PREMIOS TALENTO GASTRO

«Nunca me había interesado la coctelería, pero llegué a ella gracias a un cúmulo de casualidades»

Romina Ríos, Premio a Mejor Coctelera /NAGORE IRAOLA
Romina Ríos, Premio a Mejor Coctelera / NAGORE IRAOLA

Romina Ríos quiso compartir su Premio a Mejor Coctelera con el equipo de Lavie Gastrobar, nacido hace poco más de tres años: «Ellos son tan partícipes como yo de todo lo que hemos conseguido»

La coctelera Romina Ríos recibió con incredulidad y emoción el Premio a Mejor Coctelera, una categoría en la que en esta segunda edición de la gala Talento Gastro repetía nominación: «No me lo esperaba para nada, el año pasado estuve cerca y no pudo ser. Es una alegría que se reconozca el trabajo y el esfuerzo. Al fin y al cabo, supone una motivación para todo el equipo».

La premiada ha querido compartir este reconocimiento con todo el equipo del Lavie Gastrobar, una parte «súper importante» de su trayectoria y entre los que se encuentran los propietarios, Javi y Lorena, y la cocinera, Miriam: «Somos una familia con un trabajo conjunto y diario de muchas horas. Un pedazo de todos mis premios son siempre para ellos porque llevamos juntos desde el primer día y son tan partícipes como yo de todos los logros que hemos conseguido».

Lo cierto es que su trayectoria en la coctelería es corta en tiempo, pero intensa en reconocimientos. Romina es una gallega afincada en Donostia que llegó a esta profesión «sin tener ni idea. Sabía poner copas, pero no a nivel profesional».

Todo cambió en noviembre de 2015, tras la apertura de Lavie Gastrobar y diversas participaciones en clases magistrales, donde tuvo la oportinidad de conocer a gente reconocida en el sector como Patxi Troitiño o Pepe Dioni. Romina tropezó en la coctelería, un mundo que «nunca antes me había interesado», y al que llegó «gracias a unbonito cúmulo de casualidades». Le llegó la posibilidad de presentarse al Campeonato de Gipuzkoa de 2016 y, contra todo pronóstico, venció: «No quería presentarme porque pensaba que iba a hacer el ridículo y me daba vergüenza, pero me convencieron y lo último que me esperaba era ganar».

El director de Donostia Turismo, Manu Narváez, entregó el galardón de Mejor Coctelera a una sonriente y agradecida Romina Ríos, la gallega que trabaja en el Lavie Gastrobar lasartearra.
El director de Donostia Turismo, Manu Narváez, entregó el galardón de Mejor Coctelera a una sonriente y agradecida Romina Ríos, la gallega que trabaja en el Lavie Gastrobar lasartearra. / NAGORE IRAOLA

Ese logro fue el primero de una amplia lista para alguien que apenas lleva tres años en este sector hostelero. Entre sus premios destacan dos primeros puestos y un tercero en el Campeonato Nacional de Coctelería. Romina resalta que los galardones «son siempre un subidón, no por el hecho de ganar, sino por el chute de motivación que generan. De hecho, ganar un certamen no significa que seas el mejor, sino que simplemente has tenido un buen día».

La repostería, su musa

Romina se muestra «contenta y satisfecha» de todos los momentos vividos en poco tiempo. Llegada a este punto, esta coctelera autodidacta tiene claro que «la base del éxito es siempre ponerle pasión, ganas y esfuerzo a lo que se hace». Sin estudios de coctelería, pero con libros que suele ojear, Romina se basa en la gastronomía a la hora de idear preparaciones, aplicando las combinaciones de sabores en los cócteles: «Me inspiro, sobre todo, en la repostería porque pienso que si en una tarta está bueno, bebido también tiene que estarlo. Eso sí, el resultado no siempre se corresponde con la idea».

Sin embargo, y aunque reconozca que no se pasa «todo el día pensando en coctelería», en su bolso siempre lleva un bolígrafo y un cuaderno en el que anota las recetas que se le ocurren. Su trayectoria, que empezó con su querido y primera creación 'La vie est belle', tiene aún mucho futuro por delante.