajos se centran ahora en modificar la distancia del sistema de luces que se coloca al costado de la plataforma como indicador visual

IRAITZ VÁZQUEZ

Las obras de recorte de la pista del Aeropuerto de Hondarribia para adaptar sus características a las exigencias de seguridad que reclama Europa siguen su curso. Tras varias semanas en las que la empresa concesionaria de la obra ha realizado varios trabajos previos, las máquinas ya han entrado para actuar sobre el terreno. Desde hace varios días, las excavadoras son visibles en el aeródromo guipuzcoano, lo que significa que el recorte es una realidad.

Esta nueva fase en la que han entrado las obras de recorte servirán para modificar el balizamiento de la pista para adecuarlo a la nueva geometría. La longitud de la infraestructura deberá ser acortada 150 metros por cada extremo, por lo que la plataforma de Hondarribia pasará de tener 1.754 metros de longitud actuales a 1.427 metros.

En estos momentos las obras están centradas en modificar el Indicador de Trayectoria de Precisión -más conocido como PAPI por las siglas del término en inglés, Precision Approach Patch Indicator-. Se trata de un sistema de luces que se coloca a los costados de la pista de aterrizaje y despegue. Estas cajas de luces ofrecen una indicación visual de la posición de un avión sobre la trayectoria de aproximación asociado a una pista.

Las obras de recorte de la pista del aeródromo guipuzcoana salieron a licitación en agosto del año pasado. Al concurso se presentaron ocho ofertas, de las que salió vencedora Etralux por un presupuesto base de 458.000 euros. Entre los trabajos también se debe eliminar toda señalización horizontal de la pista de vuelo y pintura para la señalización adecuada de la nueva geometría, además de la reposición de otros posibles servicios afectados como mangas de viento y estaciones meteotológicas en ambas cabeceras.

A pesar de las obras de recorte de la pista, el funcionamiento del aeropuerto sigue su día a día con absoluta normalidad. Aunque en un principio se comunicó que los trabajos se iban a llevar a cabo de noche, las máquinas también están trabajando durante el día. Estas labores no están afectado a la operatividad del aeródromo pero durante las maniobras de despegue y aterrizaje de los aviones los trabajos se paralizan por seguridad, señalaron a este periódico fuentes de AENA.

Según el cronograma previsto, las obras estarán finalizadas el próximo mes de agosto para que de esa manera antes de finales de año el aeropuerto de Hondarribia esté certificado con los parámetros de seguridad que exige la European Aviation Safety Agency (EASA).

El recorte de la pista del aeropuerto puso en entredicho el futuro de la infraestructura aunque las instituciones se han comprometido a impulsar su actividad. Aún queda por conocer la decisión que tomará Vueling, ya que la adecuación de las dimensiones de la pista provocará que deba seguir operando con una penalización de carga. Desde Ortzibia se han mostrado esperanzados con que la ruta que opera a Barcelona se pueda mantener. Además, por segundo año Air Nostrum realizará una ruta en verano con Palma y Londres.