Sospechan que un adelantamiento causó la tragedia en la subida a Azkarate

Asi quedó el coche en el que viajaban los tres ciudadanos rumanos./
Asi quedó el coche en el que viajaban los tres ciudadanos rumanos.

Las dos personas de nacionalidad rumana fallecidas son dos hermanos que trabajaban en el sector forestal en Gipuzkoa

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN

La Unidad de Tráfico de la Ertzaintza en Gipuzkoa investiga si el dramático accidente registrado la tarde del lunes en el alto de Azkarate tuvo su origen en un adelantamiento. En el suceso perdieron la vida el eibartarra Iker Amutxastegi, de 41 años, y dos hermanos de nacionalidad rumana, de 58 y 47, que trabajaban en el sector forestal. Las primeras conclusiones de la investigación policial serán trasladadas en los próximos días al juzgado de Azpeitia. Fuentes de la Diputación atribuyen al «factor humano» el elevado número de siniestros mortales registrados este año.

El accidente tuvo lugar sobre las seis menos cuarto de la tarde, en la carretera GI-2634, entre Azkoitia y el alto de Azkarate, a la altura del caserío Duke, donde entraron en colisión un camión tráiler y cuatro coches. En un primer momento se atribuyó exclusivamente el origen del siniestro al 'efecto tijera' que sufrió el vehículo pesado, perteneciente a la empresa Carreras.

No obstante, de acuerdo a las últimas investigaciones llevadas a cabo por la Ertzaintza, todo induce a pensar que el desencadenante de lo sucedido fue un adelantamiento. Fuentes consultadas señalaron que en el momento del suceso tanto el camión como el vehículo en el que viajaban las dos personas de nacionalidad rumana fallecidas junto a un sobrino de 20 años que sufrió lesiones muy graves, circulaban en sentido Azkoitia.

Al parecer, en un momento determinado, el coche, un Citroën Xsara Picasso, trató de adelantar al camión. La Ertzaintza intenta establecer si el automóvil ocupado por las víctimas habría invadido en este punto el carril contrario sobrepasando la raya continua.

El tramo en el que se produjo el suceso es una larga recta en la que hay un solo carril de bajada y dos de subida. El reservado para el descenso solo permite el adelantamiento en unos cien metros y prohíbe esta maniobra en el resto de dicho trazado. En este sentido, se cree que el coche ocupado por los rumanos, por motivos que se desconocen, no tuvo suficiente tiempo para terminar de rebasar al camión y regresar a su carril, y finalmente colisionó con un Mercedes 300, que circulaba por el sentido contrario, por los carriles de subida, y en el que viajaban dos personas, un varón de 70 y una mujer de 69 años que resultaron heridos.

Y a partir de ahí, todo se precipitó. Las fuentes consultadas señalaron que el tráiler frenó bruscamente para evitar chocar con los dos vehículos accidentados y sufrió la 'tijera'. De esta manera, la carga se cruzó en la carretera y colisionó contra otros dos vehículos entre ellos el Peugeot 307 en el que viajaba el eibarrés Iker Amutxastegi, que no pudo evitar el impacto. La víctima regresaba a su casa tras finalizar la jornada laboral en la empresa Bernardo Ecenarro de Azkoitia, a la que se había incorpoprado recientemente. Antes había trabajado en la firma Rodisa de Elgoibar

En el suceso también se vio implicado otro turismo de una autoescuela de Amorebieta, a cuyo volante iba una joven de 21 años. En este caso, el profesor que le acompañaba tuvo que dar un volantazo para evitar que el impacto contra el camión fuera directo.

En el sector forestal

Ayer se practicaron las autopsias en el Instituto de Medicina Legal de Donostia a las tres personas fallecidas. Los dos ciudadanos rumanos son dos hermanos, apellidados Mot. En el mismo vehículo viajaba el sobrino de ambos, de 20 años, que permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Donostia con lesiones de pronóstico grave.

Uno de los hermanos, Ioan Mot, de 58 años, llegó a Errezil hace cerca de siete años, contratado por una empresa forestal de la localidad. Algo más tarde, vino su hermano, que también se dedicaba a labores forestales. «Estuvieron viviendo una temporada en Errezil», cuenta un compañero de trabajo del fallecido.

Según datos facilitados por el entorno en el que vivieron los fallecidos, el menor de los hermanos estaba separado y tenía una hija en Rumanía con una niña pequeña, «a la que enviaba dinero».

Anteriormente, habían trabajado también durante tres o cuatro años en Navarra. Al parecer, ambos continuaban dedicándose a trabajos forestales y residían actualmente en Elgoibar.

Con los tres últimos fallecimientos son diez las personas que este año han muerto en las carreteras de Gipuzkoa. Se trata del peor inicio desde 2004, solo igualado con el primer trimestre de 2007. Entonces también se contabilizaron diez fallecidos. Los peores registros de las últimas décadas se corresponden a los años 2003 y 2002, con 13 y 12 personas fallecidas respectivamente.

En la comunidad autónoma son 16 las personas fallecidas durante este año. A estas muertes hay que añadir la del matrimonio de Zumarraga muerto en enero en La Rioja.

En relación con este incremento de la siniestralidad, el portavoz de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Imanol Lasa, atribuyó al «factor humano» la «gravedad» de los últimos accidentes . Lasa trasladó sus condolencias, en una rueda de prensa, a los familiares de los tres fallecidos.

El portavoz foral destacó que en el momento en el que hay «más inversión» para disponer de una «red de carreteras moderna y ejemplar» en Gipuzkoa, se reduce el número de accidentes pero los que se registran son más graves.

«Se está investigando, pero por lo que nos han dicho, en todos los casos ha sido el factor humano», indicó Lasa, quien hizo un llamamiento a la ciudadanía para que extreme la «prevención».