Victoria Federica celebra su puesta de largo a lo grande

Victoria Federica, a quien sus amigos regalaron un cerdito vietnamita, con algunos de ellos. /  R. C.
Victoria Federica, a quien sus amigos regalaron un cerdito vietnamita, con algunos de ellos. / R. C.

La hija de la infanta Elena y Jaime de Marichalar conmemora su mayoría de edad con familiares y amigos en una finca madrileña

S. Z .

Han pasado ya nueve meses desde que Victoria Federica, la hija pequeña de la infanta Elena y Jaime de Marichalar, cumpliera los 18 años. Su puesta de largo se ha ido retrasando por diferentes motivos hasta que este jueves la sobrina del rey Felipe VI la ha celebrado por todo lo alto rodeada de familiares y amigos.

Ha sido en El Chaparral, una finca a las afueras de Madrid propiedad de los descendientes del aristócrata Nicolás Cotoner. Allí, Victoria Federica, con un vestido largo del diseñador Lorenzo Caprile, en rojo, sin mangas, con escote en pico, espalda al aire y flecos a la altura de la cintura, deslumbró a los más de 150 invitados con los que compartió cena y mantel, pero también escenario. Y es que después del cóctel en los jardines de la finca, en el que se sirvieron ibéricos, sushi y tacos mexicanos, arrancó un espectáculo musical con el dj Adrián Lozano, pero que tuvo a Juan Magán como principal protagonista. El rey del electro latino repasó sus grandes éxitos acompañado por Victoria, que bailó sin parar y lo dio todo al escuchar los primeros acordes del clásico de Camela 'Cuando zarpa el amor'.

Aunque la fiesta era para los amigos de Victoria, también le acompañaron sus padres, su hermano Froilán (acudió acompañado de Mar Torres) y su abuela, la reina Sofía. Además, desde Inglaterra viajó Juan Urdangarin, quien ha terminado su primer curso universitario en Essex.

Entre los amigos se encontraba la 'influencer' María García de Jaime y su novio Tomás Páramo; Carlos Ochoa, Beltrán Lozano (modelo y primo del Rey Felipe) y Amina Martínez de Irujo (hija de Cayetano y Genoveva Casanova). La invitación de Gonzalo Caballero fue una de las más esperadas, a pesar de que algunos aseguraban que entre ellos había un claro distanciamiento. El diestro acudió a la fiesta a pesar de haber sufrido recientemente una cogida que al final quedó en un susto.

Como en toda fiesta, no faltaron los regalos, aunque en esta hubo uno especialmente llamativo. Un cerdo vietnamita viajó hasta al finca en el autobús de los invitados. Nadie sabe a estas alturas quién tuvo la idea de obsequiar a Victoria Federica con tan entrañable ejemplar, pero si perseguía acaparar la atención, lo consiguió con creces.