8 supersticiones gastronómicas que quizá no conocías

8 supersticiones gastronómicas que quizá no conocías

Hay un montón de supersticiones gastronómicas muy curiosas, además de las clásicas de derramar vino o sal, comer uvas en Nochevieja…

DV

Las supersticiones gastronómicas vienen de tiempo atrás y de todos los rincones del mundo. Las hay de origen religioso o pagano, pero, en todo caso, muchas de ellas se siguen manteniendo hoy en día, y en muchas culturas se siguen y respetan con pulcritud.

Este es el caso de la superstición de los palillos chinos. De hecho, en el país asiático cuentan con un sinfín de supersticiones relacionadas con la gastronomía. Una de ellas es la de la colocación de los palillos. Jamás se pueden dejar los palillos introducidos en el bol, ya que esta posición recuerda a la del incienso que se pone para velar a sus seres queridos fallecidos, y consideran que augura una muerte prematura.

Pero los chinos tienen otras tantas supersticiones gastronómicas, varias de ellas relacionadas con el té. Una de ellas sostiene que si dejas la tetera reposando sin tapa eso atraerá la malas noticias o la visita de algún extraño.

También relacionadas con el té, tienen las supersticiones de que si se derrama se sabrá de algún acontecimiento. Y si quedan restos de azúcar en el fondo de la taza, es señal de amor.

Y el librillo de supersticiones gastronómicas de los chinos no acaba ahí, ya que también creen que la longitud de los fideos simboliza la longevidad de la vida.

Más supersticiones gastronómicas

Pero no hay que irse hasta Oriente para encontrar un montón de supersticiones gastronómicas. Es más, nosotros mismos somos participes de un rito ancestral. Colocarse frente a una tarta con velas el día de nuestro cumpleaños mientras nuestros seres queridos nos desean un feliz cumpleaños es una tradición que ya practicaban los griegos.

En aquella época elaboraban pasteles de miel en forma de una llena y colocaban una vela para simular su luz. Esto era una ofrenda para Artemis, la diosa de la luna. Para ellos esto protegía al homenajeado de los malos espíritus, durante todo el año. Este rito fue muy perseguido por los cristianos por su origen pagano, aunque ellos también tenían los suyos.

De hecho, habrás podido ver a gente que cuando se le cae el pan al suelo lo besa o le dibuja una cruz con los dedos, algo que se hace para alejar las desgracias. Es más, se cree también que colocar el pan boca abajo es una ofensa al cuerpo de Cristo, por lo que atrae la mala suerte.