Maritxalar condena a los suyos en 'El Conquistador del Pacífico'

Manu Maritxalar. / /EITB
Manu Maritxalar. / / EITB

El excesivo entusiasmo del capitán rojo le jugó una mala pasada y Iantzi descalificó a su equipo, condenando a Gloria que fue la expulsada en el duelo final

JOSEBA FIESTRAS

Si hay un juego que apela al trabajo en equipo ese es el del laberinto. 'El Conquistador del Pacífico' puso a prueba a los distintos grupos y su compatibilidad. La de los concursantes y la de los capitanes, que al ser pareja también debían estar compenetrados. Y esa afinidad fue quizá la más difícil de lograr porque los dúos no se llevan especialmente bien. Eneko Van Horenbeke y David Seco, por ejemplo, lo tenían todo a favor para destacar en el desafío: venían de pasar la noche en el campamento rico, ambos son expertos en el juego y su potencia física está fuera de toda duda. Y sin embargo los azules no fueron capaces de solventar positivamente la contienda. Los rojos también partían con cierta ventaja porque Manu Maritxalar se abanderó como maestro del lance de los enredos, alardeando de haber salido siempre victorioso de todos los laberintos en los que ha participado. Sin embargo Seleta no acababa de creerse la bravata y, al final, la bronca fue de órdago porque el juego del exboxeador no fue del todo limpio, según sus responsables.

«Manu, has comenzado tirándote como una ballena encima de los dos equipos, ¿y cuántas veces te he dicho que la espalda debía de estar en el suelo?», reprochó Julian Iantzi al de Rentería. Las miradas de Seleta eran puñales. Y el presentador dictaminó que, «por no haber jugado limpio has hecho perder a tu equipo», condenando a los colorados al campamento muy pobre. Maritxalar se ganó las críticas de los suyos, en especial de Seleta, que ya no aguanta a su colega. Cierto es que Maritxalar apunta alto y procura siempre el bien para los suyos, aunque a veces ese afán de victoria le perjudique más de lo debido. En esta ocasión la pasión le desbordó y su entusiasmo le jugó una mala pasada.

Los verdes, desde el alojamiento más próspero, otorgaron la inmunidad a Leire Ukelele. Y los rojos empataron en sus nominaciones condenando a Glo y a Asier. Los capitanes, por su parte, escogieron a Arrate, siendo tres las personas que se ponían en la cuerda floja. Los azules apostaron por uno de sus «fuertes» y Andoni se encaminó al duelo final amparado por los dos líderes, David y Eneko. Una vez en la playa el Angoso prefirió batirse con Gloria, salvando a Arrate y a Asier. La prueba consistía en buscar en el agua la maroma de su color y cortarle los pesos para poder sacarla a la orilla. Una vez allí, ellos solos debían enroscarla correctamente a un poste. Andoni fue el más rápido y Glo, estando muy empatada con su rival en todo momento, fue la expulsada. «¡Qué rabia, había un momento que pensé que lo tenía!», se lamentaba la joven antes de abandonar el concurso.

La guinda la puso David Seco tras celebrar la victoria de su compañero: «Tengo una serie de pirados en mi equipo... Desde los seres de luz a los amigos de los árboles. Estoy más cerca que nunca de abandonar la aventura», ironizó con salero el de Busturia. No le queda nada al ciclocrossista.