Los nuevos vegetales que llegan a nuestra mesa

El kale es una verdura parecida al brócoli y de la familia de la coliflor. /ABC
El kale es una verdura parecida al brócoli y de la familia de la coliflor. / ABC

El kale, el bimi, la mizuna y el salsifí son «las verdudas cool» cada vez más demandadas por sus grandes propiedades nutricionales

CHARO BARROSO

En unas fechas donde los excesos se sientan a la mesa, hablar de verduras puede resultar casi un pecado, pero conviene tomar nota para recuperarse de esos kilos de más o para iniciarse en unos hábitos de vida saludable. O, por qué no, sorprender con nuevas variedades estas Navidades. Porque si hay que tomar cinco raciones al día entre frutas y hortalizas, los españoles nos quedamos en menos de tres, según el último informe de la Fundación Española de Nutrición (FEN). Además, hoy tomamos un 40% menos de vegetales que hace cincuenta años aunque el top lo consiguen los tomates, las cebollas, los pimientos, las lechugas y los calabacines. Pero frente a lo tradicional, cada día aterrizan en nuestra mesa nuevas variedades que arrasan por sus grandes propiedades. Vegetales «cool» y de moda que entran a formar parte de los llamados superalimentos: kale, bimi, mizuna, salsifí...

«La evolución positiva del mercado ecológico español en los últimos años demuestra el creciente interés de los consumidores por este tipo de productos y las nuevas verduras como el kale o el bimi no son una excepción. El consumo de productos ecológicos en España supone ya unos 1.700 millones de euros al año», señala Paco Casallo, director general de HaciendasBio, quien precisa que «a la necesidad de cuidar la alimentación se ha sumado una nueva conciencia de los consumidores, que exigen productos sin componentes químicos y respetuosos con el medio ambiente. La irrupción de nuevas verduras como el kale o el bimi está vinculada a la producción ecológica, que no solo potencia el auténtico sabor del alimento sino que lo hace respetando su estacionalidad y preservando la fertilidad de la tierra». Desde la OCU advierten de que «si bien es cierto que muchos de estos superalimentos resultan nutricionalmente muy interesantes, han de fomar parte de una dieta variada y equilibrada. Pero no son milagrosos ni curan enfermedades como a veces se intenta hacernos creer».

Kale

Esta verdura parecida al brócoli y de la familia de la coliflor y el repollo, está en el top ten de los vegetales más sanos del planeta. En Estados Unidos se le ha dedicado un Día Nacional y es demandada por sus grandes virtudes nutricionales que corren de boca en boca: más hierro que la carne de ternera, más calcio que la leche y sin apenas calorías. Contiene glucosinolatos, cuyos efectos preventivos sobre el cáncer de próstata se están investigando; sus sulforanos tienen efectos antiinflamatorios. Contiene boro, un mineral que previene la pérdida de estrógenos y ayuda a fijar el calcio en los huesos, de modo que resulta recomendable para la dieta de la mujer en la menopausia. Ahora bien, ¿Más hierro que un filete? La diferencia entre ambos es que el hierro de origen animal se absorbe mucho mejor (alrededor del 25%), mientras que la absorción del de origen vegetal es mucho más baja (no más del 5%). Algo similar sucede con el calcio: mientras que el de la leche es muy «biodisponible», fácilmente aprovechable por el organismo, el calcio presente en los vegetales se absorbe menos, por la presencia de fitatos.

Bimi

Esta hortaliza de tallo largo y sabor suave surge del cruce entre el brócoli convencional y el chino o kailan. Según un estudio de la Universidad Politécnica de Cartagena, tiene un 60% más de compuestos bioactivos que el brócoli y, además, nuestro organismo los absorbe mejor. Ahora bien, estas propiedades pueden perderse según la forma en la se prepare, por lo que es mejor consumirlo crudo o cocinarlo al vapor en vez de hervido. Otro beneficio de este superalimento es su alto contenido en vitamina C, aunque este sea inferior al de otros alimentos como la naranja. La OCU advierte de que es un alimento con interesantes propiedades nutricionales, pero ni milagroso ni indispensable. «Innovar en la cocina y probar alimentos nuevos resulta interesante siempre que el bolsillo te lo permita ya que 1 kg de bimi cuesta unos 7 euros, frente a los 2 euros que cuesta el kg de brócoli tradicional».

Salsifí

Con gran cantidad de fibra esta verdura es muy baja en calorías. El salsifí blanco también llamado barba de cabra se puede conseguir de marzo a mayo, y lo que se consume principalmente es su raíz, de color amarillo blanquecino y de forma cónica.Nutricionalmente destaca por el alto contenido de vitaminas E, B1 y B2, de minerales como hierro, fósforo y calcio.

Mizuna

Originaria de países de Oriente, y de la misma familia que la rúcula y el kale, se obtiene de la semilla de la mostaza. Se considera un gran antioxidante ya que contiene grandes dosis de vitamina C, clorofila y carotenos y glucosinolatos, ligados a la prevención de tumores. Sus propiedades antiinflamatorias combaten niveles altos de histamina, que logra la desinflamación celular.

Expertos y médicos insisten que los alimentos de origen vegetal deberían ser el pilar de nuestra dieta, pues suponen auténticas joyas nutricionales, pobres en calorías y muy ricas en nutrientes. Esta tendencia hacia el freshfood es algo que las empresas del sector hortofructícola también tienen claro, de manera que comienzan a centrar sus esfuerzos en extender la costumbre de consumir verduras y frutas como alternativa saludable a los snacks industriales que contienen altas dosis de grasa. Pero además de comprarlos ya hechos una estupenda opción es hacerlos en casa pero nunca fritos. Calabacines, calabaza, kale, berenjenas... resultan ideales. Hay que deshidratar las verduras antes espolvoreándolas con sal y dejándolas reposar una media hora. Después ya están listas para el horno o el microondas y conseguir snacks saludables para llevar a cualquier parte o condimentar cualquier plato.