Las elaboraciones fueron perfectas del aperitivo al postre

I.B./A.A.SAN SEBASTIÁN.

Como tantas otras veces, el Restaurante Tenis Ondarreta, con Koldo Ruiz como jefe de cocina y Ana María Jauregi en sala, sacó btuvo un sobresaliente. Los chefs contaron, eso sí, con la ventaja de trabajar con unas firmas de primer nivel que aseguran un producto de gran calidad.

Los aperitivos, servidos en los jardines, estuvieron compuestos por el buffet de ostras de Sorlut; jamón ibérico Carrasco Guijuelo de Exclusivas Mardu Gourmet cortado a cuchillo; gilda donostiarra, anchoas en aceite de oliva virgen, boquerones en vinagre y surtido de croquetas, todos ellos de Corpa; butifarra con salsa romesco y txistorra frita en hojaldre, ambas de Patxi Larrañaga; y kokotxas de merluza de Ginés rebozadas. Para la bodega del aperitivo, se apostó por la cerveza Keler, el Blanco Raimat Niu de la Cingoya 2018 y el Cava Ars Collecta Grand Rose G.R.

Ya en el comedor, llegaron el lomo de merluza de Ginés al estilo thai, curry rojo, coco y lima; el centro de solomillo de Cárnicas Goya, verduritas y salsa bearnesa; y los pimientos del piquillo de El Chato asados. El postre elegido fue el milhojas de crema pastelera de Aguirre. La bodega de la cena estuvo compuesta por Viña Pomal Blanco 2018, Viña Pomal Selección 500 Añada 2015 y Cava Pomal Reserva.

Todas estas firmas y los profesionales del Tenis Ondarreta hicieron que, también en lo culinario, la noche fuese perfecta.