Julio Iglesias amplía familia

Julio Iglesias amplía familia

Un magistrado declara a Javier Sánchez hijo del cantante. El fallo cierra, de momento, un culebrón jurídico iniciado hace 30 años

IRMA CUESTA

El culebrón llega a su fin. Tras años de litigios, enfrentamientos y batidas a la caza de una prueba de ADN que deshiciera el entuerto, la Justicia ha declarado a Javier Sánchez Santos hijo de pleno derecho de Julio Iglesias. En un auto en el que resalta el «evidentísimo parecido físico» de ambos, José Miguel Bort, el juez de Valencia en cuyas manos cayó la contienda, considera que no hay ninguna duda de que el chaval es un Iglesias.

Aunque la sentencia no es firme y los abogados del artista ya adelantaron hace días que si el magistrado no les daba la razón seguirían peleando, clausura el primer 'round' de una descarnada batalla jurídica que se inició hace treinta años. La década de los ochenta tocaba a su fin cuando María Edite Santos, la exbailarina portuguesa que trajo al mundo a Javier, promovía la primera demanda de paternidad. Desde entonces, su lucha por lograr que se reconociera a Javier como hijo y heredero del artista chocó, una y otra vez, con la legión de letrados del divo. Espeluznado ante la idea de que le hicieran padre a los 75 años, el cantante de 'Soy un truhán, soy un señor' se ha negado durante todo el proceso a atender los requerimientos del juez para que aportara una prueba de ADN con la que zanjar el asunto.

Vocalista fallidoJavier nació en abril de 1976 en Valencia
Estudió en el instituto de Cheste y hasta en dos ocasiones ha intentado sin éxito labrarse un futuro como cantante. Está casado y sueña con conocer a su progenitor.
La segunda, ¿la vencida?En los noventa ya fue declarado hijo de Julio Iglesias en primera instancia, pero finalmente el juez sentenció en su contra por un supuesto error de forma.
Familia numerosaCuando nació Javier, el cantante estaba casado con Isabel Preysler y acababa de dar la bienvenida a Enrique, el tercer hijo de la pareja.
Los miembros del clanSus tres primeros descendientes -Chábeli, Julio José y Enrique- nacieron fruto de su matrimonio con Isabel Preysler; los otros cinco -Miguel Alejandro, Rodrigo, las gemelas Victoria y Cristina, y Guillermo-, con su actual pareja, Miranda Rijnsburger.

Pese a su resistencia numantina a presentarla, la Justicia acaba de elevar de ocho a nueve el número de descendientes del prolífico vocalista. Precisamente, su obstinación en no someterse a dicho análisis ha sido una de las razones en las que Bort ha basado su veredicto.

«Javier Sánchez gana el juicio y Julio Iglesias lo pierde. La ciencia gana, la sinrazón pierde», se ha recreado con indisimulada satisfacción Fernando Osuna, representante legal del demandante. El abogado ha recalcado que siempre existieron indicios evidentes en la causa. El primero, que nueve meses después de que María Edite y Julio Iglesias se conocieran e iniciaran una relación, cuando ambos trabajaban en una sala de fiestas de Sant Feliu de Guíxols, nació Javier. El segundo, su «enorme» parecido físico; y el tercero, la «negativa injustificada por tres o cuatro veces a hacerse la prueba de ADN». El magistrado destaca en su resolución estos fallos, que Osuna considera definitivos, si bien el caso aún no pueda darse por cerrado definitivamente.

«La otra parte puede recurrir a la Audiencia, después en el Constitucional y, por último, en Estrasburgo. Ya estamos en el buen camino, aunque será largo. Si tenemos que esperar, esperaremos, como hemos hecho hasta ahora. Han pasado 43 años (la edad de Javier) y, por lo tanto, el tiempo no es lo más importante. La Justicia nos dará la razón». Así de determinante se ha expresado Osuna, prácticamente al mismo tiempo que, en otro lugar, Fernando Falomir, encargado de la defensa del cantante patrio más internacional, anunciaba que, lejos de tirar la toalla, seguirán con las espadas en alto.

Revolviendo en la basura

Falomir aseguró ayer que la sentencia da un valor «casi total» a la negativa del cantante a someterse a la prueba de ADN y aventuró que la Audiencia Provincial de Valencia tendrá «mucho que decir» al respecto. El letrado también lamentó la «ausencia y carencia total de pruebas» en el fallo, dado que, a su juicio, «únicamente ha podido probarse que Julio Iglesias y María Edite coincidieron un día en una sala de fiestas. Solo hay una foto de Julio aquel día con otras personas en una sala de fiestas en 1975. ¿Eso significa que hay indicios de relación? Contrariamente a la sentencia, pienso que no es suficiente», enfatizó.

Por lo demás, el representante legal de Iglesias padre consideró más que «cuestionable» que la sentencia se cimente en la negativa de Iglesias al examen de ADN. No solo eso. Sostuvo que en ningún momento adoptaron una posición «obstruccionista» e insistió en que el cantante «estaría y ha estado» dispuesto a hacerse el dichoso test.

Lo cierto es que hasta la fecha no hay más prueba que la que consiguió un detective privado en Miami revolviendo en la basura, y que confirma que Javier y Julio José Iglesias son hermanos, aunque el juez no la haya tenido en cuenta. El test, recuerda el abogado del nuevo miembro del clan Iglesias, le atribuía la calidad de medio hermanos en un 99%.