PREMIOS TALENTO GASTRO

«Es fundamental empatizar con el cliente para entenderle y lograr que se vaya contento»

Ciro Carro recoge el galardón a Mejor Sommelier /NAGORE IRAOLA
Ciro Carro recoge el galardón a Mejor Sommelier / NAGORE IRAOLA

El Restaurante Akelarre ha visto reconocido el trabajo de su sommelier Ciro Carro, quien quiso compartir su Premio Talento Gastro con todos sus compañeros de profesión «porque sin su apoyo, yo no estaría aquí»

DV

El Premio a Mejor Sommelier de la gala Talento Gastro recayó sobre las manos de Ciro Carro, del Restaurante Akelarre de Pedro Subijana, quien recibió el galardón como «una señal para seguir trabajando con humildad y fijándome en mis compañeros».

Precisamente, es con ellos, con sus compañeros de profesión, con quienes quiso compartir este premio: «Es un honor que el jurado se haya fijado en mí, pero no lo considero un título personal, sino un reconocimiento que, en esta gala que pone en valor la gastronomía guipuzcoana, nos han realizado a todos los sommeliers. Es un premio para todos, principalmente para ellos, porque sin su apoyo, yo no estaría aquí. Son mis compañeros los que me auparon al atril».

Por ello, más allá del aprendizaje de los libros, Ciro destaca la importancia de observar el trabajo de los compañeros de profesión, pues en su oficio existe «una camaradería fundamental y maravillosa. Los sommeliers compartimos lazos muy estrechos entre nosotros porque nuestra profesión es una carrera de fondo que no buscamos ganar ni pasarnos unos a otros, sino llegar todos juntos a la meta».

Ciro Carro recibió el premio de manos de Iñigo Vallejo, delegado de las Bodegas Castillo Monjardín
Ciro Carro recibió el premio de manos de Iñigo Vallejo, delegado de las Bodegas Castillo Monjardín / NAGORE IRAOLA

A la hora de determinar la clave del éxito en el trabajo de un sommelier, guarda grabada en su mente una frase de Mariano Rodríguez, su homólogo en Arzak, con el que Ciro comenzó su andadura profesional en este sector: «Lo más importante no es saber más o menos, sino saber escuchar al cliente». Por ello, uno de los factores «fundamentales» en su trabajo es «empatizar con el cliente, hacer una pequeña radiografía para entenderle y, a partir de ahí, aplicar los conocimientos para que marche contento».

Bodega con vida propia

La relación de Ciro Carro con la cocina comenzó a muy temprana edad, gracias a la influencia de su padre. A base de «fuerza y tesón», el zamorano fue evolucionando y formándose, hasta que decidió dar el salto a Donostia. Su primera casa fue Arzak, donde Mariano se encargó de marcarle las pautas hacia el mundo del vino.

Después se trasladó al Restaurante Akelarre, donde hace ocho años creó un proyecto con el «gran maestro» Carlos Muro, sommelier también del Akelarre. Juntos han formado un tándem responsable de una «carta maravillosa» compuesta por casi 10.000 botellas y unas 650 etiquetas de diversas partes del mundo: «En esas letras, añadas y referencias ambos hemos puesto varios trozos de nuestros corazones, almas, sangre, sufrimiento y lágrimas».

Y es que la bodega del Akelarre cuenta con una «vida propia» que aúna un balance entre «los gustos de los clientes, las ideas clásicas y las exigidas por la moda, y una adecuación a la propuesta gastronómica de Subijana». Precisamente es la buena comunicación con la cocina lo que destaca Ciro a la hora del éxito en un maridaje: «Es imprescindible que el sommelier pruebe los platos y que el cocinero pruebe los vinos para juntos llegar a un consenso. Cuantas más ideas se aporten, más fluido será el maridaje».

Respecto al futuro, Ciro solo contempla seguir aprovechando esta oportunidad: «Me gusta vivir el presente y todavía tengo mucho que demostrar».