La Espiga y el Vallés recibirán la Barandilla Honorífica en la primera gala del pintxo donostiarra

Presentación de la I Gala del Pintxo Donostiarra/Usoz
Presentación de la I Gala del Pintxo Donostiarra / Usoz

El Palacio Miramar acogerá el próximo 26 de febrero el evento culinario que reconocerá a los establecimientos de la ciudad que cumplan con el decálogo de calidad establecido

DV

La Espiga y Bar Vallés, dos clásicos de la gastronomía donostiarra, verán reconocida su trayectoria el próximo día 26. Ambos recibirán la Barandilla Honorífica en la primera gala del Pintxo Donostiarra que se celebrará en el el Palacio de Miramar.

«Somos dos empresas familares que llevamos muchos años elaborando pintxos, por ejemplo nosotros llevamos 90 años en el negocio y mi madre ha inventado casi todos», ha explicado en rueda de prensa el representante de La Espiga. Por su parte, el portavoz del Vallés, dijo que «alguien tenía que ser el primero en recibir el premio, pero eso no quiere decir que haya muchísimos bares y restaurantes en la ciudad que no se lo merezcan igual, seguro que también les llega».

El recientemente creado Instituto del Pintxo Donostiarra celebrará en unos días este evento gastronómico que pretende premiar y reconocer a los establecimiento que cumplen con el decálogo de calidad establecido para la cocina en miniatura. Así, en el transcurso de la gala se conocerán las Barandillas de Oro, que reconocerán la excelencia, calidad, y elaboración del pintxo, y medio centenar de Barandillas de Plata para los establecimientos que han superado con nota la visita del comité de expertos y, por tanto, cumplen con los requisitos establecidos en el Decálogo del Pintxo Donostiarra.

El decálogo elaborado por el comité de expertos entiende el pintxo como una expresión de la cultura gastronómica en la que se pone en valor el producto. Es una elaboración culinaria que se degusta en dos o tres bocados, bien sea en formato de pintxo tradicional o en su evolución hacia la cocina en miniatura, elaborado en el propio establecimiento. Entre las condiciones que también tienen que cumplir los establecimientos que opten a la Barandilla de Plata figuran que los pintxos se puedan degustar en la barra, sin la obligación de usar las mesas, que se fomente el consumo individual del pintxo, absteniéndose de entregar un plato, salvo petición expresa, y sin diferencias en la oferta gastronómica para la clientela local y la foránea. Además, se les recomienda que mantengan la costumbre del cobro al finalizar el servicio.

«Proteger la tradición»

El Teniente de Alcalde, Ernesto Gasco, quiso apuntar que «con esta gala queremos rendir un homenaje a la hostelería donostiarra que nos ha llevado a ser lo que somos en el ámbito de la gastronomía ya no solo a nivel del Estado sino en muchos lugares del mundo. No en vano, recientemente la costumbre de ir de pintxos en Donostia fue considerada como la mejor experiencia gastronómica del mundo. Por eso quisimos poner en valor el esfuerzo que durante décadas nuestros bares han realizado y proteger esta tradición, potenciando y manteniendo la calidad, la elaboración y las buenas prácticas. Disfrutamos de un patrimonio cultural gastronómico propio como es el pintxo, reflejo de nuestra idiosincrasia y tradición, que hay que poner en valor».

Durante el evento también se recordará a dos personalidades del mundo del pintxo ya fallecidas, Alfonso González (Astelena) y Josetxo Marañón (Txepetxa). «Nunca se ha reconocido a aquellos que ya no están, pero que gracias a ellos nosotros seguimos disfrutando de esta maravillosa tradición. Así que se merecen como mínimo un reconocimiento», aseguró Patxi Bergara, representante del Instituto del Pintxo, en la presentación de la gala.

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