Karlos Arguiñano: «He optado por un libro pensado para familias que tienen que vivir con 1.200 euros al mes»
El chef guipuzcoano presenta un nuevo recetario con 560 propuestas económicas, sencillas y al alcance de cualquier bolsillo
Como el turrón o las luces navideñas, ayer llegó otra tradición por estas fechas, el nuevo recetario de Karlos Arguiñano, y ya van doce, donde esta vez se fija en bolsillos ajustados y propone ideas para comer bien gastando lo justo. Junto a sus viñedos de la bodega K5 en Aia, el cocinero zarauztarra presentó con la alegría y desparpajo que le caracterizan 'Cocina para todos: las 560 recetas que nunca fallan', editado por Planeta. «Este libro está pensado para las familias que tienen que vivir con 1.200 euros al mes», comentó con tono jocoso.
A sus 77 años, Arguiñano sigue «fresco», advierte. Y por eso sigue dando ejemplo y animando a meterse en la cocina. Este libro, dijo, no es sólo una herramienta para cocinar, sino que es una forma de «disfrutar del proceso». «Comer no es solo necesario para la salud, sino que es un acto cultural. Y cocinar es la forma que tenemos de facilitar esos vínculos», destacó.
El libro, del que hoy salen 100.000 ejemplares a la venta, es para Karlos Arguiñano lo que le da «fuerzas». «Desde que empezamos, hace ya doce años, hemos editado un millón y medio de ejemplares. Lo que me anima y me ilusiona es que la gente aproveche para empezar a cocinar con mis libros, porque se dan cuenta de que las recetas salen, que no son complicadas». Y que además, se pueden hacer con ingredientes muy fáciles de conseguir. «Todos los platos están hechos con recursos accesibles. Siempre me he negado a cocinar con cosas caras o extrañas como kokotxas o langostas», aseveró abundando en ese mensaje para familias con recursos más limitados.
Alubias, de 250 formas
El cocinero, que sigue batiendo registros de audiencias en sus programas, sigue innovando en recetas básicas de las de cuchara. «Con unas alubias blancas, por ejemplo, se pueden hacer más de 250 recetas distintas; solo tienes que abrir la mente», asegura. Y, lo principal, para cocinar y comer «con fundamento», como proclama, la clave «es comer un poco de todo y mucho de nada y, sobre todo, aprovechar los alimentos de temporada». La comida «barata, sana y variada» está al alcance de todos, afirma.
Junto a Karlos, ayer se encontraba su hijo Joseba, que sigue sus pasos televisivos y ahora también los editoriales, ya que en esta ocasión tiene una amplia sección propia en el libro, con recetas de todo tipo. «Yo ahora estoy muy feliz con mis hijos y mis nietos, que están viniendo cocinillas», se enorgullece el aitona que sigue al frente de la saga. «Me sobra con ver que todo funciona a mi alrededor».