Rivera y Malú, de sana relación

El dirigente de Ciudadanos y la artista abandonan sonrientes el centro sanitario en el que ha sido tratado el político catalán. / ANTENA 3
El dirigente de Ciudadanos y la artista abandonan sonrientes el centro sanitario en el que ha sido tratado el político catalán. / ANTENA 3

El político sale del hospital acompañado de la cantante, que lucía una camiseta con la leyenda 'Amor', desmintiendo los rumores de ruptura

I. OCHOA DE OLANO

Los agoreros han vuelto a tropezar en la misma piedra. No han roto. Se quieren. No se ven mutuamente impostados. Se gustan. Pese a la presión diaria de la apolítica nacional (vamos, de la sequía de ella), de las convulsiones en la formación naranja y de las migajas de tiempo que ésta deja a la esfera privada, siguen viéndose. No hay gobierno. Tampoco escisión. Albert Rivera y Malú, el político y la artista, continúan dando bote y voto a su relación sentimental. Pese a los aguafiestas, hay coalición entre ellos.

Así ha quedado certificado tras el 'posado-robado' de la cantante y el líder de Ciudadanos abandonando juntos el Hospital Universitario HM Puerta del Sur de Móstoles, en donde el dirigente liberal ha permanecido ingresado durante dos días, aquejado de una gastroenteritis severa. Para dinamitar cualquier micropartícula de duda, un 'Love' como una catedral, en letras rojas, estampado en la fachada delantera de la camiseta de la sobrina de Paco de Lucía. 'No hay ruptura, ¿se enteran? Que lo sepa toda España', venía a decir.

De esta forma tan explícita, Rivera y Malú desmentían ayer por la mañana los intensos rumores desatados hace una semana que ponían fin a su noviazgo y que atribuían la decisión a ella, quien habría reprochado al político, atención, su falta de naturalidad. Con este final tan desabrido, la pareja emprendía, supuestamente, caminos distintos desde que la revista 'Semana' les unió, el pasado febrero, con una exclusiva que sacudió las redes: «Más que amigos», tituló el bombazo, que acompañó con sendas fotografías de los dos por separado. En sus páginas interiores, unas imágenes tomadas el día de San Valentín en las que la vocalista llegaba a casa del líder naranja a bordo del coche de este, conducido por un chófer.

Es la primera vez que se dejan fotografiar juntos desde que se difundió su idilio, el pasado febrero

'Cazados' hace un mes

La primera y esperadísima instantánea de los protagonistas no llegaría hasta hace un mes, cuando una reportera de 'El programa de Ana Rosa', de compras con su madre en un centro comercial, sorprendía a la exjurado de 'La Voz' y al 'partenaire' político de Inés Arrimadas refitoleando, comos dos adolescentes, en la sección de cosmética. La periodista no tardó en desenfundar su móvil y en asarlos a disparos fotográficos. Estaban 'cazados'.

Aunque entonces se especuló con que había de por medio unas imágenes romanticonas de ambos en un restaurante y con que ellos mismos habrían decidido exponerse en un lugar tan transitado como un centro comercial para evitar que las otras salieran a la luz, lo cierto es que no ha habido más entregas del 'affaire'. Lo siguiente fue, hace una semana, la supuesta ruptura. Directamente. Sin paños calientes.

Si bien en los días posteriores al infausto runrún un 'paparazi' les inmortalizó en el interior de un coche cuando, al parecer, se dirigían a comprobar la marcha de las obras de la casa que podrían estar construyéndose, ha habi do que esperar a que la traicionera salmonela hiciera su efecto para que la pareja desactivara las cargas de profundidad de los agoreros con su aparición conjunta, sus sonrisas de dientes apretados y una camiseta melosa. Se aman. Pues, eso.