Gipuzkoa saborea el mejor agosto turístico de su historia

Las calles de Donostia, como la Parte Vieja, estaban ayer repletas de viajeros disfrutando de la ciudad en familia, en pareja o con amigos./
Las calles de Donostia, como la Parte Vieja, estaban ayer repletas de viajeros disfrutando de la ciudad en familia, en pareja o con amigos.

«Nunca he visto tanta gente en Donostia; hay turistas hasta haciendo cola en las tiendas», admiten los vecinos

NEREA RAMOSsan sebastián

Los datos de julio venían avisando, Gipuzkoa llegaba al ecuador del verano con récord de turistas. El mes pasado las calles de San Sebastián estaban llenas, repletas de gente, tanto de turistas del Estado y extranjeros. Y agosto ha sido ya la explosión. Barrios céntricos llenos, playas abarrotadas, y bares y hoteles completísimos. Si las cifras del año pasado eran buenas, las de este año son aun mejores. Es sin duda, el mejor verano turístico que se pueda recordar, con todo lo que ello conlleva. El cóctel de estos días, además, es perfecto: puente, buen tiempo y fiestas. De lo que no hay duda es de que a este ritmo Gipuzkoa superará con creces la cifra del millón de visitantes en 2016. ¿Pero hay sitio para todos?

Una txalaparta ambienta la mañana de este puente festivo en el Boulevard donostiarra. Dos turistas franceses miran embobados a los músicos. «Que música tan bonita», admite Antoine, mientras su mujer le da toda la razón. «Es la primera vez que venimos al País Vasco, pero no está encantando», cuenta Edna, mientras su marido sigue grabando a los txalaparteros, sin perder detalle.

«Unos amigos estuvieron el verano pasado, y nos habían hablado tan bien que hace un par de meses decidimos pasar aquí nuestras vacaciones. Estamos haciendo una pequeña ruta, ya hemos estado en Bilbao, y ahora estamos disfrutando de Donostia», relatan los galos, que tratan de ver la ciudad entre el gentío que se dejaba ver en la capital guipuzcoana.

El sol, el puente de la virgen y la Semana Grande están haciendo que estos días Donostia esté abarrotada. Los bares están haciendo su agosto, y durante estos días, todos los hoteles de la ciudad han colgado el cartel de 'completo'. «Reservamos habitación en una pensión hace más de un mes, y creo que menos mal que lo hicimos, porque estamos viendo que las calles están llenas de gente», asegura el matrimonio francés.

Mientras tanto, un amplío grupo de turistas nacionales recorren la Parte Vieja mientras su guía les relata la historia de la calle 31 de agosto. Todos la escuchan atentos mientras tratan de sacar la fotografía perfecta.

«Venimos desde Palencia», cuentan dos parejas que admiten estar encantados con su visita a San Sebastián. «Es la tercera vez que venimos, nos gusta mucho la ciudad; aunque nunca la habíamos visto tan llena», afirman.

De hecho, unos amigos quisieron unirse a ellos en esta ocasión, pero fue demasiado tarde para reservar habitación de hotel, «porque ya estaban completos, no tenían más sitios libres», lamentan estos palentinos. «Les llevaremos muchas fotos para que vean lo que se han perdido», bromean. Aunque «el próximo año nos los traemos sin falta, Donostia es preciosa, y nunca nos cansamos de disfrutarla», explican ambos matrimonios mientras miraban asombrados la iglesia de Santa María.

Una familia inglesa también está pasando sus vacaciones en la capital guipuzcoana. «Estamos disfrutando mucho», dice Joe, el padre. Gracias al buen tiempo, «no solo hemos hecho turismo, sino que también hemos aprovechado varias horas de playa, es una gozada», apunta Rachel, la mujer. «Nos estamos divirtiendo mucho», aseguraban al unísono, mientras sus hijos de 8 y 10 años les daban toda la razón.

«Demasiada gente»

Sin embargo, para algunos vecinos que haya tanto turista no es algo tan positivo. «Ayer quisimos bajar a tomar algo al bar de siempre, al de toda la vida, al que vamos todos los días. Pero fue imposible, estaba lleno. No había ni una sola mesa libre en la terraza», cuentan Mariaje y Luisa, dos amigas donostiarras que durante el puente están teniendo problemas para tomar un café con tranquilidad.

«Sabemos que el turismo es algo positivo, tanto para los bares como para los hoteles y las tiendas. Pero a veces para los que vivimos aquí termina siendo una locura. Hacía tiempo que no veía Donostia tan lleno», asegura Mariaje con incredulidad.

De hecho, hace un par de días Luisa trataba de hacer la compra en su supermercado habitual, «y tardé el doble de tiempo de lo normal; hay turistas hasta haciendo cola en las tiendas», cuenta entre risas. «Hay demasiada gente», afirman ambas de forma tajante.

El perfil de turistas es, además, muy variado. «Se ven familias con niños pequeños, parejas de todas las edades, y hasta grupos de amigos», explican las donostiarras.

«Tampoco nos podemos quejar de que vengan tantos turistas, al fin y al cabo tenemos suerte de vivir en una ciudad como la nuestra», fardan ambas como buenas donostiarras orgullosas. «Es lo que tiene Donostia», zanjan.