Promesas que son ya auténticas realidades

Cinco diseñadores han simbolizado este viernes en el Museo Balenciaga el fin de su residencia artística en Kutxa Kultur Moda con un desfile que aunó colorido y creatividad

Desfile en el Museo Balenciaga. /Mónica Rivero
Desfile en el Museo Balenciaga. / Mónica Rivero
IÑIGO BELASTEGUI

Los diseñadores que durante el último año han llevado a cabo una residencia artística promovida por Kutxa Kultur Moda deslumbraron este viernes en el Museo Balenciaga. La segunda promoción se graduó a lo grande, con un desfile lleno de creatividad, originalidad y colorido en el que cada uno de los cinco diseñadores enseñaron las líneas maestras de la forma en la que entienden la moda. En el ambiente quedó la sensación de que todos ellos han dado un paso al frente y ya no son promesas: pese a su juventud, son ya auténticas realidades.

Y hay que poner en valor el hecho de que su puesta en largo fuese en un escenario como el Museo Balenciaga, donde en la noche del jueves Teresa Helbig y Sophie et Voilà brillaron en una pasarela con la que ambas siempre habían soñado.

Como en la variedad está el gusto, siempre exquisito en este caso, los asistentes que este viernes llenaron de nuevo el museo de Getaria pudieron disfrutar de cinco colecciones bien distintas que demostraron y reflejaron la evolución de unos creadores que en los últimos doce meses han convivido con otros diseñadores y agentes culturales, pero que también han recibido nociones de modelos de negocio o planes de viabilidad, entre otras muchas materias abordadas.

Repóker de fantasía

Si la nota a su año como residentes en Kutxa Kultur Moda dependiese de los desfiles de anoche, todos ellos se llevarían el sobresaliente.

Encantó la colección de Clara Virgili, una catalana afincada en Donostia y que destaca por su capacidad para experimentar con el patronaje, las texturas y las costuras, siempre entendiendo la moda como un proceso creativo y artístico. Virgili, fundadora junto a otras personas de Numeronueve en 2011, tiene ya su bagaje en este mundo.

Lo mismo sucede con Nuria de Oliveira, otra diseñadora que sacó nota en su desfile de ayer y que tiene una firma con Fátima Ansola llamada Ansola & De Oliveira. Nuria destaca por descontextualizar en cada prenda el uso habitual que se le da a los materiales. ¿Un ejemplo? Utilizar la pana o la lana para diseños nupciales.

Marta Arribas, por su parte, es una diseñadora que se inspira en la naturaleza para crear en diferentes formas y patrones. Juega con los volúmenes, la silueta y el color, logrando un estilo orgánico, moderno y sofisticado.

Samuel Prince fue el culpable de dejar a más de un asistente con la boca abierta. Prince considera que el 'mainstream' es la auténtica corriente y apuesta por trabajar una moda sin género con unos resultados muy llamativos.

En esa misma línea, la del 'genderless', trabaja el quinto de estos diseñadores, Gino Rojas. Sus diseños tienen también estilo propio y nacen desde la peculiar concepción que tiene de la moda: la utiliza como un instrumento escultórico.

Todos ellos dijeron este viernes adiós a su año como residentes dejando Kutxa Kultur por la puerta grande.

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