RESTAURANTES

Cocina para todo el mundo

Igor Gorriti está a los mandos de los fogones en Artzabal Jatetxea. / FELIX MORQUECHO
Igor Gorriti está a los mandos de los fogones en Artzabal Jatetxea. / FELIX MORQUECHO

Productos cercanos y recetas tradicionales en un imponente caserío y con un entorno cautivador

ORAITZ GARCÍA

Te encuentras en medio de Usurbil, sí, pero parece que estás alejado del centro. Un caserío reformado, con su imponente construcción, rodeado de verde y más verde, jardines que cuentan con parques infantiles e incluso una tirolina para goce y disfrute de los más pequeños de la casa. Si a todo ello le sumamos un restaurante dónde poder sentarse y disfrutar de una muy buena comida y cena, ¡qué más podemos pedir!

Todo ello se une en Artzabal Jatetxea. Había leído artículos y comentarios positivos sobre la labor culinaria que realizaba Igor Gorriti en los fogones de este restaurante usurbildarra y esta semana finalmente me escapé hasta el Artzabal y me puse en manos de Igor. A priori, sobre el papel, fue un menú sencillo: ensalada Artzabal, pollo Lumagorri asado y flan XXL. Algo sencillo, pero que me cautivó.

Como aperitivo dos deliciosas croquetas de jamón, cremosas y con un suave rebozado. Una señora ensalada, contundente, completada con un buen pollo salteado en su punto, frutos secos, unos crujientes picatostes y queso Parmesano. Para el plato fuerte Igor me plantó en la mesa un medio pollo Lumagorri asado, acompañado de patatas fritas caseras, pimientos del piquillo y compota de manzana, elemento que me pareció que casaba perfectamente con el pollo. Qué maravilla, qué espectáculo, hacía mucho que no disfrutaba tanto con un a priori simple pollo asado. Asado a baja temperatura, a 70º durante 12 horas. Ello deja un pollo sabroso y jugoso, que se come muy fácil y que recomiendo que probéis y conozcáis.

Para terminar, un flan, pero no uno cualquiera, uno XXL, de tamaño inmenso, pero que mantiene su textura, frescura y sabor. Todo un lujo de menú que cumplió e incluso superó todas mis expectativas. Puedo deciros, alto y claro, que en el Artzabal Jatetxea se come muy pero que muy bien, no dejéis de visitarlo.

La cocina vasca es la base de la propuesta gastronómica del Artzabal, la cocina tradicional, la de toda la vida, una cocina casera, del día a día, pero rica, elaborada con cariño y mimo y a la que Igor añade sus toques personales, platos elaborados con productos cercanos en la medida de lo posible, productos de calidad al servicio de un gran chef. Una cocina para todos los públicos, en el comedor se mezclan jóvenes disfrutando de una buena hamburguesa o bocadillo, y gente disfrutando de un buen pescado fresco o un delicioso magret.

Si decidís escaparos hasta Artzabal, además de las estrellas de la carta que os he mencionado anteriormente, cabe destacar el calabacín y carrillera ibérica gratinada; la ensalada de queso de cabra; la tosta de champiñones y jamón o la de carrilleras y bacon; cualquiera de las hamburguesas, traídas de una carnicería usurbildarra y con pan pan; el bocadillo de pollo asado con vegetal o el de jamón, pimiento verde y queso; los chipirones a la plancha; la dorada; el confit de pato con salsa de naranja; el magret de pato con salsa de frutos rojos; y la oreja de cerdo en salsa.

En verano, con el buen tiempo, un buen plan puede ser escaparse hasta el Artzabal, sentarse en la terraza y disfrutar de uno de los dos menús para compartir 2 personas que ofrece: la ensalada mixta con tortilla de bacalao o patata y botella de sidra, o el de ensalada mixta con entrecot y botella de sidra.

Para ponerle el punto dulce a la comida o cena, postres caseros, elaborados en casa, entre los que más triunfan, además del flan XXL, son la tarta de queso, el brownie de chocolate o el alfajor de chocolate, el postre con toque argentino que tiene adeptos que se acercan hasta el Artzabal a comerlos expresamente e incluso llevárselos a casa.

Tienen muchos adeptos sus menús del día y fin de semana, pero en su apuesta por ofrecer algo diferente, los jueves y el domingo a la noche Italia se adueña de Artzabal y además de un carpaccio de vaca, ofrecen 5 pizzas, que podemos tomar en el restaurante o llevar a casa, pizzas que varían cada dos meses.

Un lugar especial, donde te harán sentirte como en casa, te cuidarán y te darán muy bien de comer. Un lujo de sitio, un gran restaurante. On egin!