Andrés Martín Asuero: «Darle vueltas al pasado o al futuro es realmente agotador»

Andrés Martín Asuero presentará hoy su libro en Donostia./
Andrés Martín Asuero presentará hoy su libro en Donostia.

El experto en mindfulness asegura que las técnicas que enseña permiten eliminar el estrés, reducen el malestar psicológico y mejoran las relaciones personales y laborales

JAVIER GUILLENEAsan sebastián

El término mindfulness podría traducirse como conciencia plena y para quien lo practica supone centrarse en el momento presente de una manera activa que le hace ser consciente de lo que está viviendo. Es una técnica que cambia la vida, como han comprobado las 1.500 personas que el año pasado participaron en los cursos que imparte el donostiarra Andrés Martín Asuero en el instituto esMindfulness de Barcelona (www.esmindfundess.com). Martín Asuero acaba de publicar su libro 'Plenamente. Mindfulness o el arte de estar presente', sobre el que hablará hoy a las 19.30 horas en el Aquarium donostiarra dentro del Aula DV.

- ¿Qué es lo primero que ha hecho hoy?

- Lo primero que he hecho al levantarme ha sido sentarme y hacer unos treinta minutos de atención a la respiración y al cuerpo.

- ¿En qué pensaba?

- Me venían imágenes de la película que vi ayer en el cine y también las cosas que tenía que hacer en las horas siguientes, pero lo que intentaba era poner un poco de distancia, dejarlo todo en un segundo plano y estar un poco más centrado en mí mismo, en la respiración. De esta forma no empiezo el día muy acelerado sino más tranquilo y sosegado.

- ¿Por qué es bueno hacer eso?

- Tiene dos ventajas. La primera es aportar tranquilidad, serenidad y calma. Lo que estamos viendo ahora en la sociedad es que hay mucha aceleración, siempre vamos con prisa y eso hace que disfrutemos menos de las cosas. La segunda razón es que con una práctica sostenida en el tiempo de este tipo de entrenamientos contemplativos va cambiando la personalidad y la percepción de las cosas.

- ¿Mindfulness es estar atentos a lo que hacemos?

- Es estar atentos a lo que hacemos, a cómo lo hacemos, a cómo nos sentimos con lo que hacemos y a lo que está pasando alrededor.

- ¿No es agotadora tanta atención?

- El contrario, lo que es agotador es estar atento a lo que no está pasando. Cuando estamos dándole vueltas al futuro o al pasado, eso es lo realmente agotador. Nuestra capacidad de pensar en el futuro y en el pasado es un logro cognitivo, una ventaja de la mente humana a la que le sacamos mucho partido pero si siempre estamos maquinando, elaborando o recordando, nos cansamos más que si estamos atentos a la conversación con la persona que tenemos delante. En realidad, lo que está ocurriendo siempre es lo más interesante.

- En su libro dice que mindfulness es como hacerse amigo de uno mismo.

- Con esa definición me refiero a estar cómodo contigo. Por ejemplo, no ser demasiado autoexigente, no criticarte demasiado, no tener expectativas de uno mismo que uno no pueda cumplir.

- ¿Es conformarse con lo que uno tiene?

- Más bien diría aceptar las cosas de tu vida que no puedes cambiar y esforzarte por aquello que sí puedes cambiar. Mindfulness es la sabiduría para darte cuenta de eso.

- ¿Se puede vivir en armonía y felicidad con el tipo de gente que nos rodea?

- Solo vamos a vivir en armonía con la gente que nos rodea. Los estudios son muy claros a la hora de decir que la felicidad de una persona aumenta cuando está en relación con otras personas. El ser humano no es feliz solo, la soledad es causa de sufrimiento. Entre buscar la felicidad con los demás o solo, mejor buscarla con los demás.

- ¿El estrés está bien visto en las empresas?

- Está bien visto porque hay una tradición que implica que si alguien lo tiene es muy activo y hace muchas cosas, pero ahora estamos viendo que la innovación y la creatividad sufren cuando hay estrés, que la toma de decisiones no es buena y también aparecen enfermedades mentales asociadas con el estrés que suponen pérdida de talento y bajas laborales.

- ¿Invertir en salud mental es un buen negocio para las empresas?

- Invertir en salud mental va a ser fundamental para la gestión del talento porque tú no puedes querer desarrollar talento con estrés. El estrés solo sirve para sobrevivir y en una organización se lleva bien si es a corto plazo, pero si es a largo plazo empieza a producir un desgaste en las relaciones, el conocimiento, la capacidad de colaborar y la confianza.

- Usted destaca la importancia de escuchar, pero yo no conozco a ninguna empresa u organización donde saber escuchar esté bien visto.

- Eso es verdad. Hubo un tiempo en el que daba cursos de comunicación para directivos y siempre empezaba pidiéndoles que me dijeran verbos que tuvieran que ver con comunicar. Tenía en una pizarra una columna para verbos que implican emitir y otra para los que implican recibir, y ellos solo mencionaban los que tenían que ver con emitir. Yo les preguntaba cómo iban a comunicar si no recibían, porque la comunicación implica emisión y recepción.

- ¿Escuchar también es comunicar?

- La sabiduría nos dice que es mejor escuchar y hablar, en ese orden. La gente que habla y luego escucha no influye tanto como los que hacen lo contrario. Los grandes líderes tienen que hablar bien, pero si se les da mejor hablar que escuchar no conectarán con las necesidades del grupo que van a liderar. Yo vengo del mundo de la empresa, he estado en varios comités directivos y sé que es muy distinto cuando el director o el presidente es el último en hablar que cuando es el primero.

- Si habla el primero cualquiera le lleva la contraria después.

- Claro. Escuchar implica un grado de conciencia, de madurez y un compromiso por desarrollar el talento de tu equipo, que es distinto a decir 'lo vais a hacer porque yo soy el jefe'.

- ¿Si todos hiciéramos mindfulness viviríamos en un mundo feliz?

- No sé cómo sería el mundo, pero sí le puedo decir que un programa de ocho semanas de mindfulness reduce el malestar psicológico en un 30% de media, aumenta la empatía y reduce los síntomas del estrés en el cuerpo. Además, desarrolla actitudes de mayor profesionalismo, como una mejor gestión del tiempo, mejor comunicación y más inteligencia emocional. En un mundo con más mindfulness habría menos estrés, menos obesidad, menos consumo de alcohol y sustancias adictivas, se trabajaría mejor y mejorarían las relaciones personales. Pero no es como tomar dos pastillas diarias. Hay que dedicar 45 minutos al día a hacer cosas y coger hábitos y no es divertido, es aburrido.

- ¿Se necesita fuerza de voluntad?

- Sí, es un entrenamiento exigente. Es sencillo pero difícil, aunque los beneficios que me aporta son serenidad, tranquilidad, lucidez y estar más presente con las personas con las que voy a vivir.

- ¿La felicidad cuesta trabajo?

- No es fácil buscar la felicidad.