PREMIOS TALENTO GASTRO

«Me gusta una cocina de verdad, que tenga raíces y origen, sabor y sustancia, que sea canalla y tenga garrote»

David Arellano fue elegido Mejor Cocinero en los Premios Talento Gastro /NAGORE IRAOLA
David Arellano fue elegido Mejor Cocinero en los Premios Talento Gastro / NAGORE IRAOLA

David Arellano vive un momento muy dulce. Tras recibir la primera Estrella Michelin por eMe Be Garrote y abrir junto a su mujer el Damadá en El Antiguo, el reconocimiento a mejor cocinero es un aliciente más para seguir disfrutando entre fogones

Son días muy felices para David Arellano, cocinero de eMe Be Garrote y propietario y asesor de Damadá. El cocinero sevillano ve cómo estos reconocimientos y la manera en la que su cocina gusta a los comensales le dan la razón en la apuesta que hizo por los fogones hace ya algunos años: «Yo empecé en esto muy joven echando una mano en el mesón que mis padres tenían en Aznalcóllar, mi pueblo. Después de la escuela iba allí a echar una mano y como me gustaba lo que hacía, me aficioné a los fogones», recuerda. «Luego estudié Cocina y, como siempre tuve ganas de salir de casa, de volar, me seguí formando en otras ciudades hasta conocer a Martín en Sevilla, en el Restaurante Santo del Hotel Eme», añade. Eso marcó un antes y un después para Arellano: «Ahí me enamoré de la alta cocina y pedí venir con él a Lasarte. Terminé en Sevilla con la cena de fin de año y en enero comencé la temporada en Martín Berasategui. Fue entonces cuando conocí lo cercano y trabajador que es; Martín se ha ganado todo lo que tiene con su propio trabajo».

Este chef sólo tiene palabras de agradecimiento hacia Berasategui: «Es la persona a la que tengo que agradecer todo, al igual que a mi familia, porque siempre me han apoyado sin ponerme ninguna traba. Martín me acogió muy joven, me abrió las puertas de su casa y depositó toda su confianza en mí, dándome la responsabilidad y unos proyectos a una persona joven como yo. Es un honor y un orgullo que haya puesto en mi mano su marca y su firma para que gestione la cocina, así como otras miles de cosas que me han pasado antes gracias a él».

Mario López, director general de Fagor Industrial, fue el encargado de entregar a David Arellano el galardón que le acredita como mejor cocinero.
Mario López, director general de Fagor Industrial, fue el encargado de entregar a David Arellano el galardón que le acredita como mejor cocinero. / NAGORE IRAOLA

Con uno de esos proyectos, eMe Be Garrote, han recibido hace pocos meses su primera Estrella Michelin: «Nos dio a todos una gran alegría y unos meses después ha llegado este premio. Estoy muy orgulloso de este reconocimiento, pero siempre digo que no es sólo para mí, sino que es para todo el equipo. El cocinero sin ellos no es nadie; pero teniendo un buen equipo que te apoya tanto, una familia que siempre está contigo y un jefe como Martín, todo es más sencillo.

Vuelta a las raíces

Pero, ¿cómo es la cocina que gusta a Arellano? «Debe ser de verdad, que tenga raíces y origen, sustancia y sabor, que sea canalla y que tenga garrote. A partir de ahí, nosotros hacemos cosas diferentes, aplicando algunas técnicas más tradicionales y otras más vanguardistas, pero en la cocina en lo que siempre pensamos es en la base, en las raíces. Por eso, la cocina de eMe Be Garrote es la de las raíces de Martín Berasategui. Él, en este proyecto, ha querido recrear la casa de comidas que tenía con sus aitas, pero adaptada a la actualidad. Todo tiene su raíz, aunque elevado a un nivel de Estrella Michelin».

Arellano, además, se ha embarcado en un nuevo proyecto del que es asesor y propietario junto con su mujer: «Teníamos el sueño de montar algo en nuestro barrio, El Antiguo, y hace tres meses hemos abierto el Damadá, que tiene el nombre de mi hijo, David, y el mío; y el de mi mujer, Mariana».

El cocinero define esta nueva aventura:«Es un restaurante sport-elegante con un concepto diferente, porque tenemos una relación calidad-precio muy asequible y una oferta muy versátil, porque puedes comer desde 10 a 40 euros, depende de lo que te quieras gastar. Para todo lo que pueda aportar en cuanto a conocimientos a mi mujer y nuestro equipo, ahí estaré».