Vestigios del Mutriku más tropical

Vestigios del Mutriku más tropical

Cual historia fantástica de Julio Verne, el museo de Mutriku acoge caracolas gigantes de hierro, fósiles de 110 millones de años y piezas del Cantábrico coralino

IKER MARIN

Acudir a un centro especializado en geología y que te reciban con esta frase, "la actual costa y playas vascas estaban situadas en La Rioja, que es donde habitaban los dinosaurios, que son contemporáneos a los amonites, fósiles, que encontramos aquí", es muy atrayente. Una explicación así es clave. Ya han atrapado tu interés. Solo hace falta un poco de curiosidad por conocer nuestro pasado para adentrarnos en un viaje que resultará muy interesante.

La autora de esa frase que te hace relativizar nuestra importancia en la historia es Marta Amonarriz, responsable de la oficina de turismo de Mutriku. La dice en el Nautilus, uno de los dos pequeños museos que hay en el municipio. Este Centro de Interpretación Geológico se encuentra a escasos metros de un centro de la villa que fue declarado Conjunto Monumental en 1995. En el museo podemos realizar un viaje larguísimo, "de cerca de 110 millones de años", asegura Amonarriz.

El Nautilus, llamado así por ser uno de los pocos fósiles vivos que quedan de su especie y no por referencias literarias, alberga una colección de especies espectaculares. "Algunos de los fósiles que exponemos aquí son de los más grandes que hay en toda Europa", explica la responsable de la oficina de turismo. Este hecho sería ya de por sí una sólida baza para visitar el Nautilus, pero además, esta colección tiene otro valor añadido que la hace muy especial. Los fósiles expuestos han sido recuperados en el propio municipio, en la parte del acantilado conocido como flysch negro. Lo cuenta Amonarriz. "Mutriku, junto con Deba y Zumaia, formaron en el año 2010 el Geoparque de la Costa Vasca, sobre todo, por su gran interés geológico. Y esta riqueza se aprecia sobremanera en el tramo costero, que se llama flysch, la zona de acantilados. Y en este caso, la zona más antigua es el flysch negro, que pertenece a Mutriku. Y allí encontramos los fósiles expuestos en el centro. Es el magnífico rastro que nos ha llegado de estos seres que habitaron en su día estos mares, que eran muy diferentes a los de hoy. Hace 110 millones de años, el tiempo que tienen estas piezas, el mar aquí era tropical. Había arrecifes coralinos y en él vivían estos amonites y heteromorfos".

Datos prácticos

Apertura. Del jueves 24 de marzo y al 30 de octubre.

Visitas. Durante la Semana Santa, fines de semana de abril, mayo, junio, septiembre y octubre. Julio y agosto, a diario, excepto los lunes.

Visitas guiadas. Opcionales dentro de la programación del Geoparque.

Más información. 943.60.32.59, nautilus@mutriku.net y turismo@mutriku.net.

Este centro se inauguró en el año 2007 y no se puede hablar de él sin referirse a Jesús María Narváez y Esperanza Azkarraga. Todos los fósiles expuestos han sido recuperados de la costa mutrikuarra por ellos en una labor que comenzó hace cuatro décadas "y que se merece todo el reconocimiento posible", añade la responsable de la oficina de turismo. No es para menos. Algunos de estos fósiles tienen cerca de 60 centímetros de diámetro. Son caracolas gigantes y pesan cerca de 50 kilos. "Han ido sacando estas piezas de la zona de Siete Playas, en el flysch negro, una zona poco accesible. Han trabajado entre el mar y el acantilado, con un único punto de entrada. Por todo ello, su labor ha sido fabulosa. En el año 2007 llegamos a un acuerdo para exponer las mejores piezas aquí. Y hay que destacar que siempre han querido que este patrimonio se quedara en Mutriku, de donde proceden los fósiles", explica una Amonarriz que deja claro que "solo retiramos las piezas que se puede llevar el mar, nunca se pica en las rocas para retirarlas y exponerlas".

Libro abierto y natural

Solo hace falta acercarse a la zona costera que pertenece a Mutriku para saber el porqué del término flysch negro. "Es por el color de las rocas, que además son las más antiguas del Geoparque. Adquieren ese color negro ya que contienen mucho material de hierro, eso además se refleja claramente en los fósiles. En cuanto nos acercamos a la zona de Sakoneta (Deba) y de Algorri (Zumaia) el flysch va cogiendo unos tonos más rojizos", explica Amonarriz.

La responsable del museo continúa hablando con pasión de las piezas que se pueden ver en el centro. "Es cierto que en el resto de costa cantábrica aparecen fósiles, pero no de este tamaño. Los que vemos aquí son muy peculiares y solo se encuentran en esta zona. Ahora, a través del Geoparque y en términos más científicos, estamos trabajando para saber en qué capas del flysch se han encontrado todas las piezas que tenemos guardadas. No es lo mismo encontrar fósiles en una capa u otra. En épocas geológicas, puede haber un millón de años de diferencia".

En el espacio de costa de los tres municipios del Geoparque existe una secuencia ininterrumpida de diferentes periodos geológicos. Lo explica Amonarriz, "encontramos el flysch negro de Mutriku, que es de hace 110 millones de años, mientras que según nos acercamos a Zumaia tenemos otra zona con una antigüedad de 65 millones de años. Es decir, en poco más de 13 kilómetros de costa, tenemos un libro abierto y natural de 45 millones de años que nos muestra la evolución geológica de la tierra". Nada más y nada menos.