La boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio, hasta el amanecer

Foto de la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio
Foto de la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio. / EFE

El convite en La Alegría tuvo de todo y terminó por la mañana. Ya lo dijo el novio: «He estado en muchas bodas y como esta, ninguna»

I. G.

Primero paralizaron Sevilla y después revolucionaron Bollullos de la Mitación, localidad sevillana que nunca se había visto en una parecida: durante la noche del sábado fue la capital española del glamour galáctico gracias a la presencia de acicalados futbolistas, toreros, artistas y 'socialités' que formaban parte de la selecta lista de invitados a la boda de Sergio Ramos y Pilar Rubio.

En la capital hispalense el enlace trajo cola, y no solo la del vestido de la novia, ya que las medidas de seguridad adoptadas por el Ayuntamiento incluían el cierre al tráfico de las calles aledañas a la Catedral y la Giralda, lo que motivó el enfado de parte del sector turístico. En todo caso, el defensa del Real Madrid y la presentadora atendieron con simpatía a las cientos de personas que se apostaron frente al templo para no perderse detalle de la 'boda del año'.

Pero lo bueno vino después, a veinte minutos del centro de la ciudad. Ya dijo el novio que su boda iba a ser un antes y un después en su finca La Alegría, donde les recibió uno de los ejemplares de su yeguada SR4. «He estado en muchas bodas y como esta, ninguna», avisó a los periodistas. Y no se refería a que, obviamente, sus nupcias fueran muy especiales para él: el programa estaba pensado para sorprender a los 500 invitados y dejar grabada en su memoria la fecha del 15 de junio de 2019. En su memoria, y en una figurita de metacrilato con forma de unicornio que recibieron como regalo, según informó 'Vanitatis'.

La banda invitada no era AC/DC, como se rumoreaba, sino la sueca Europe y su 'Final countdown'

Aunque los móviles estaban vetados en el convite, los detalles sobre la fiesta fueron trascendiendo el domingo. Por ejemplo, se supo que, pese a lo que se había rumoreado, la banda australiana de rock duro AC/DC no actuó en la fiesta. Sí lo hizo el grupo sueco Europe. Con los acordes de su éxito 'The final countdown' hicieron los contrayentes su entrada triunfal a bordo de una criatura mitológica gigante accionada por una grúa. La pareja ya se había cambiado de ropa y el espectacular modelo rojo de encaje y transparencias que llevaba la novia ofreció la explicación a por qué el 'dress code' excluía tajantemente estilismos de color naranja, rosa o encarnado.

Después del cóctel, hacia las once de la noche, los tres hijos de Sergio Ramos y Pilar Rubio se fueron a la cama y comenzó la cena; según los testigos, uno de los momentos más emotivos, ya que Sergio Ramos se puso hecho un mar de lágrimas al escuchar la canción 'I'll never love again'. Los convidados disfrutaron de un menú diseñado por el chef Dani García: salpicón de bogavante, espaguetis con guiso de ternera trufado, rape, hamburguesa de kobe y, de postre, una creación llamada frescor andalusí. Todo regado con vino Ribera del Duero y champán Dom Perignon.

Junto a Europe, que interpretó media docena de canciones, actuaron Ketama, Niña Pastori y EL Cigala, y a partir de las dos de la mañana la música quedó en manos de Gianlucha Vacchi, italiano afincado en Ibiza que, además de millonario, es DJ. Parece que la 'celebrity' lo hizo bien porque el baile se prolongó hasta primeras horas de la mañana. Cuentan que David y Victoria Beckham fueron de los primeros en retirarse, a eso de las cinco, porque tenían intención de celebrar el Día del Padre -que en Reino Unido se celebraba el domingo- con sus hijos en Sevilla. Los novios duraron hasta las diez de la mañana.