Multa de 48.000 euros a Piqué por un delito vial

Asediado por los fotógrafos, Piqué abandona los juzgados tras aceptar la multa. /  EFE
Asediado por los fotógrafos, Piqué abandona los juzgados tras aceptar la multa. / EFE

El futbolista fue sorprendido este verano circulando por Barcelona al volante de su vehículo pese a haber perdido todos los puntos

P. MUÑOZ

El jugador del FC Barcelona Gerard Piqué aceptó ayer el pago de una multa de 48.000 euros por un delito contra la seguridad del tráfico, tras ser sorprendido el pasado mes de agosto por la Guardia Urbana de Barcelona circulando al volante de su vehículo sin ningún punto en su carné de conducir. En un juicio rápido celebrado en el Juzgado de instrucción número 27 de la Ciudad Condal, Piqué se conformó con la multa, que salda la causa que tenía abierta. Como el jugador admitió los hechos, la sentencia es firme.

El defensa azulgrana acudió al juzgado, acompañado por su abogado, después de entrenar con total normalidad junto a sus compañeros en la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Piqué llegó puntual a la cita en la Ciudad de la Justicia de L'Hospitalet de Llobregat y quince minutos más tarde abandonó los juzgados, sonriente pero sin querer hacer declaraciones y tras aceptar la pena impuesta por el magistrado Francisco Javier Paulí, que redujo en un tercio la sanción propuesta inicialmente por el ministerio fiscal: 72.000 euros de multa, a razón de 200 euros diarios durante doce meses.

Según consta en la declaración de hechos probados, al futbolista catalán le paró la Policía local de Barcelona el pasado 31 de agosto, a las 14.05 horas, por haber cometido una infracción de tráfico cuando conducía su vehículo por el Paseo de Gracia. El jugador «conducía pese a tener conocimiento de que no podía hacerlo, por pérdida de vigencia del permiso de conducir por haber agotado el saldo total de los puntos asignados, en virtud de expediente iniciado en fecha 13 de julio de 2017», precisa la sentencia.

El juez recriminó al jugador que no recuperara el carné realizando un curso de reeducación vial

Además, el fallo desvela que a Piqué la suspensión del carné tuvo que serle notificada mediante la publicación en el Boletín Oficial del Estado, «al haber resultado infructuosos los intentos de notificación por parte de los servicios de correos». Y también que, el 9 de marzo de 2018, la Guardia Urbana ya le informó «de la situación de su permiso de conducir», interviniéndole el documento. De hecho, el juez recrimina al defensa del FC Barcelona que podría haber recuperado su carné de conducir a partir del pasado 14 de junio, «previa realización del curso de sensibilización y reeducación vial», pero que el jugador no lo hizo.

Una semana después de ser sorprendido circulando sin puntos en su carné, el jugador protagonizó una nueva polémica al presentarse al entrenamiento manejando una bicicleta eléctrica «sin casco, a gran velocidad y de forma temeraria», según describió una ciudadana que colgó el vídeo en su Twitter. El asunto provocó una polémica en las redes sobre si una persona con el carné retirado puede pilotar este vehículo, que alcanza una velocidad de 70 km/h, por lo que la DGT lo considera un ciclomotor.

Rifirrafe con los agentes

No es el primer patinazo legal de Piqué por asuntos de tráfico. El jugador ya saltó a primera plana por motivos extradeportivos hace cuatro años, cuando se encaró con unos policías municipales que habían multado a su hermano Marc por aparcar irregularmente a las puertas de una discoteca de la Ciudad Condal. «Sois una vergüenza, me da asco vuestro trabajo. Esta denuncia va a quedar en nada porque llamo a tu capo y me la quita», les espetó el jugador, que llegó a hacer una pelota con la multa y a lanzarla a los pies de los agentes. Aquel calentón le costó 10.500 euros de sanción.

 

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