Camilo Sesto es despedido a lo grande

Admiradores de Camilo guardaban ayer cola a las puertas de la SGAE, en Madrid, para brindarle su último homenaje. /  FOTOS:  REUTERS Y EFE
Admiradores de Camilo guardaban ayer cola a las puertas de la SGAE, en Madrid, para brindarle su último homenaje. / FOTOS: REUTERS Y EFE

El ministro Guirao, Ángela Carrasco, Marta Sánchez, Luis Cobos... y una legión de anónimos admiradores dan su adiós al artista

ALAIN MATEOS

Inolvidable compañero. Son las dos palabras de la corona de flores enviada por Julio Iglesias a Camilo Sesto, una más de las muchas que acompañaban ayer el féretro del cantante en la capilla ardiente instalada en la sede de la SGAE en Madrid. Por allí pasaron caras conocidas y admiradores anónimos del compositor de Alcoy, fallecido en la madrugada del domingo a los 72 años. El ministro de Cultura, José Guirao, que se declaró fan del artista; la propia presidenta de la SGAE, Pilar Jurado, que mantenía una estrecha relación con Camilo Sesto porque vivían «cerquita»; la cantante Ángela Carrasco, que le acompañó en la ópera rock 'Jesucristo Superstar', muy afectada porque habían comido juntos hace quince días «y no esperaba esto»... También Marta Sánchez, que cantó con él en su último disco 'Sinfónico' y que consideró una «tremenda injusticia» que no se le haya reconocido más en vida; la actriz Encarnita Polo, que dijo quedarse con los recuerdos «bonitos»; el padre Ángel, que definió al alicantino como una persona «entrañable y caritativa», Luis Cobos... y un sinfín de amigos y fans que quisieron brindarle su último homenaje. Precisamente el director de orquesta dedicó los mejores elogios hacia Sesto, al que comparó con Paco de Lucía, Plácido Domingo y Julio Iglesias por haber derribado puertas para las próximas generaciones. «Ha sido un buque insignia de la música española e internacional», dijo Cobos.

Desde primeras horas de la mañana seguidores del cantante guardaban cola para expresar sus condolencias o arrancarse a cantar 'Melina', el popular tema que compuso para la actriz griega Melina Mercouri. Entre estos admiradores anónimos, José Antonio contaba que él se ocupaba de aparcar el Mercedes de Sesto cuando en los años 80 acudía a la discoteca Sihdarta donde trabajaba. «'Llévamelo a casa', me decía; me daba las llaves de su coche y yo me encargaba del resto. Era una persona fabulosa». También aguardaba su turno Marisol, una fan del cantante enamorada de canciones como 'Perdóname' y 'Algo de mí'. «Tenía una voz prodigiosa. Me da pena que haya acabado así», decía entre lágrimas.