Shakira, acusada de seis delitos fiscales

Los presuntos delitosfiscales habrían sidocometidos entre 2012y 2014. /  R. C.
Los presuntos delitosfiscales habrían sidocometidos entre 2012y 2014. / R. C.

La Fiscalía se querella contra la cantante por haber fingido vivir en las Bahamas y montar una maraña de empresas para burlar a Hacienda

A. PANIAGUA

Shakira urdió un «entramado societario» para defraudar a Hacienda. Así lo considera la Fiscalía de Barcelona, que presentó ayer en los juzgados de Esplugues de Llobregat una querella por fraude fiscal. El ministerio público atribuye a la cantante simular que vivía en las Bahamas para evitar el pago de tributos. Por todo ello, estima que cometió seis delitos de fraude fiscal entre 2012 y 2014, ejercicios en los que eludió al fisco 14,5 millones de euros. Un abogado de Nueva York montó para la artista colombiana un conjunto de empresas en paraísos fiscales. De acuerdo con el escrito de la Fiscalía, la estrella de la música debe pagar una fianza de 19,4 millones de euros y declarar como investigada.

El fiscal sostiene que Shakira residía en España durante los años que son objeto de estudio, lo que la obligaba a pagar el IRPF y el impuesto de patrimonio. A la vista del buen estado de sus finanzas, Shakira tendría que haber abonado un tipo impositivo del 50%, el que grava las rentas más altas. Desde que dio a conocer su noviazgo con Josep Piqué, defensa del Barça, tenía fijado su domicilio fiscal en España, lo que a efectos de Hacienda significa que pasaba más de medio año y un día en el país. Si se ausentaba lo hacía por motivos profesionales, para actuar allí donde era contratada. Fue en 2015, año en que tuvo su primer hijo con Piqué, cuando Shakira declaró de manera oficial que residía en España.

El ministerio público dice que defraudó al fisco 14,5 millones de euros

«Ni un solo día» en las islas

Al principio montó su casa en Barcelona, que luego cambió por Esplugues, donde convivían la cantante y el futbolista. Sin embargo, de cara a Hacienda, la cantante decía que su casa estaba en Bahamas, circunstancia que contradice la Fiscalía, que sentencia que «no pasó ni un día» en el archipiélago. En ese país había comprado una casa con su expareja Antonio de la Rúa.

La maraña de sociedades tras la cual se escondía Shakira era todo un artificio perfectamente montado por abogados y asesores fiscales, según el ministerio público, que también se querella contra uno de estos letrados. De este modo, en vez de la artista eran las distintas empresas las que figuraban como perceptoras de los ingresos.

Hacienda y representantes de la vocalista han celebrado varias reuniones para tratar de resolver el litigio fuera de los tribunales, pero las conversaciones han resultado infructuosas. Sus abogados sostienen que todo obedece a una errónea interpretación de los hechos. Para acreditar que la artista mintió a la Agencia Tributaria, los inspectores investigaron minuciosamente sus movimientos. Escrutaron su vida cotidiana, visitaron los establecimientos a los que acudía con frecuencia, como su peluquería habitual en Barcelona, y examinaron su actividad en redes sociales como Instagram.