Naparrak taberna: una croqueta de otro mundo

Igor Gorriti está a los mandos de los fogones en Artzabal Jatetxea./Félix Morquecho.
Igor Gorriti está a los mandos de los fogones en Artzabal Jatetxea. / Félix Morquecho.

Naparrak taberna. Cocina tradicional elaborada con mimo y cariño y con una materia prima de gran calidad.

ORAITZ GARCÍA

Recuerdo aquel 5 de noviembre del año pasado. Me tocó ejercer de jurado en la final de la Semana de la Croqueta de Gipuzkoa. En un momento dado de la final, le llegó el turno de presentar su croqueta a Naparrak Taberna de Zarautz. Ahí aparecieron Agurtzane y Joxe, padre e hija, ataviados con el delantal de toda la vida, ese pequeño que cubre la cintura, con su croqueta de jamón, la tradicional, la de toda la vida.

Hasta entonces habíamos probado croquetas de todo tipo, de índole más modernas, alguna de jamón también cayó, pero recuerdo perfectamente que la croqueta de jamón del Naparrak nos cautivó, nos encantó a los miembros del jurado, esa bechamel cremosa que al romper la croqueta cae un poco, plena de sabor, con su punto perfecto del crujiente, un manjar, yo por lo menos me la comí enterita, y eso que teníamos por delante una dura mañana en la que teníamos que degustar alrededor de 14 croquetas. No se llevó el primer premio, pero se llevó de calle el premio a la mejor croqueta tradicional, que además tuve el honor de entregarles.

Tras ello, tenía pendiente sentarme tranquilamente y conocer la cocina del Naparrak. Como no, empezamos por una ración de croquetas, no podían faltar, qué mejor manera de empezar una buena cena. Después, llegaron la morcilla de Burgos con pimientos, lo elegimos por un poco de antojo y nos satisfizo, ya que no es un plato que se encuentre habitualmente y de vez en cuando apetece comer.

A continuación, nos tiramos al mar y disfrutamos con las cigalitas rebozadas, un plato tan de la zona que es un vicio, un manjar que es de empezar y no parar. Lo mismo pasa con las kokotxas, otra delicia que nos regala el mar y con el que día va y día viene nos deleitamos y enamoramos. Estos dos son dos platos indispensables del Naparrak, dos de las referencias de su cocina. Luego comimos un buen entrecot, antes de endulzarnos con una buena tarta de queso y el tiramisú, los dos postres estrellas del bar. Nos levantamos felices de la mesa, porque pudimos comprobar que el Naparrak tiene interesantes propuestas culinarias más allá de su cocina.

45 años lleva el Naparrak alegrando los paladares de zarauztarras y visitantes en el Pilar, como bien lo indica su nombre, fueron unos navarros, oriundos de Lerín quienes abrieron el bar, que lleva comandado con maestría desde hace 21 años por Agurtzane Onda Artetxe. Una profesional que lleva desde los 15 años en el oficio y que se conoce todos los secretos. Sus referencias, sus padres, que no dudaron en echarle una mano a su hija cuándo emprendió esta aventura en solitario. Joxe y Maria Pilar le han enseñado a cocinar con mimo, ha heredado los trucos y recetas de su padre, cocinero de barco y sociedad, a los que ha dado su toque y ha ido renovando con el paso de los años.

La cocina del Naparrak no tiene misterios, no tiene ni trampa ni cartón, una cocina tradicional, la de toda la vida, la que tan bien conocemos y que tanto nos sigue gustando, elaborada con mimo y cariño y con materia prima de primera calidad y de temporada, intentando manipular los productos lo mínimo posible, una cocina sencilla pero rica.

Sí, las croquetas son las reinas, eso se comprueba estando en el bar, y no es porque solo lo diga yo, sino que son una referencia en Zarautz, que os recomiendo que probéis; pero, también son interesantes pinchos el solomillo sobre foie templado o las kokotxas de merluza rebozadas, aunque también una muy buena opción para compartir son los calamares.

Si decidimos sentarnos en el comedor o la terraza buenos platos de la carta son la ensalada templada de chipirones, hongos y langostinos; las guindillas o las piparras de temporada fritas, que podréis pedirlas ahora; los chipirones en su tinta; o el entrecot. Aunque si por algo también es conocido el Naparrak es por su buen cuidado y elaboración de los pescados al horno, sea un rodaballo o cogote o cola de merluza o ventresca o besuguitos, todos están para chuparse los dedos. Para terminar, además del tiramisú o tarta de queso, un buen pastel vasco y brownie.Si queréis comer una excelente croqueta y disfrutar de una buena cocina tradicional Naparrak es vuestro sitio. On egin!

Naparrak taberna

Dirección
Barren Plaza 1 (Zarautz).
Teléfono
943 13 31 70.
Comedor
Uno para catorce comensales.
Cierra
Miércoles al mediodía.
Carta
25-30 euros.