PREMIOS TALENTO GASTRO

«En un local pequeño intentamos hacer algo muy grande»

Iñaki Azkue, Premio Talento Emprendedor /NAGORE IRAOLA
Iñaki Azkue, Premio Talento Emprendedor / NAGORE IRAOLA

A punto de celebrar su primer aniversario, el proyecto de El Vaskito se ha convertido en una grata sorpresa y se esfuerza por cambiar las costumbres de Errotaburu

A sus 23 años, Iñaki Azkue no dudó en lanzarse a la aventura junto con su tío y está recogiendo los frutos. «Estamos muy contentos con el premio. Ha sido algo que no esperábamos», señala el joven oriotarra sobre el reconocimiento a su Talento Emprendedor. «Hemos abierto poco menos que arriesgando todo y creo que eso ha sido clave, que se ha valorado que no es algo que hemos montado a base de billetes», prosigue su análisis acerca del galardón y El Vaskito, el proyecto que le ha llevado hasta él: «Es un bar pequeño, aunque nosotros intentamos hacer algo muy grande», proclama convencido.

Se trata de un proyecto familiar en el que también han contado con la ayuda de su ama. «Trabajamos en la línea de lo que hacía mi tío en Baqueira desde hace cinco años», recalca, aunque el concepto cambia, lógicamente, sobre todo porque «aquello se nos quedaba un poco corto e iba por temporadas. Hay años buenos y años malos; y en éstos, lo de cuatro meses no te da para casi nada. Por eso la apuesta por la ciudad y por estar en casa», aclara.

El joven Iñaki Azkue recibió con esta gran sonrisa el Premio Talento Gastro que reconoce su Talento Emprendedor en el local de Errotaburu de manos de Joxe Murua, director de la oficina principal de Donostia de LABORAL Kutxa.
El joven Iñaki Azkue recibió con esta gran sonrisa el Premio Talento Gastro que reconoce su Talento Emprendedor en el local de Errotaburu de manos de Joxe Murua, director de la oficina principal de Donostia de LABORAL Kutxa. / NAGORE IRAOLA

Azkue considera que los negocios familiares tienen algo especial. «El trato es mucho más cercano y no te sientes un poco fuera de lugar, como cuando vas a una franquicia. Creemos que eso aporta un plus al cliente». Además, en Gipuzkoa tenemos muchos ejemplos de esta tendencia: «Aquí hay muchos restaurantes de familias que, además de ofrecer una gran propuesta gastronómica, marcan la diferencia con esa atención más cuidada que creemos que la gente aprecia», sostiene.

Un producto de calidad

El Vaskito también fue finalista del Mejor Tratamiento del Producto, premio para el que había una dura competencia. «Pelear con un restaurante con el rodaje del Laia cuando acabamos de empezar tiene mucho mérito», valora Iñaki, que es consciente de que «estos premios y nominaciones hacen que la gente te conozca. Ahora la exigencia sube y hay que ponerse las pilas, eso lo tenemos claro». En abril cumplen su primer año y el secreto del momento dulce que atraviesan «es precisamente haber intentado marcar la diferencia con un producto de primera calidad, pero tendremos más cuidado si cabe para intentar ofrecer lo mejor».

El último mes y medio ha sido un gran impulso moral para todo el equipo de El Vaskito, ya que «aquí las hemos pasado canutas. Hemos trabajado mucho, pero ha habido momentos en los que veíamos que no llegábamos. Trabajábamos sobre todo el menú del día y el bar-cafetería, pero nada de carta», lamenta Azkue, que llegó a temer que podían verse obligados a cerrar: «Ha habido domingos que no ha venido nadie y hemos tenido muchas dudas. Hemos perdido mucho dinero y no sabíamos hasta dónde íbamos a poder estirar», reconoce abiertamente.

No en vano, en Errotaburu no había un restaurante de estas características y no ha sido fácil. «Los bares tampoco tenían demasiado ambiente. La gente iba a Ibaeta y hemos tenido que cambiar esa tendencia», dice orgulloso, al tiempo que celebra que «nos hemos hecho un hueco haciendo las cosas con mucho cariño. Es muy importante tener un buen equipo y que la gente sepa qué debe hacer. Vamos a seguir trabajando e intentando incentivar a los trabajadores para crecer», avanza.