Las 'chapuzas' de un estafador

Detenido en Donostia un ucraniano que se ofrecía a hacer arreglos en pisos y huía con el dinero

JAVIER PEÑALBA

Actuaba como si fuera un auténtico caradura. Llevaba años haciéndolo. Es un experto del engaño. Se ofertaba en las redes sociales y también en páginas de anuncios para hacer las típicas chapucillas: alicatar un baño, pintar una casa, cambiar unas baldosas... La Policía cree que sus víctimas se cuentan por decenas, aunque de momento solo dispone de siete denuncias. Su método era bien sencillo. Antes de empezar la obra pedía un adelanto económico y se esfumaba sin hacer el trabajo. Algunas víctimas llegaron a hacerle entrega de 7.000 euros.

La Guardia Municipal de Donostia logró detener a este individuo el lunes pasado. Se trata de un ciudadano de 60 años nacido en Ucrania. Su arresto puso término a una larga trayectoria de engaños.

euros

300
era el precio que, por lo general, el acusado solicitaba como adelanto para iniciar el trabajo. Cuando cobraba, se marchaba sin terminar la obra pactada.

euros

7.000
es la mayor deuda que ha dejado. Los perjudicados le reclamaron la devolución y el acusado les amenazó diciendo que había estado en la guerra y «había matado a mucha gente».

El acusado, según han indicado fuentes jurídicas consultadas, se ofrecía para realizar trabajos de albañilería y similares en páginas de anuncios. Se trata de un práctica que en época de crisis económica ha proliferado y han sido muchos quienes han aprovechado la coyuntura para, mediante falsedades, obtener beneficios.

El acusado intercaló unos doscientos anuncios en la web Milanuncios, donde ofrecía servicios de albañilería, cambios de caldera, reformas, pinturas, comerciales... Y también de masajes. En todas las ocasiones facilitaba un mismo número de teléfono al que los interesados podían llamar.

El autor contactaba con el anunciante a través de correos electrónicos. Las investigaciones de la Guardia Urbana donostiarra han permitido descubrir que el arrestado utilizó nada menos que veintitrés direcciones de emails distintas.

Las fuentes indicadas precisan que una vez establecido el contacto con la persona a la que debía de completar la obra, el ahora detenido realizaba un presupuesto y le exigía un adelanto para la adquisición de una parte del material con el que poder iniciar los trabajos.

Por lo general, la suma que los clientes debían aportar oscilaba entre los 200 y 350 euros, aunque se han dado casos en los que llegaron a adelantar en torno a 7.000.

Espantada

Fuentes de la investigación precisaron que una vez acordado el presupuesto y el trabajo a cumplimentar, el acusado acudía a primera hora del día en la vivienda, donde se ponía manos a la obra. Sin embargo, como en ocasiones los inquilinos se veían obligados a abandonar la casa, bien por motivos laborales o por otras circunstancias, el 'chapuzas' terminaba por quedarse solo. Y cuando esto sucedía, recogía el material y los cascotes que había generado y abandonaba el piso, en una más que evidente espantada.

De esta manera, cuando los propietarios del inmueble regresaban y veían sorprendidos que el trabajo no había sido realizado, trataban de ponerse en contacto con el sospechoso a través del mismo número de teléfono que habían obtenido en el anuncio. Sin embargo, en la práctica totalidad de las ocasiones, los intentos resultaban infructuosos y ya no volvían a saber nada de él.

Las fechorías de este individuo, sin embargo, terminaron el pasado lunes, cuando agentes de la Guardia Municipal donostiarra, que habían recibido diversas denuncias, le tendieron una trampa. Las fuentes jurídicas precisaron que un guardia estableció contacto con él y se interesó en conocer si podría realizar una chapuza en una vivienda. El acusado respondió afirmativamente, por lo que se citaron en el portal del inmueble en el que debían llevarse a cabo los trabajos. Tras el encuentro, el guardia verificó que se trataba de la misma persona sobre la que se habían formulado las reclamaciones, de manera que procedió a su detención.

Por el momento, la Policía de la capital donostiarra ha contabilizado siete denuncias contra el sospechoso, aunque tiene el convencimiento de que el número de afectados será muy superior. Entre los perjudicados hay uno que adelantó entorno a 7.000 euros y otro que entregó 3.500.

A uno de los perjudicados que le exigió la devolución del dinero, el acusado llegó a amenazarle diciéndole que había participado en la guerra y que había «matado a mucha gente».

El detenido fue puesto a disposición judicial y quedó en libertad provisional.

La Guardia Municipal de la capital guipuzcoana mantiene las actuaciones abiertas a la espera de que en los próximos días puedan aparecer más afectados.

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