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Bar Ezkurra: la reina ensaladilla

Joseba Balda, alma mater y patrón del Ezkurra, en la barra del bar. / SARA SANTOS
Joseba Balda, alma mater y patrón del Ezkurra, en la barra del bar. / SARA SANTOS

Un bar de toda la vida donde siempre piensan en ir más allá, en sorprender con nuevas propuestas

Oraitz García
ORAITZ GARCÍA

Me gusta conocer nuevos lugares, pero, en el fondo, soy bastante costumbrista, de los que depende a dónde vaya siempre pide lo mismo. Me pasa en el Gorriti con su mini de tortilla frances y una loncha e jamón, en el Azkena de La Bretxa con su tosta de jamón, en el Zumardi de Herrera con su bocadillo mixto serrano y también en el Ezkurra con su ensaladilla rusa.

¡Qué bien entra una buena ensaladilla rusa en días de verano! Y qué decir de la ensaladilla rusa del Ezkurra. Recuerdo el día que la probé por primera vez, qué maravilla, qué manjar. No os penséis que es algo especial o diferente, una ensaladilla rusa sencilla, a veces la excelencia se encuentra en la sencillez. Joseba Balda, alma mater y patrón del Ezkurra, sigue elaborando su maravillosa ensaladilla rusa siguiendo la receta de su tío Alejandro: huevo, patata, zanahoria, guisante y atún, todo en su debida proporción y mezclado con una maravillosa mahonesa casera. Tan simple y rico a la vez.

La ensaladilla rusa es sin ningún tipo de duda la reina del Ezkurra. Hablaba con Joseba y me decía que durante los últimos meses han notado un 'boom' en su consumo, y la verdad, no me extraña, aunque me hablaba de cifras importantes que me dejaron anonadado. Lo bueno de la ensaladilla rusa del Ezkurra es que podemos saciar nuestro antojo comiendo un pincho, una buena ración, un bocadillo, sí, habéis leído bien, tienen bocadillo de ensaladilla rusa, o, si queremos, también podemos pedirla para llevar y disfrutarla en la tranquilidad de casa. Si no habéis probado la ensaladilla rusa del Ezkurra, ya estáis tardando en escaparos hasta Gros.

Otra de las cosas que me sorprendió muy gratamente es la apuesta decidida que realizó Joseba por las cervezas artesanales. Hace años empezaron a trabajar y confiar en este tipo de cervezas, sobre todo, gracias a su estrecha colaboración con Gross, una de las marcas de referencia del sector. Dieron el paso de colocar un frigorífico con las cervezas en botella y lata, visible, reconocible, para que la gente se acercara y se animara a probar, a degustar diferentes cervezas. En 2018 dieron el paso de instalar un cañero de Gross en la propia barra y Joseba no descarta colocar otro grifo de cerveza más en un futuro no muy lejano. En total, entre cañero, botellas y latas en el Ezkurra cuentan con alrededor de 30 referencias cerveceras que os animo a conocer y probar.

Culinariamente hablando, el Ezkurra tiene su toque. Mantiene su esencia de bar de toda la vida, no en vano lleva desde 1960 cuidando a donostiarras y visitantes, pero no saben estar quietos, no están acomodados y siempre buscan sorprender al cliente con alguna nueva propuesta. Hace tres años cambiaron la carta, una carta que se ha asentado, que ha contado con la aceptación, beneplácito y gusto de la gente. Pero quieren introducir cambios, nuevas propuestas, que llegarán a la carta tras el ajetreo del verano, un par de bocadillos y algún que otro pincho ya están en la cabeza de Joseba y Tania, jefa de cocina y clave en la cocina del Ezkurra.

Un indispensable, que se ha convertido en referencia culinaria del bar es la hamburguesa Grosera, que lleva lechuga, tomate, queso Cheddar, bacon, cebolla pochada, mermelada de piña, salsa Tamy (de creación propia) y patatas. Entre los bocadillos el auténtico rey de la carta es La Cabra de Ulia con jamón: cebolla frita, queso de cabra, mermelada de tomate y mermelada de sidra. Podríamos decir, que tras la reina ensaladilla, estos son las estrellas de la carta del Ezkurra. Como postres, los caseros, el arroz con leche y la crema de yogurt con frutas, y la pantxineta y tarta de queso que traen diariamente del cercano obrador Opilla.

De martes a viernes al mediodía en el Ezkurra podremos disfrutar de un buen menú del día, con cinco primeros y cinco segundos platos a elegir, en el que no falta la ensaladilla rusa. Si no tenemos mucha hambre también podemos optar por comer un único plato, medio menú al precio de 7,50€.

La historia del Bar Ezkurra, es la historia de la familia Balda, Joseba es la tercera generación familiar, que cuenta con un gran equipo a su lado, Milena, cocinera que lleva 11 años, y Antxon y Ana que llevan años cuidándonos tras la barra. Ezkurra, el lugar dónde se come una de las mejores ensaladillas de nuestra ciudad. On egin!