Premios Talento Gastro

«Mis aitas nos enseñaron a trabajar con sinceridad, amor y cariño en todo lo que hacemos»

Naroa Villagrán, Premio Mejor Atención en Sala /NAGORE IRAOLA
Naroa Villagrán, Premio Mejor Atención en Sala / NAGORE IRAOLA

La jefa de sala del Asador San Martín comparte este reconocimiento con sus padres, Maixa y José Ángel, y con todo su equipo: «Los clientes nos han felicitado y agradecido el esfuerzo que realizamos al atender con cariño a cada uno de ellos»

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Desde el momento en el que en la gala celebrada en el María Cristina supo que el premio a la mejor atención en sala era para ella, Naroa Villagrán se acordó de sus padres: «Este premio es también suyo, porque ellos empezaron este camino hace 22 años. Son quienes nos enseñaron a trabajar con sinceridad, amor y cariño en lo que hacemos. Maixa y José Ángel hicieron lo más difícil, que fue construir San Martín desde cero y, con mucho trabajo y esfuerzo, hacerse con un hueco en la gastronomía vasca. Nosotros ahora tenemos que mantener y superar ese nivel y seguir evolucionando tanto a nivel profesional como culinario».

Para Naroa, el secreto del gran momento que vive el asador de Orio está claro: «Se sustenta en una filosofía heredada, basada en la sinceridad y la pasión en todo lo que hacemos», explica antes de añadir que «para nosotros, un buen servicio es recibir al cliente con una sonrisa y acompañarle durante toda la comida, asesorándole y sirviéndole con amabilidad para lograr una relación de confianza y cercanía. El mejor premio es que el cliente se despida dándote dos besos y prometiendo volver pronto», resume.

Joxe Mari Aizega, director general de Basque Culinary Center, entregó a Naroa Villagrán este galardón.
Joxe Mari Aizega, director general de Basque Culinary Center, entregó a Naroa Villagrán este galardón. / NAGORE IRAOLA

Villagrán, además, comparte también este reconocimiento con su equipo, al que considera esencial en el día a día del Asador San Martín: «Es un premio para el equipo y nos sentimos muy privilegiados al recibir un reconocimiento por lo que realmente nos apasiona. Los clientes nos han felicitado y agradecido el esfuerzo que realizamos al atender con cariño a cada uno de ellos. Todo esto, unido a un entorno privilegiado y a una buena cocina, hacen que nuestros clientes nos elijan para celebrar con ellos los grandes momentos».

Un plus

La atención en sala ha ganado importancia en los últimos tiempos y es tenida muy en cuenta tanto por los clientes como por los propios establecimientos, que se preocupan por la formación de estos profesionales: «Hoy en día es fácil comer bien casi en cualquier sitio de Euskadi, pero que te atiendan bien no es tan sencillo», afirma la jefa de sala de San Martín. «Una comida buena, pero en la que te vas del restaurante sin recordar la cara de quien te ha atendido, no ayuda mucho. No te entran ganas de volver porque no te han dado ese extra que da el servicio y que te hace sentir tan bien. Eso da un plus a la comida», argumenta.

Para ello, Villagrán tiene el apoyo fundamental de su marido, René Campillo: «Tengo la gran suerte de trabajar con él; yo dirijo la sala y René está en el pase de cocina. Entre los dos hablamos mucho para coordinarnos los tiempos y que todo vaya perfecto. Nos complementamos, porque es un trabajo común y nos llevamos muy bien. Hay un gran ambiente entre sala y cocina, y eso ayuda mucho».

La labor de la jefa de sala es importante en el día a día, pero también en los diferentes eventos que se celebran en San Martín: «Los eventos me encantan porque son un reto y porque se pueden personalizar más. Tienes que reinventar todo, poner a prueba otro tipo de creaciones, como los pintxos en los cócteles, y todo es siempre nuevo, lo que motiva mucho. Al final, el resultado es siempre muy bueno».