RESTAURANTES

Cuidando la materia prima

Joxe Mari y Elena, los artífices del buen hacer del Gure Txokoa, bromean con unos utensilios de cocina en el asador./MORQUECHO
Joxe Mari y Elena, los artífices del buen hacer del Gure Txokoa, bromean con unos utensilios de cocina en el asador. / MORQUECHO

Cocina vasca sin misterios, con el propio producto como gran protagonista ORAITZ GARCÍA

No hay nada como tener que elegir un sitio dónde comer, disfrutar de un buen homenaje y salir con una sonrisa de oreja a oreja y comentando «¡Qué bien hemos comido!». Eso mismo me pasó el pasado sábado, cuándo tras visitar la Bodega Katxiña con mis amigos Elena y Aitzol para ver el montaje de su próxima boda (¡Zorionak pareja!) me tocó elegir sitio dónde comer y seguir hablando de 'trabajo'. Elegí el Gure Txokoa y, sí, acerté, salimos felices tras vivir una experiencia gastronómica de las que hacen época, con dos pilares importantes: un producto de primerísima calidad y la parrilla. Tenía ganas de volver, hacía tres años que visité por primera vez este asador zarauztarra que tan bien gobiernan y dirigen Joxe Mari Mitxelena y Elena Aizpurua. Quería visitarles, más si cabe desde que instalaron esa cámara de carnes a la entrada del asador, dónde exponen las piezas que luego tan bien cuidan y asan en su parrilla. El sábado volví para ver como había evolucionado su propuesta culinaria, y tras tres años, he de deciros que me llevé la impresión de que el Gure Txokoa ha dado un paso adelante en su nivel culinario, son detalles, cositas, desde las presentaciones de los platos a la cuidada atención en sala que dirige Elena, cosas que convierten al asador en uno de los grandes restaurantes de nuestra provincia. Comenzamos con un muy buen jamón ibérico, que acompañado del pan de cristal con tomate se convierte en todo un auténtico vicio. Producto de temporada, como los espárragos, en su punto, acompañados de una vinagreta que le da un toque bixigarri y una buena mahonesa. Para terminar los primeros platos, unas más que agradables kokotxas y cigalitas rebozadas, un manjar. Cuidan las presentaciones,cada ración nos la presentaron individualmente, aunque las pedimos para picar, a excepción del jamón que lo sacaron al centro. Para continuar, una impresionante pieza de carne, una chuleta maravillosa, tierna, se deshacía en la boca, con mucha intensidad en sabor y asada a la perfección. Joxe Mari dio muestras de su maestría a la hora de asar la carne a la parrilla. Para terminar, un surtido de postres, tres de la casa que fueron un muy buen punto y final. Un fino milhojas de hojaldre relleno de crema y nata acompañado de helado de avellana, una maravillosa torrija y una agradable crema de yogurt acompañada de frutos rojos. La cocina vasca, las tradiciones culinarias de nuestra cultura son la base de la cocina del Gure Txokoa. Se nutren de dos fuentes muy importantes: la parrilla y los grandes productos de nuestra tierra y mar. Un producto cercano, de máxima calidad, de temporada. Durante estos últimos años han hecho una gran apuesta por las buenas carnes, trabajan, sobre todo, con carnes de La Finca, de diferente maduración, también traen carnes centroeuropeas y de vez en cuando cuentan con carnes de diferentes cortos, como la T-Bone o la Tomahawk, una carne que luce, que bordan y que es todo un espectáculo en boca. Junto a las carnes, los productos de temporada. Ls que llegan de la huerta o del mar son los grandes protagonistas del asador, platos como el revuelto de xixas, los hongos laminados a la plancha con yema de huevo y los guisantes lágrima o las habitas con jamón. Junto a estos platos, unas muy buenas opciones para abrir boca son las alcachofas a la parrilla con all i oli de almendra y puré de patata y un buen pulpo a la parrilla con puré de patata, mahonesa, pimentón y aceite de oliva. No solo de chuletas vive el Gure Txokoa, también asan a la perfección buenas piezas de pescado, piezas que llegan sobre todo de la costa vasca, pescados como el rodaballo, el lenguado, el besugo o el rape. Tampoco nos olvidemos de sus carrilleras guisadas o los platos de caza en temporada como la paloma guisada. Grandes postres caseros como el pastel caliente de chocolate o la tarta fina de manzana. Si queréis disfrutar de uno de los grandes asadores de nuestra tierra, de una de las grandes referencias culinarias de Zarautz, de un gran templo del buen producto y la parrilla, visitar Gure Txokoa, no lo dudéis. On egin!