Romance de cobardía

«Me arrepiento porque me equivoqué», declaró Julián Muñoz de su idilio con Isabel Pantoja en el programa 'Lazos de sangre'. / R. C.
«Me arrepiento porque me equivoqué», declaró Julián Muñoz de su idilio con Isabel Pantoja en el programa 'Lazos de sangre'. / R. C.

Julián Muñoz niega ahora la evidencia y reduce su sonado y televisado idilio de seis años con Isabel Pantoja a un simple «calentón»

Arantza Furundarena
ARANTZA FURUNDARENA

Julián Muñoz ha vuelto. Y su credibilidad sigue intacta. Es decir, continúa siendo nula. El exalcalde de Marbella reapareció el miércoles por la noche en 'Lazos de sangre', ese espacio de TVE que empieza con ínfulas de documental histórico y siempre acaba enfangado en un vulgar programa de cotilleo. Habló Muñoz de Isabel Pantoja. De su romance... Que no fue de valentía. Porque allí, como en la famosa copla, no había 'plaza ni hombre delante de un toro'. Solo un arrepentido. Un 'rajao' sin el valor suficiente para decirle a la cara a la tonadillera más fiera de España que lo suyo con ella... «no fue más que un calentón».

Pero qué se puede esperar de un hombre al que le permitieron salir de la cárcel para ir a morir a su casa y poco tiempo después lo pillaron bailando sevillanas una noche, en un chiringuito de Calahonda... Si no fuera porque la escribieron antes, se diría que la famosa canción 'No estaba muerto, que estaba de parranda' la inspiró el mismísimo Julián Muñoz. De hecho, desde que empezó a morirse, cada vez está de mejor aspecto. Se lo dijo Boris Izaguirre, el conductor del debate, con su loco desparpajo habitual. Boris es que no se calla nada, no filtra, y con su imitadísimo acento venezolano le gritó: «¡Te veo muuuuy bieeeeen, Juliaaaaán». Al exalcalde se le puso cara de vinagre. Por un momento, parecía que iba a echar mano del parte médico...

Muñoz también anunció hace años en rueda de prensa que no se separaba, y se separó

Porque, ahí donde lo ven, Julián, desde el punto de vista clínico, está en las últimas. Presenta, según sus doctores, una «pluripatología crónica de carácter cardiovascular, metabólico, respiratorio y urológico, sin que se prevea en los controles médicos una mejoría a medio plazo». Del hígado no dicen nada, porque sonaría a cachondeo. De la próstata, tampoco. Así que, en el fondo, tiene motivo de consuelo. Hay órganos en su cuerpo que todavía resisten. Pero si le ven no se lo comenten. Podrían matarlo de un disgusto. A Julián Muñoz hay que decirle: 'Qué mala cara te veo'. Lo contrario es desearle que vuelva a la cárcel. Y eso de momento no lo han conseguido ni las sevillanas que se marcó en Mijas. Instituciones Penitenciarias intentó recluirlo de nuevo. Pero la Audiencia Nacional anuló la decisión y le permitió seguir cumpliendo condena en su domicilio. Eso sí, siempre que fuera controlado por las noches.

«El rey del mambo»

El miércoles parece que esquivó el control. Boris decía que el exalcalde hablaba desde su casa, pero de fondo se escuchaba la animación propia de un bar... «Visto con el tiempo, lo mío con Isabel Pantoja fue un calentón -disparó Muñoz-. Me arrepiento porque me equivoqué. Yo me creía el rey del mambo. Estaba en una nube y me vi como el príncipe Aladdín. Si lo tuviera que repetir ahora, no lo haría. Me arrepiento de mi relación con Isabel Pantoja, que no se portó bien conmigo». Y se quedó tan ancho. Lo raro es que en ese momento el dispositivo telemático que lleva el reo no hiciera 'Piiiiiiiii' cual detector de mentiras...

El hombre que en su día dio una rueda de prensa para asegurar que no pensaba separarse de su mujer, Mayte Zaldívar, y poco después se separó ahora dice que la rendida pasión que sentía por su 'gitana' fue un simple calentón... Pues que lo registre en el libro Guinness de los récords, porque va a ser el calentón más largo de la historia: duró seis años. Lo que le pasa a Muñoz es que está resentido. No porque Isabel no fuera a visitarle a la cárcel, sino por la disculpa que puso... Le dijo que ese día tenía dentista.