La brillante sencillez

El artífice del Maskarada, Jose Ignacio Jauregi, en el restaurante, donde se puede degustar un rico Euskal Txerri. /
El artífice del Maskarada, Jose Ignacio Jauregi, en el restaurante, donde se puede degustar un rico Euskal Txerri.

Este restaurante de Lekunberri está especializado en productos propios elaborados con Euskal Txerri

Oraitz García
ORAITZ GARCÍA

A veces en la sencillez se encuentra la brillantez, no hace falta complicarse mucho cuando partes de una materia prima de máxima calidad. Ese producto lo acompañas de otro u otros y consigues llevarlo a su máxima expresión. Ese es el secreto de Maskarada, que partiendo de sus propios productos, los combina con uno o dos productos, mezclando como mucho 3 sabores en el mismo plato, y los pone para que el comensal viva una experiencia gastronómica de las que hacen época, además de poder conocer de la mejor manera posible el gran producto que ellos mismos elaboran.

Maskarada es el sueño de Jose Ignacio Jauregi, al que acompaña su mujer, Amaia Chasco, dirigiendo la sala. Maskarada es un proyecto que surge de una manera sencilla, inesperada, probando, investigando. A Jose Ignacio le gustaba salsear, su padre ya mataba cerdos y el hijo le dio continuidad a esa tradición familiar. Apostó por el Euskal Txerri o cerdo de la raza pío negro, trayendo dos hembras y un macho. Empezó a probar, a elaborar productos con sus propios cerdos y esos productos se los daba a degustar a los clientes del bar familiar Ainhoa de Lekunberri. Esos fueron los inicios, la curiosidad y el querer hacer algo especial fueron el embrión de lo que hoy en día es Maskarada. Viendo que sus productos gustaban, fue dando pasos con el objetivo claro de elaborar un producto de primera calidad que pudiera llegar al nivel del producto ibérico. Es así como hace 10 años puso en marcha Maskarada.

Maskarada

Dirección:
Aralar 66 (Lekunberri).
Teléfono:
948 50 42 36.
Comedor:
1 para 40 comensales.
Cierra:
Lunes y martes.
Precio:
Menú Maskarada 30€ / menú Suletina 37€.

Es una granja donde cuidan y miman los Euskal Txerri, una fábrica dónde se elaboran grandes productos partiendo del cerdo. Maskarada es una tienda donde poder comprar esos maravillosos productos, y es un restaurante dónde Jose Ignacio nos da a degustar su excelente materia prima. Un proyecto, un sueño, que va siendo reconocido en el mundo gastronómico. Ejemplo de ello es el Sol otorgado por la Guía Repsol este mismo año o la visita de una televisión coreana con el motivo de la celebración del año del cerdo. Comer en Maskarada, es señal de comer muy bien. La cocina de Jose Ignacio no tiene mucho misterio. La sencillez es la clave. No reúne más de 3 sabores en el plato, para que aparezca en su máxima expresión y sabor.

Sus propios productos, los de Euskal Txerri los acompaña de productos locales, de verduras o setas de temporada. La de Maskarada es una cocina de kilómetro 0. Nos ofrece la oportunidad de degustar el cerdo en su totalidad, desde las manitas, hasta la careta. Lo mejor son los menús. Cuenta con dos diferentes. Por un lado, el menú Maskarada, que al precio de 30€ nos da la posibilidad de comenzar con el jamón y el lomo curado, la papada con pimientos de cristal, la ensalada Maskarada y el huevo roto con txistorra. Como segundo plato deberemos elegir entre el plato de pluma, presa, secreto y costilla a la brasa; los morros con oreja en salsa de hongos; o el gorrín asado.

Pero el menú por excelencia es el Suletina, que al precio de 37€ nos permite comer pequeños platos, pequeños bocados. Empezamos con el jamón y lomo curado, el lomo con pimentón de Espelette, 'nuestro paté', las croquetas de jamón, el tocino Belarra con trufa, la papada con pimientos de cristal, la piel del cerdo con lima y la panceta con garbanzos. Estos primeros platos pueden ir variando, dependiendo de la temporada y de la época del año, donde también podremos degustar platos como la borraja con oreja. De segundo, una pieza de carne fresca a la brasa y el gorrín asado. Para terminar, dulces postres, tradicionales de nuestra cocina, los de toda la vida, la cuajada, el flan de huevo, la pantxineta, el queso, el sorbete, el helado, el coulant de chocolate y la tarta de queso.

A la entrada nos encontraremos con su tienda, donde podremos adquirir los mismos productos que hemos degustado en su comedor, productos frescos, elaborados y curados, todos de Euskal Txerri, todos de elaboración propia. Una oda al Euskal Txerri, un homenaje gastronómico con sus productos como gran protagonista, un gran restaurante, una gran tienda. On egin!